Economía

Modelo MAS, ¿el mismo vino en nuevo envase?

Esta propuesta económica “carece de originalidad y simplemente es una ensalada de viejas propuestas de la Cepal”, sostiene el autor.
domingo, 18 de octubre de 2020 · 00:00

Mario Napoleón Pacheco Torrico
 Economista, profesor de la UMSA

El ex ministro y candidato Luis Arce enfatiza en sus discursos y en las respuestas a las preguntas de periodistas, que el modelo económico aplicado entre 2006 y 2019 no solamente fue exitoso, sino que es genuinamente boliviano. Sostiene que frente al viejo modelo neoliberal vigente hasta el 2005, se contrapone uno “hecho en Bolivia”. 

En la proclamación de Sacaba, el 9 de febrero, sostuvo: “Hemos hecho nuestro modelo, con nuestras ideas… con nuestro propio pensamiento, con nuestras propias ideas que las plasmamos para que este modelo dé beneficios a los bolivianos, y lo más importante, lo hemos logrado” (Página Siete, 10/2/20) 

El Modelo Económico Social Comunitario Productivo Boliviano (MESCPB) tiene sus rasgos principales en varios documentos oficiales y principalmente en Arce: El Modelo Económico Social Comunitario Productivo Boliviano (2015). 

Sostengo que el MESCPB no es más que un “mix” de propuestas teóricas antiguas y otras algo renovadas pertenecientes a la Cepal, que se vincularon a los propuestas de la Estrategia Socio-Económica del Desarrollo Nacional 1971-1991, elaborada en el gobierno del general Alfredo Ovando Candia (1969-1971), e incluye interpretaciones de intelectuales de la  izquierda internacional.  
Arce sostiene que en 2005, cuando se elaboraba el plan de gobierno del MAS (2006-2010), se disponía de un “diagnóstico del sistema capitalista que sirvió de guía para el MESCPB”. Sin embargo, habiendo revisado el plan de gobierno del MAS-IPSP 2006-2010, solamente se encuentran aspectos generales. 

Su punto de partida es asumir la existencia de la crisis global del capitalismo, que atraviesa por una crisis estructural, conformada por las crisis financiera, climática, energética, alimentaria, hídrica y de políticas macroeconómicas e institucionales. (Arce, 2015) Sostiene que “Por la forma en que éstas –crisis– se relacionan y se retroalimentan, aspecto que no se había visto en crisis anteriores… es una crisis estructural del sistema capitalista senil”.

 Para Arce, asistimos a la fase final de la existencia del capitalismo que está herido de muerte, opinión que podría equipararse a los antiguos trabajos marxistas sobre el derrumbe del capitalismo (Ver, por ejemplo, Lucio Colleti. El marxismo y el derrumbe del capitalismo. 1985), interpretaciones que se remozaron en las décadas de los 90 y 2000.

 Una versión “moderna” es la de Amin, para quien el sistema tiene claras expresiones de senilidad y que debe superarse para que la civilización continúe existiendo (Amin. Más allá del capitalismo senil. 2005).

El planteamiento de que el capitalismo se encuentra sumido en una crisis sistémica, con múltiples expresiones, se encuentra en un pequeño libro de cuatro autores marxistas, en el que Altvater incorpora su interpretación. (Amin, Altvater, Morin y Gowan. Crisis financiera, económica, sistémica. 2010) y que se publicó en base a cuatro artículos presentados en 2008 en un foro realizado en Caracas. 

Altvater tomó como analogía el relato del Antiguo Testamento de las plagas que Dios mandó a Egipto y sostiene que el capitalismo actualmente está sufriendo también varias crisis, o plagas: la crisis energética, colapso climático, hambre e inestabilidad financieras. Afirma que “no es posible considerar las crisis… aisladas unas de otras, ya que… cada una influye en las demás”.   

El MESCPB incorpora como aspecto central la generación y distribución de los excedentes, afirmando que debe beneficiar a todos los bolivianos y ser empleado en la industrialización. 

Respecto a estos aspectos, los antecedentes se encuentran en los planteamientos de la Cepal elaborados entre los años w 50 y 90, que se fundamentan en los trabajos de los economistas del desarrollo de los 50. 

En los 60 y 70, la Cepal argumentó que el papel del sector exportador es vital para superar el atraso y el funcionamiento de la industrialización sustitutiva de importaciones, que se asienta en la disponibilidad de bienes de capital y bienes intermedios proveídos por las exportaciones (Sunkel y Paz, 1988.

 En los años 90, la Cepal remozaba su enfoque a partir de las contribuciones de Fajnzylber en la misma línea. Para esta institución, uno de los obstáculos internos para el crecimiento se encontraba  en la concentración del ingreso, por esta razón se necesita “una mayor igualdad en la distribución del ingreso”, que iría acompañada de tasas de crecimiento del producto y del empleo más altas”. (Sunkel, 1991) 

La Estrategia Socio-Económica del Desarrollo Nacional 1971-1991 también fue insumo del que se extractaron elementos claves para el MESCPB. El principal es el papel de los sectores minero y petrolero que debían “generar para el resto de la economía, el mayor excedente posible y al más breve plazo posible”. Mientras que el papel del sector público es de “conductor del desarrollo industrial”.

 
Conclusiones

El MESCPB no tiene nada de nuevo ni es original. Las múltiples crisis del capitalismo que propone fueron planteamientos ya existentes. Es presentado como de transición hacia el socialismo, sin considerar que el socialismo fracasó históricamente. 

Carece de originalidad y simplemente es una ensalada de viejas propuestas de la Cepal en conjunción con las propuestas del plan de desarrollo del gobierno de Ovando. En consecuencia, como no existe nada de nuevo y el MESCPB reproduce concepciones anteriores, la caracterización más adecuada es llamarle simplemente modelo neoestatista. 

Finalmente, el MESCPB es mostrado como “genuinamente boliviano”, pero solamente es el mismo vino en envase nuevo. Si Arce fue su demiurgo, ¿fue inspirado por la musa Urania o por alguna otra divinidad que milagrosamente descendió sobre él?

 

 

 

 


   

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