Arce Catacora, el delfín de Morales

Si gana el MAS, ¿quién gobernaría? ¿Arce o Evo?

El candidato fue elegido por Evo Morales, en contra de la posición de las bases sociales de su partido; hay motivos para pensar que gobernaría obedeciendo al jefe del MAS. Aunque él asegura que “gobernará el binomio”, analistas piensan que Evo manejaría las acciones de gobierno.
domingo, 4 de octubre de 2020 · 00:01

Fernando Chávez Virreira
 Periodista

 

Si Luis Arce, candidato a la Presidencia por el MAS y delfín de Evo Morales, gana las elecciones, le espera una gestión bajo la sombra del líder y caudillo histórico de su partido, hecho que alimenta las dudas sobre cuál de los dos será, realmente, el que ejerza el poder y tome las decisiones.

Morales nombró candidato a Arce en enero en una decisión impuesta, sin el apoyo de las bases sociales de su partido, que reclamaron por el nombramiento de un militante de clase media y no de las organizaciones del MAS. En los últimos días, Morales repitió, desde Buenos Aires, que “regresará al país al día siguiente de que el MAS gane las elecciones”. Además, el exmandatario participa “virtualmente” en las campañas en el área rural, opacando la figura de su candidato.

Analistas consideran que el que realmente gobernaría el país será Evo Morales, aunque el propio Arce declaró esta semana a los medios que “el que va a gobernar es el binomio (del MAS) a la cabeza del presidente Lucho Arce, si tenemos el apoyo popular en las urnas el 18 de octubre”.

“El compañero Evo tiene bastantes juicios en su contra y lo primero que tendrá que hacer es resolver todos esos procesos”, dijo el aspirante a la Presidencia.

Rafael Puente, que fue viceministro durante los primeros años de la gestión de Morales, dice que “hay motivos para pensar que Luis Arce gobernaría obedeciendo a Evo Morales. Lo que pasa es que tampoco hay otros candidatos que puedan derrotar a Luis Arce, por lo menos en la primera vuelta, pero falta saber cómo evoluciona el paulatino achicamiento de la figura política de Evo”.

“A estas alturas, a menos de tres semanas de las elecciones, el apoyo a Carlos Mesa, que ya demostró que no tiene pasta de presidente, es relativo, como lo es el apoyo a Fernando Camacho, un valiente agitador, pero sin formación política ni partido orgánico”, sostiene.

Para Puente, es evidente que Morales ha perdido mucho apoyo  y que él ha sufrido las consecuencias del ejercicio largo del poder, y últimamente están saliendo “deprimentes noticias acerca de lo que podemos llamar su vida privada”. “Por tanto, tampoco se puede descartar que en un determinado momento Luis Arce se quede sin un mando superior y pueda decir y hacer lo que él personalmente crea conveniente para el país. Pero hoy por hoy no se puede negar que el candidato Luis Arce es la representación de Evo Morales…”, afirma.

La gestión de Arce, de 57 años, al frente del Ministerio de Economía ha sido muy cuestionada por los millonarios y dispendiosos gastos. Arce fue ministro de Economía durante casi todo el periodo de Morales, con una pausa por licencia en 2017, por 18 meses,  cuando viajó a Brasil para  curarse de un cáncer. 

El equipamiento del nuevo edificio del Ministerio de Economía con mobiliario de lujo y hasta alfombras persas (que ante la crítica no fueron compradas), fue una de las acciones más criticadas. 

Arce es el responsable de los millonarios gastos en “elefantes blancos”, como el edificio de la Unasur, la Casa Grande del Pueblo, el Museo de Orinoca, entre muchos  otros. Además, hay  una denuncia en su contra  en la justicia  por la compra de un software millonario para la  Gestora Pública, que aún no funciona. Se pagaron más de 14 millones de dólares a empresas de Panamá y Colombia.

Otro hecho que generó una ola de críticas fue cuando el exministro afirmó que era posible comprar productos de la canasta familiar con menos de 100 bolivianos.

 

 Un mal candidato

Alejandro Almaraz, abogado, docente universitario y exviceministro de Tierras en la gestión del MAS  dice que Arce “es un candidato impuesto y un mal candidato”, aunque lidera todas las encuestas.

Consultado sobre si él gobernaría el país si gana las elecciones, Almaraz afirma que eso es difícil de responder porque “aun siendo presidente, Evo Morales tenía dificultades para ser él quien gobierne. Dificultades derivadas de sus limitaciones de formación y de información. A él le cuesta entender muchísimos temas y es por esa razón, y no por su apertura, que ha tenido que dejar algunas decisiones a otros.

 Sin embargo dice que “seguramente si Arce llegara a ser presidente, él (Evo Morales) querría gobernar, pero tiene esta grave limitación, que ya cuando era presidente lo obligó a delegarle una serie de decisiones a Arce. Por otro lado, no es fácil que alguien, siendo que ejerce un cargo, resigne sus potestades en favor de otro. Me parece que esto es muy especulativo  porque no veo posibilidades que Arce pueda ganar”. 

 Almaraz sostiene que “Arce no representa a esas bases que tenían una expectativa de transformación social con el gobierno del MAS. Las bases nunca lo elegirían. Es una imposición de Evo Morales”   .

En su criterio, las bases del MAS se habrían sentido mejor representadas por David Choquehuanca.

El analista resume la carrera de Arce como un técnico que administró la economía con una visión neoliberal. “Alguna vez habló de su pasado, como para acreditar su condición izquierdista, como activista socialista en la universidad, pero ese ha sido un tiempo fugaz si se lo compara con el tiempo que ha trabajado en el Banco Central en épocas neoliberales, como un técnico que ha hecho carrera allí. Lo que hizo  después en el gobierno es aplicar exactamente esa misma concepción de la economía, con variantes que no provienen precisamente de su iniciativa, de su criterio, como las nacionalizaciones; y que tampoco han hecho variar profundamente el modelo económico”.

Según Almaraz, la clase media “ya ha roto profundamente con el MAS hace años por su propósito tan brutalmente autoritario”.

“Esta imagen que quieren darle, asociada a la estabilidad económica para atraer votos de la clase media es una ingenuidad por parte del MAS. La clase media ya ha roto profundamente con el MAS hace años por su propósito tan brutalmente autoritario, y no va a reponer su confianza hacia el MAS por el hecho de esa estabilidad”.

 

El MAS ya no es un proyecto político

 Rebeca Delgado, exdiputada del MAS, sostiene que el MAS ya no es un proyecto político de cambio, sino un grupo de poder “que seguirá utilizando a los que confían en ellos”.

“Primero, cuestiono éticamente su postulación, no deberían postular, y eso demuestra que para ellos el fin justifica los medios. No interesa cómo, no importa cómo, lo que quieren es volver al poder. La candidatura de Arce  no ha sido elegida por las bases del MAS, no tenía el apoyo de las bases sociales. Ha sido del entorno que ha hecho daño al instrumento político en su momento, junto con los otros ministros”.

  No va a gobernar él, dice. “Si así fuera, no va a ser una gestión transparente porque en su conciencia hay temas que seguramente después se van a activar. Va a gobernar, si es que así fuera, el candidato de Evo Morales y todos los que están ahora elegidos como candidatos”.

Delgado afirma que “esto demuestra que el MAS ya no es una fuerza política, ya no es un instrumento político por la soberanía de los pueblos, es una pugna de poder por otros intereses que no son de la sociedad; y espero que eso lo entienda al gente que hoy los sigue apoyando, tal vez por una consigna identitaria, por un tema de identidad de clases, pero que se den cuenta que ya no es un proyecto político, es simplemente un grupo de poder”.

  “Cuando empezamos, cuando fuimos a la Asamblea Constituyente, realmente el MAS era un instrumento por la soberanía de los pueblos, de las reivindicaciones de los pueblos indígenas, de las mujeres, de los excluidos, muestra de ello es que la Constitución es garantista, inclusiva, con muchas observaciones de quienes no han entendido aun lo que es la plurinacionalidad. El problema viene cuando esa cúpula se apropia, usurpa el poder que estaba queriendo ser horizontal en la gente, en las bases sociales y se hacen dueños de eso, hasta que finalmente Morales termina escapando”, opina Delgado.

 En su visión, Arce, siendo una persona profesional, nunca ha sido capaz de decir lo que estaba mal. “Ha sido parte del entorno, que yo he llamado ‘llunku’, y eso dice mucho de él. No es una persona que defiende principios, valores.  No, él va a seguir siendo el operador político que fue, que nunca observó nada y que ahora es candidado del expresidente. Puede tener capacidad profesional, pero eso queda en segundo plano, porque cuando no existe integridad, todo lo demás ya no tiene mucho sentido”.

Sobre el candidato  Luis Arce Catacora

  • Formación Nació un 28 de septiembre en La Paz, tiene 57 años. Estudió en la Universidad Mayor de San Andrés en La Paz e hizo una maestría en la universidad británica de Warwick.
  •  Carrera  Trabajó 18 años en el Banco Central de Bolivia, donde ocupó diversos cargos, y fue ministro de Economía y Finanzas casi todo el periodo de Morales.
  • Críticas  El candidato de Creemos, Luis Fernando Camacho, dijo que “Luis Arce no es un candidato, es un títere del dictador Evo Morales”; Tuto Quiroga lo calificó como el “cajero de despilfarro”; y Carlos Mesa afirmó que es el corresponsable de los lujos, despilfarro y la corrupción.

Un Cámpora o un Moreno

El periodista Mario Espinoza dice que hay dos posibilidades, dos ideas, “la de Héctor Cámpora en Argentina, que tras haber sido elegido presidente lo llamó a Perón, y Perón hizo lo que tuvo que hacer y se fue a morir a la Argentina; pero también la de Rafael Correa, que entrega el partido a su delfín (Lenín Moreno) y éste prácticamente lo revienta. Entonces, ¿tendrá que ser Arce uno de esos dos, o Evo tendrá que moderarse y dejarlo que sea el presidente?”.

“No lo veo con luces a Arce para ser presidente, bajo ninguna circunstancia, no es cuestión de ser un buen director o un buen ministro, que no ha sido. Todo el mundo dice que si Mesa o Camacho son presidentes la van a tener muy difícil, pero más difícil la tendrá Arce porque va a tener que combatir con Choquehuanca, lidiar con movimientos sociales, que no son afines a Arce, pero además va a tener que lidiar con la sombra de Evo Morales”, afirma.

Agrega que “es complicado decirlo, pero Arce está enfermo, además. No hay que olvidar eso. Pidió licencia y salió del país para curarse un cáncer. La tiene complicada”. Efectivamente, en junio de 2017 Arce pidió licencia para viajar a Brasil para someterse a un tratamiento del que dijo que “tomaría bastante tiempo”.

Según Espinoza, si Arce es presidente tiene el panorama complicado “por todo lado”. “Uno, la situación económica; dos, Evo Morales; tres, los movimientos sociales dispersos, pero bueno es el MAS y el MAS es lo peor que le puede ocurrir ahora a Bolivia. Fue interesante en los años previos, pero ahora es lo peor que le puede ocurrir al país”.

 

Punto de vista
rafael puente calvo Analista


 “Cómplice de  gastos   suntuosos” 
 

La figura de Luis Arce está indeleblemente marcada por su gestión como ministro de Economía de Evo. Y la imagen que tenemos de él proviene de aquella gestión. Dado que fue el período económicamente más prometedor que vivió el país en la época moderna, era fácil que el ministro del ramo apareciera con una buena imagen. 

Pero a estas alturas debemos diagnosticar que fue entusiasta cómplice de los gastos innecesarios y suntuosos que -vistas las cosas desde hoy- constituyeron el lado negativo de esa gestión (por lo demás muy exitosa y acertada, no olvidemos la nacionalización de todas las empresas públicas que  Goni había regalado a privados; en ese sentido fue una gestión eficiente y sumamente productiva para el país).

Pero precisamente por eso pasó como inadvertida la impresionante inversión que supuso la construcción de un edificio entero para dicho ministerio, más su amoblado lujoso e innecesario (fue el tiempo de las famosas alfombras persas). ¿A quién le correspondía hacerle ver a Evo que en tiempo de vacas gordas hay que ahorrar para cuando llegan tiempos de escasez? ¿No era a ese ministro que tenía buena formación académica y en el que con toda razón confiaba el presidente? Pues no lo hizo, prefirió regodearse en esas alfombras y demás gastos innecesarios (dignos de Arabia Saudita, no de nuestra empobrecida Bolivia).

Y ahora este señor es candidato a la Presidencia. Es buena persona, tiene formación política y económica, pero a todas luces ha sido escogido por Evo Morales. Cierto que la imagen de Evo está muy deteriorada y que su ciclo se está acabando, pero el MAS sigue siendo un partido fuerte y todavía acata las ideas y disposiciones de Evo, entre ellas la de votar por su candidato, pese a que habría otros potenciales candidatos mucho más interesantes, entre ellos David Choquehuanca, que ha quedado de candidato a vicepresidente

Me atrevo a sugerir que la decisión de que el candidato principal sea Arce y no Choquehuanca es decisión de Evo, que a estas alturas sólo quiere incondicionales, y Choquehuanca tiene ideas propias...

 

 

 

 


   

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