Elecciones y candidatos

Tuto, un candidato solvente, al que los votantes no perdonan dos errores

Dos errores de cálculo político, en el año 2008, cuando propició el referéndum revocatorio y su participación en las elecciones de 2014, cuando -según sus críticos- dividió el voto, le pasan factura al candidato, “que no termina de enamorar” a los electores.
domingo, 11 de octubre de 2020 · 00:01

Fernando Chávez Virreira
 Periodista

 

Jorge Tuto Quiroga Ramírez se presenta este año por tercera vez a las elecciones y, aunque defiende una plataforma electoral sólida, su candidatura no termina de conectar con la gente y no atrae a los votantes, en una especial coyuntura política en la que, además, comienza a tomar forma el “voto útil” para evitar el retorno del MAS al poder.

¿Por qué Tuto no atrae más votos? Según los analistas, hay dos principales razones, y tienen que ver con dos errores de cálculo político del candidato; el primero, en el año 2008, cuando propició a través de Podemos el referéndum revocatorio contra el presidente y los prefectos; y segundo, su participación en las elecciones de 2014, cuando –según sus críticos– dividió el voto y posibilitó que el MAS obtenga los dos tercios en la Asamblea Legislativa.

En el revocatorio, Morales fue ratificado tras haber obtenido  el 67.43% de votos, mientras que fueron revocados los prefectos opositores de Cochabamba, Manfred Reyes Villa,  y de La Paz, José Luis Paredes. El prefecto de Oruro, Luis Alberto Aguilar, de las filas del MAS, también fue revocado. 

Y en las elecciones de 2014 Morales ganó con el 61,3% de los votos, seguido por Samuel Doria Medina, con el 24% de los votos y en tercer lugar Tuto con el 9%.

 Con los dos tercios obtenidos en la Asamblea, el MAS no tomó  acciones, por ejemplo,  en las 47 interpelaciones contra varios ministros y aprobó cuatro alternativas para lograr la habilitación de  Evo Morales para las elecciones de 2019. Además,  con sus  dos   tercios  el MAS aprobó reformas para el  Tribunal Constitucional Plurinacional, del Régimen Electoral y del Órgano Judicial para la elección de autoridades judiciales.  

Este 2020 Tuto vuelve a presentar la fórmula de 2014, acompañado por  Tomasa Yarhui, una líder campesina de Chuquisaca y exministra de Asuntos Indígenas. Su programa de gobierno, denominado Bolivia corazón verde digital, pretende convertir al país en el epicentro del desarrollo regional, aprovechando su posición geográfica, para lograr un desarrollo sostenible sin depender de los precios de las materias primas.

Ante las críticas, Tuto sostiene que su candidatura a la Presidencia no busca dividir ni dispersar la votación, sino concentrar el voto en base a una propuesta de un gobierno “fuerte”, de reconstrucción democrática y económica. El candidato argumenta que tiene la única propuesta seria en materia económica, que puede salvar al país ante la crisis que ha generado la pandemia. Asegura tener un programa para inyectar 8.000 millones de la dólares a la economía y salvar 650 mil empleos, porque “el MAS desfalcó la economía”.

Pese a los datos de las encuestas, Tuto dijo que es optimista con respecto al apoyo que recibirá en las urnas el 18 de octubre y advirtió que “el voto útil” conlleva el riesgo de elegir a un candidato en segunda vuelta que puede administrar “un gobierno débil”.

Tras el debate presidencial del domingo 4 de octubre, Página Siete consultó a analistas sobre el desempeño de los candidatos. El 69% indicó que el ganador  fue Carlos Mesa, pero un 52,4% de las personalidades dijeron   que Tuto fue el más propositivo de todos los candidatos. Según el periodista y analista Carlos Valverde, Tuto sobresalió en el último debate porque, de todos los candidatos, es el único político con formación. 

Cuando solo tenía 31 años, Jaime Paz (1989-1993) “tuvo la osadía” de nombrarlo ministro de Finanzas. En el plano político, fue “descubierto” por Enrique García, quien le abrió el camino al servicio público. Quizá por esas razones, Tuto tiene una particular capacidad de negociación en el ámbito de los organismos internacionales de financiamiento. Además,  fue parte del equipo  que consolidó el contrato de venta de gas con Brasil, junto a al ministro, en ese entonces, Herbert Müller y participó en misiones en EEUU para renegociar la deuda. 

Después fue vicepresidente y asumió la Presidencia en 2001 hasta 2002, cuando Hugo Banzer renunció al cargo por un cáncer que debilitó salud. 

Impulsivo

Fuentes cercanas al expresidente, sostienen que Tuto no es de la extrema derecha de Trump, pero se mueve en el arco más conservador de la política. El problema es que es “demasiado impulsivo y ese carácter impulsivo lo llevó a cometer serios errores”. Esa tendencia impulsiva lo llevó también a otro error, presentarse como candidato antes que Jeanine Añez, lo que forzó a la presidenta a lanzar su candidatura. 

Esos rasgos de su carácter son los que lo llevan a posicionarse en un punto que no es necesariamente el mayoritario en el país y eso conduce a que su apoyo intelectual sea importante en las clases medias y altas, pero en escasa conexión con el voto popular.  

Esas mismas fuentes afirman que sin ninguna duda Tuto es un hombre preparado, inteligente y tiene experiencia. 

 

Una dicotomía

Según el analista Marcelo Silva, hay tres factores que pueden explicar el momento político de Tuto Quiroga.  El primero tiene que ver con su pasado político. “Jorge Quiroga es la expresión más latente de la democracia pactada en Bolivia y del neoliberalismo, por lo tanto hay un recuerdo muy nítido de medidas duras en el ámbito de la economía, y de la política también que están asociadas directamente a la imagen de Jorge Quiroga”, dice.

El segundo elemento está ligado a su “fracaso” en el ámbito electoral reciente. “Este es su tercer intento electoral en la era evista y post-evista reciente. Fue candidato de Podemos, con el que logró una votación interesante; fue derrotado por Evo Morales con más del 50% de los votos; fue candidato por el PDC con el que obtuvo un resultado esmirriado y que de alguna manera mucha gente entendió que fue el obstáculo para que el MAS deje de tener los dos tercios”, dice Silva.

Agrega que si Tuto no participaba en ese proceso, probablemente el MAS no hubise tenido los dos tercios en la Asamblea Legislativa. “Es un poco la racha de Doria Medina, tantos intentos que la gente los asume como perdedores implícitos”. 

Y el tercer elemento es un corte de necesidad coyuntural. Según el análisis de Silva, en este momento la gente que está en contra del retorno del MAS al poder entiende de forma nítida que votar por una opción pequeña, que no tiene posibilidad política, “es un desperdicio del voto”. 

“El voto útil está empezando a tomar un cuerpo muy grande y más allá de las buenas performances que puede tener Tuto, en este momento la dicotomía a la que se enfrenta el elector no es precisamente quién sobresale en un debate; es impedir que el MAS vuelva y, del otro lado,  hacer todo lo posible para que el MAS retorne al gobierno; esa es la dicotomía del elector, que se hará más fuerte en los próximos días y de manera natural decantará  las opciones pequeñas que están en el espectro electoral”.

 

Tuto y el pasado “neoliberal”

Erika Brockmann,  politóloga y exparlamentaria, sostiene que probablemente Tuto Quiroga “está asociado injustamente con un pasado que ha sido satanizado en términos de lo que lo que ha sido el libre mercado”, y destaca el papel de Quiroga al haber  consolidado la institucionaliadad en el país, aspecto que no se valora.

“Se creó el defensor del pueblo, la reforma de la justicia, el proceso meritocrático y la pulseta dentro de los propios partidos de esa coalición, entre los institucionalistas y los partidistas, para construir esa institucionalidad que se dio en la Aduana, en el BCB y otras instituciones clave que normalmente eran el botín de recaudación de los partidos”, afirma. 

Para Brockmann,  Tuto tiene muchos méritos en ese sentido. “El único tema con el que no concuerdo es el narcotráfico, que tiene que revisarse porque fue esa etapa que terminó de redondear una figura autoritaria sobre el combate contra las drogas, que se focalizó tanto en el Chapare haciendo crecer a Evo Morales”. 

“Tuto impulsó una interesante reforma constitucional que fue recortada, a condición del MAS, para ser ratificada. En el imaginario nacional él no pega, no termina de enamorar como un actor político y se lo asocia injustamente con el pasado. Inclusive hoy él está planteando la nacionalización de Ende, y se sabe que no es un neoliberal radical, pero tiene algunos puntos negativos que deben estar en la representación de la imagen que se ha construido de él”, agrega.

Destaca, además, todo  lo que se hizo en el tema de salud. “ Pese a la escasez, se construyeron gran parte de los hospitales a través de la cooperación internacional, los más importantes como el Viedma, el Boliviano Holandés. En esa época ‘neoliberal’ se hicieron muchas cosas pese a la crisis, al déficit, el costo de la capitalización y de la reforma de pensiones, que fueron imprevistos”, dice y agrega qué  él (Tuto) trata de visibilizar eso, pero 14 años en los que se ha dicho que no se hizo nada en la construcción institucional en el país, pegan fuerte en el imaginario de la gente, en las percepciones y en la cultura política”.

Pese a que destaca los logros de Tuto, la politóloga afirma que Tuto “ha cometido dos errores garrafales”. El año 2008 cuando propició a través de Podemos el referéndum revocatorio de quienes fungían en ese momento como actores fundamentales del poder regional y además elegidos en esa sui generis selección para la elección de prefectos, que fue una medida para responder a la agenda de la media luna y contrapesar la agenda de octubre. 

“Fue realmente un error de cálculo brutal el haber propiciado y haber hecho una suerte de desafío de machitos y eso favoreció y terminó de consolidar el poder que se iba a convertir en hegemónico y predominante del MAS en el sistema de partidos”.

 Y el otro es la presentación a la elección el 2014, cuando arrancó un buen porcentaje al bloque anti-MAS y con esa bancada se terminó de recortar la posibilidad de una mayoría, o que por lo menos el MAS no tenga los dos tercios. “Ese es otro elemento que no se le perdona”.

  Brockmann asegura, por otra parte, que” han envejecido prematuramente a los políticos”. “Creo que un buen político es una persona que ha construido sus capacidades en el oficio; es como el buen vino, cuanto más añejo tiene más experiencia para lidiar con los problemas graves y ese es un tema que hoy no está en el imaginario de la gente. Hoy todo tiene que ser joven y nuevo y no necesariamente garantizar un buen desempeño y además una renovación de las prácticas políticas”.

 

Punto de vista

Juan Cristóbal sorucoPeriodista
  Espejito, espejito, ¿quién es el mejor candidato?

Página Siete me pide reflexionar sobre las razones por las que Jorge Tuto Quiroga no logra convencer a la ciudadanía de votar por él. 

Me parece que esta pregunta lleva implícita la percepción de que Quiroga sería el mejor entre los otros aspirantes a la Presidencia de la República. Si fuera cierto, la respuesta sólo podría ser que la ciudadanía anda desorientada y no sabe qué es lo mejor para el país.

Por eso, propongo reformular la pregunta: ¿por qué Tuto podría tener mayor votación?

Para responder, primero vayamos a algunos datos… En las elecciones de 1997, el binomio compuesto por Hugo Banzer Suárez y Jorge Tuto Quiroga alcanzó el 22,26 %. En las de diciembre de 2005, el 28,59%, habiendo comenzado con una intención de voto de poco más del 50%. Y en las de 2014, obtuvo un forzado 9.06%. 

En las elecciones de 2014 Tuto se empeñó en candidatear pese a los pedidos de que se baje de la campaña para favorecer a Samuel Doria Medina, que encabezaba la preferencia electoral contraria al MAS. Como ahora, entonces acusó a todos de tener la culpa de su baja votación porque, sin duda, estaba convencido, como lo está ahora, de que debiera ser el elegido.

Seguramente explican esa limitada adhesión sus cambios ideológicos permanentes entre un estatista convencido y un liberal a futuro. Fue, como ejemplo, incoherente que en 2005 su alianza se haya llamado Podemos (igual que uno de los partidos importantes del chavismo) cuando, sin duda, si de izquierda se trataba, Evo era mucho más creíble que Tuto. Y, ahora, que acepte ser postulado por el MNR, al que hizo tanto daño en el pasado.

También puede influir  su iniciativa de convocar a un referendo revocatorio de mandato en 2008 terminó de legitimar a Morales en el poder y consolidar la división del arco opositor. 

Las diferentes encuestas de opinión muestran que Tuto convoca a un grupo urbano profesional de entre 35 y 60 años de edad y a algunos sectores de clase media provincianos, encantados por su fácil dicción y capacidad de exposición.

Pero, no puede pasar de ahí. Y una explicación es que fue el vicepresidente de  Banzer, personaje sobre el que en la memoria    de la población prima su gobierno dictatorial y corrupto.

Además, en esa gestión la base de su programa fue la antipatía profunda al MNR y, particularmente, hacia Goni , realizando sistemáticas acciones para llevar al fracaso las medidas de cambio impulsadas por el MNR  sin presentar alternativa viable alguna. No sólo eso. En esa gestión se intentó, como luego lo harían el MAS y Morales, partidizar nuevamente el órgano electoral (en una repartija de vocalías entre ADN, MIR, sectores del MNR y MBL, Condepa, UCS y NFR). Felizmente, esa decisión pudo ser revertida por la oposición de la ciudadanía.

No se puede olvidar, en todo caso, que en la gestión 1997-2002, se aprobaron las leyes del Tribunal Constitucional, el Consejo de la Magistratura y el Defensor del Pueblo, instituciones creadas en la reforma constitucional de 1995. Y, efectivamente, un gran logro fue que hubo voluntad entre los partidos   de elegir a reconocidas personalidades como miembros del Tribunal y la Corte Suprema de Justicia y la Defensora del Pueblo. 

Hay pues razones que explican que  Tuto no reciba el respaldo electoral que espera, razones que al parecer él y sus simpatizantes no reconocen. Es que, sin duda, es más gratificante escuchar lo que su espejo le contesta cuando le pregunta cuál es el mejor candidato. 
 

 

 

 

 


   

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