Modelo económico y social del MAS

Población y violencia en El Alto

El modelo comunitario y productivo bloqueó durante 14 años las inversiones privadas y la expansión de las empresas privadas en El Alto, en su política anticapitalista.
domingo, 15 de marzo de 2020 · 00:00

Bernardo Corro Barrientos  Doctor (PhD) en Economía

Las ceremonias oficiales por el 35 aniversario de la ciudad de El Alto fueron objeto de ataques violentos por parte de grupos de dirigentes y militantes del MAS con el propósito de interrumpirlas y desbaratarlas. Los grupos violentos esgrimían el pretexto de los incidentes en la zona de Senkata durante los conflictos de noviembre del año pasado.

Los conflictos  generaron diferentes interpretaciones en las redes sociales sobre el carácter y el comportamiento de los alteños. Algunos piensan que, en general, tienen una “mentalidad violenta por naturaleza”, otros opinan que son revoltosos porque han “internalizado muchas frustraciones” durante muchos años, mientras que otros consideran que la gran mayoría de los alteños son pacíficos y trabajadores, al igual que en otras ciudades, pero que existirían pequeños grupos de exaltados que causan problemas y violencia política. 

Estas opiniones nos permiten reflexionar sobre algunas características sociales de esta joven ciudad y de su población, así como sobre su experiencia económica en los últimos 14 años con la implementación del “modelo económico comunitario y productivo del MAS”.

 Como sabemos, esta ciudad, así como  Santa Cruz, registraron las tasas de crecimiento poblacional más elevadas en las últimas cuatro décadas respecto a otras ciudades del país. El crecimiento de El Alto se mantuvo elevado en los últimos 14 años, incluso mucho más que Santa Cruz (INE). Mientras la población de  La Paz se estancaba e incluso disminuía, la población de El Alto aumentaba de manera acelerada. Según el censo de 2001, La Paz creció anualmente en 1.1%, El Alto en 5.10% y Santa Cruz en 5.08%; en el censo de 2012, sin embargo, La Paz disminuyó anualmente en -0.34%, El Alto aumentó en 2.10% y Santa Cruz en 1.98%). 

La población  alteña aumentaba además aceleradamente alimentada por la fuerte migración proveniente de la pobreza creciente de sus provincias y de la declinación productiva del sector campesino agropecuario debido a la ausencia de una política de desarrollo en el altiplano de La Paz. 

El crecimiento poblacional de El Alto no fue seguido, sin embargo, por el crecimiento de la economía, del aparato productivo y del empleo formal, contrariamente a la ciudad de Santa Cruz, que se beneficiaba del aumento de las actividades agroindustriales en el sector rural e industrial y de servicios en la ciudad. 

Mientras el empleo formal aumentaba en Santa Cruz, en El Alto crecía sobre todo el pequeño comercio y el empleo no formal, es decir, los llamados informales, los que trabajan de manera precaria, con ingresos irregulares y por debajo del promedio nacional y local, sin seguridad laboral, sin servicios de salud, además del bajo nivel educativo. 

Un factor que contribuyó fuertemente al crecimiento de la informalidad y de la pobreza en El Alto fue la implementación del “modelo económico social comunitario y productivo” del gobierno del MAS durante los últimos 14 años, ver:  10 años de economía boliviana (2016) y Las empresas públicas en el nuevo modelo económico boliviano (2017), Ministerio de Economía y Finanzas Públicas). 

Este modelo, formulado por Luis Arce Catacora, exministro de Economía del gobierno de Evo Morales, se caracterizó por bloquear durante 14 años las inversiones privadas y la expansión de las empresas privadas en El Alto debido en general a su política anticapitalista y antiempresarial. Durante este largo período los empresarios se vieron obligados a cumplir medidas gubernamentales arbitrarias y autoritarias tales como el incremento anual de sueldos a los trabajadores sin tener en cuenta el rendimiento laboral en las empresas, tampoco podían efectuar despidos a los trabajadores ineficientes. 

Asimismo, las pocas utilidades anuales logradas por las empresas no podían ser reinvertidas en la ampliación de su capacidad instalada productiva ya que estaban obligadas a pagar anualmente con sus escasas ganancias los dobles aguinaldos a los trabajadores. 

Las políticas de desarrollo empresarial y de diversificación productiva implementadas por gobiernos anteriores fueron interrumpidas bruscamente por el gobierno del MAS, como el caso del programa ATPDA de promoción de exportaciones a  Estados Unidos, que registró éxitos sustanciales. Este programa, al promover el desarrollo de las exportaciones, estimulaba simultáneamente el desarrollo de otras empresas que formaban parte de las diversas cadenas productivas situadas en diferentes sectores manufactureros y productivos. 

Finalmente, el modelo “comunitario” de Arce bloqueó igualmente el crecimiento de las empresas alteñas mediante el alza de los impuestos y el aumento de los trámites burocráticos. 

Este conjunto de medidas y de políticas anti empresariales del modelo gubernamental tuvo el efecto de disuadir las inversiones extranjeras directas (IED) interesadas en producir en esa importante ciudad.  

Por último, el gobierno de Evo Morales, debido a su autoritarismo extremo, aplicó durante muchos años una política de boicot a El Alto debido a que la Alcaldesa de la ciudad pertenecía a otro partido político. Este boicot se tradujo en una fuerte reducción de recursos de inversión productiva y de infraestructura en los diferentes barrios de la ciudad. 

Debido, por consiguiente, a las políticas económicas y al boicot gubernamental, el fuerte crecimiento poblacional no fue acompañado por el crecimiento económico, empresarial y del empleo productivo. En estas condiciones, lo que creció de manera gigantesca fueron los pequeños negocios de sobrevivencia y de empleos informales en el sector comercial. La población alteña vive ahora mayoritariamente de estas actividades. 

Pese a que la mayoría de la población vive en condiciones precarias y que no apoya al gobierno de Morales –por ejemplo los que votan por la alcaldesa de oposición– existen pequeños grupos que sí lo hacen ¿Cómo se explica que esta aparente contradicción? Esto es explicado en particular por la intensa propaganda en favor del gobierno del MAS emitida por varios canales de televisión pertenecientes y controlados por allegados y familiares de las altas autoridades gubernamentales, así como por varios medios de prensa escrita y las llamadas “radios comunitarias”. 

Estos medios inyectan desde hace muchos años una propaganda particularmente “racista” dirigida a manipular el pensamiento de la población y de la juventud alteña. La propaganda se dirige a intoxicar a esta población tratando de generar un odio contra  la población blanca y mestiza de las ciudades, así como “contra las empresas capitalistas” y los partidos de oposición al gobierno, quienes serían los “causantes de la pobreza” y del racismo contra los alteños.

 

 

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