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Pymes, aliadas ante la crisis y la cuarentena

Los autores recomiendan una serie de medidas que el nuevo gobierno debe tomar para incentivar las micro y pequeñas empresas.
domingo, 25 de octubre de 2020 · 00:00

Jorge Luis Ríos y Gonzalo Flores
 Plataforma Ciudadana UNO

 

Cuando pensamos en empresas procesadoras de alimentos generalmente olvidamos a las modestas empresas de una a 20 personas que compran productos agropecuarios primarios y los transforman con tecnologías sencillas. La estadística oficial las confunde e invisibiliza, pero pueden ser grandes aliadas para proteger el empleo, elevar los ingresos y asegurar el suministro de alimentos. 

¿Qué debe hacer el nuevo gobierno por estas micro y pequeñas empresas?

- Protección del mercado interno con medidas arancelarias o para-arancelarias  ante productos importados o introducidos por contrabando desde países donde son producidos con subsidios o bajo devaluaciones de las monedas locales. 

- Un cambio radical en el régimen tributario. Con el régimen actual se incentiva el pago más bajo posible a la mano de obra. Pero si creáramos un impuesto que premie la agregación de valor y un mayor pago a los trabajadores (y castigue lo opuesto), fomentaríamos la productividad y una mejor distribución de los ingresos. Estas empresas deberían tributar una sola vez, y los gobiernos municipales y el central podrían distribuirse a posteriori lo que les corresponde.

- Un régimen de contratación laboral adecuado a su escala. Una pequeña empresa  no puede cumplir con los requerimientos elevadísimos (y por eso contraproducentes) de la legislación laboral boliviana. Un régimen más flexible podrá ayudar también a que los trabajadores de estas empresas aporten a un sistema de seguridad social de corto y largo plazo.

-  Simplificación de los trámites para poder iniciar, reanudar o mantener operaciones. Las TIC lo permiten ampliamente. Se podría eliminar progresivamente la asistencia personal del empresario a la ventanilla y sólo se necesitaría las inspecciones a su establecimiento y los análisis de laboratorio de su producto.

 - Rapidez y precisión en los análisis de laboratorio y en la otorgación de los permisos de acceso al mercado.

-  Menos requisitos, y requisitos claros, para participar en licitaciones de compras de alimentos, tanto por el gobierno como por compradores privados. Se debería llegar a contratos multianuales; eso estabilizaría la demanda de productos primarios y su procesamiento, y aseguraría una oferta con los volúmenes y calidades requeridos por un buen tiempo. 

-  Aceleradoras de empresas que les brinden apoyo técnico general, incluyendo ayuda para fusionar empresas. 

- Ayuda para exportar fácilmente. Muchas de las micro y pequeñas empresas procesadoras de alimentos podrían exportar sus alimentos si recibieran la ayuda necesaria. Hay que dársela de una manera efectiva.

- Servicios financieros: no sólo créditos muy bien calculados y acompañados de asistencia técnica, sino una gama de servicios financieros digitales, especialmente cobros y pagos electrónicos.

Son pequeñas, pero pueden hacer un gran trabajo.

 

Pymes y cuarentena

La cuarentena establecida como medida de salud  pública para reducir el número de infectados por la Covid-19, obligó a las empresas a paralizar operaciones comerciales y productivas. 

Si bien los pagos de impuestos y cuotas de créditos bancarios fueron diferidos, se mantienen como obligaciones y deben ser cubiertas a medida que la cuarentena se flexibiliza, sin embargo los ingresos perdidos durante el período inactivo no podrán ser recuperados. 

En tanto más continúe la cuarentena, la posibilidad de que los ingresos esperados de ventas futuras ayuden a cubrir las obligaciones es menor, en tanto el riesgo de afectar el patrimonio de las empresas y empresarios es cada vez mayor.

Adicionalmente a este descalce entre ingresos y costos del período de paro forzoso, las empresas deben enfrentar costos adicionales para la reapertura de operaciones: de adecuación, medidas de seguridad y protocolos; costos de distribución y logística; el incremento considerable en el costo de trámites, debido a la mayor ineficiencia burocrática; y sobre todo costos laborales excedentes: los costos de mantener una planilla completa cuando en realidad el nuevo nivel de producción post cuarentena requiere solamente una fracción de ésta. 

Esto último debido a que la legislación laboral protege al trabajador e impide su desvinculación laboral, pese a las dificultades económicas de las empresas. 

Frente a este panorama, las organizaciones sindicales, la COB y la Asamblea Legislativa, se pronunciaron a favor de la protección de los trabajadores, en el sentido de vigilar y reforzar el cumplimiento de la normativa laboral para evitar que se produzcan despidos. 

Por su parte el Gobierno mediante el DS 4272, creó el programa intensivo de empleo, que albergará a personas desempleadas o que perdieron su fuente laboral, y cuatro fondos para inyectar liquidez a la economía a través de créditos bancarios. Estos fondos, por su diseño, serán accesibles solamente para empresas que cumplan con las condiciones y garantías requeridas por la banca comercial que intermediará estos créditos y, que estén dispuestas a pagar las tasas de interés, más seguros y costos que cobran los bancos en estas operaciones. Es decir, el programa beneficiará a las empresas que tienen suficiente patrimonio y cuya recuperación de sus ventas les permita cubrir todos los costos más los  emergentes del crédito.

Sin embargo, un grupo grande de pequeñas y micro empresas quedan fuera del alcance de estas medidas, aunque algunos fondos lleven el nombre de Pyme. De esta manera, los pequeños negocios y micro empresas quedan desprotegidas ante los efectos de una cuarentena obligada y con pocas posibilidades de retornar a una actividad normal y con el riesgo de perder su patrimonio empresarial e incluso familiar. 

Urgen nuevas medidas para proteger las empresas y emprendedores bolivianos y apoyar efectivamente a este sector productivo que es responsable de aproximadamente el 75% del empleo en Bolivia y que hoy se encuentra indefenso y con alto riesgo de perecer.

 

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