Democracia

Espectro electoral 2020

Una forma de ordenamiento es el que ofrecen los métodos que extrapolan posiciones dispares como izquierda-derecha, o progresismo-conservadurismo.
domingo, 16 de febrero de 2020 · 00:00

Adalid Contreras Baspineiro Exsecretario General de la Comunidad Andina de Naciones

Denominamos espectro electoral a la representación ordenada sobre las tendencias programáticas, trayectorias e imágenes proyectadas de las organizaciones políticas en un proceso electoral.

Negación de las ideologías

Una forma de ordenamiento, que permite un pantallazo general, es el que ofrecen los métodos unidimensionales que extrapolan posiciones dispares como izquierda-derecha, o progresismo-conservadurismo. La metodología más conocida para este ejercicio es el arco ideológico, que polariza extrema izquierda y extrema derecha, identificando en sus intermedios al centro izquierda y centro derecha, además del centro propiamente dicho.

Para este análisis, además de las consideraciones tradicionales como la posición social, nos basamos en la definición ofrecida por Norberto Bobbio, que sugiere que la izquierda se opone y tiende a superar las desigualdades, en tanto que la derecha las acepta como un hecho natural. 

Identifica la extrema izquierda con movimientos igualitarios y totalitarios; el centro izquierda con movimientos igualitarios y libertarios; el centro derecha con movimientos libertarios y no igualitarios; y la extrema derecha con movimientos excluyentes, no igualitarios ni libertarios. Añadimos que el centro es un espacio ecléctico, con un poquito de algunos de ellos.

En las fallidas elecciones de octubre 2019, el espacio de la extrema izquierda estaba ocupado por el MAS-IPSP, con su discurso antineoliberal, y antiimperialista, aunque su programa lo ubicaba en el centro izquierda, encaminado a las clases medias     urbanas.     

En las elecciones de mayo 2020, consolida su presencia en una ubicación de centro izquierda, dejando vacía la extrema izquierda. En esta franja está también Sol.bo, miembro de la alianza Juntos, que opera en coordinación con la organización indígena-campesina Bolivia Somos Todos (BST), y tiene una identidad progresista con su propuesta basada en la exigibilidad de derechos.

El punto que en estas elecciones gana en participantes, es el de la extrema derecha, que en la elección anterior tuvo una presencia de excepción con el PDC de Chi Hyun Chung y su discurso ultraconservador que no condecía con el programa de su auspiciante, del mismo modo que ahora con su partido-sigla, el FPV. 

El espacio de la extrema derecha está siendo compartido con la alianza Creemos que encabezan los ex cívicos Camacho y Pumari, y que ha renucleado a una buena parte de los líderes de la denominada media luna, gestora de un movimiento separatista el año 2008. También ADN y Libre 21 invaden los límites de este territorio.

Desde este punto extremo hasta el centro, el espacio de centro derecha aparece sobrepoblado con una constelación de organizaciones que se empeñan en ir solas aun con el riesgo de perder su sigla. Véase cómo la alianza Juntos, con el Movimiento Democrático y Unidad Nacional, ocupa también este espacio.

En el centro se mantiene Comunidad Ciudadana liderada por Carlos Mesa proclamando su carácter de centro democrático. Pero esta pertenencia es ahora disputada por Juntos, con el liderazgo de la presidenta Jeanine Añez que, como vimos, ha logrado aglutinar a una diversidad de organizaciones con distintas tendencias, conformando una estructura híbrida.

¿Por qué realizar este ordenamiento en un ambiente político que expresa que ya no existen ideologías? Porque la política, en tanto campo de disputa por el sentido común y el poder, está entrecruzada de ideologías, y porque pregonar el fin de las ideologías es ya una ideología, si entendemos que ésta se refiere al conjunto de valores, ideas y creencias que permiten una perspectiva del mundo, para definir modelos de organización, acciones y comportamientos coherentes con la perspectiva del futuro que se pretende construir.

 

Dinámicas de desplazamiento

La clasificación anterior está sujeta a múltiples matices difíciles de explicar en la extrapolación izquierda-derecha o progresismo- conservadurismo. Por ello acudimos a métodos multidimensionales que complementan otros ejes, como el gráfico de vosem, que contrapone un sistema económico y otro cultural individualista con su opuesto comunitarista, haciendo coincidir el comunitarismo con la izquierda y el individualismo con la derecha.

 Este esquema nos contribuye elementos ordenadores para esclarecer que el MAS- IPSP con la concepción del Suma Qamaña (Vivir Bien), representa una particular forma de izquierda, que no se limita a la clásica definición de socialismo o de comunismo, a los que, sin abandonar en su esencia, los dota de matices locales relacionados con la vida en comunidad y en armonía, en un régimen nacional con soberanía. 

En el polo de la extrema y centro derecha, la concepción del capitalismo es más ortodoxa en el reconocimiento de la primacía del individuo, de sus libertades y del crecimiento económico con el dinamismo del mercado y de la iniciativa privada.

En este ambiente, de arranque del proceso electoral en un escenario altamente cambiante, ocurren dinámicas de desplazamiento, como que la totalidad de organizaciones ubicadas en el centro-derecha siguen un movimiento centrífugo, desde el centro hasta la derecha afianzando su modelo político, cultural y económico. La extrema derecha, además, profesa un ultraconservadurismo en temas relacionados con los derechos de las diversidades y con aspiraciones de inclusión social.

Comunidad Ciudadana está en una dinámica centrípeta, abierta a recibir otras organizaciones afines. Mientras que la alianza Juntos combina el dinamismo de una tendencia receptora del centro, con otra centrífuga bidireccional, hacia la derecha y hacia la izquierda. Y el MAS-IPSP aspira a sostener su arraigo popular, particularmente indígena, y abrirse a las clases medias.

Lo cierto es que el espectro electoral expresa un proceso de fragmentación política, por lo que la previsible dispersión del voto que conlleva tendrá que ser resuelta por la preferencia ciudadana. Si se mantuviera la tendencia de la anterior elección, alternativa altamente posible, el voto se distribuiría entre el centro y la centro izquierda, con goteo a la extrema derecha. En este espectro electoral, la pregunta es: ¿cuáles son las organizaciones que están siguiendo esta dinámica política?