La educación en medio de la crisis por el coronavirus

¿Volver a las aulas?

La educación se encuentra sin ninguna planificación para enfrentar de aquí hacia adelante el reinicio, continuidad o suspensión de las actividades. El autor propone una serie de medidas, como la clausura de año lectivo, ante la situación de riesgo por la pandemia del coronavirus.
sábado, 30 de mayo de 2020 · 10:18

Ramiro Cuentas D.
Exdirector de Educación Secundaria

La Covid-19 ha puesto en vuelta y media al planeta Tierra y los países asumieron la cuarentena total para  evitar la infección de su población y tomarse el tiempo para organizar medidas sanitarias en cuanto al personal médico especializado, adecuar sus instalaciones hospitalarias, equipamiento de diagnóstico y tratamiento de los afectados, pues ningún país había previsto la magnitud de la pandemia.  

En Bolivia, conocidos los primeros caso, se declaró la cuarentena el 21 de marzo  y se amplió hasta el 31 de mayo, tiempo en el cual no se pudo controlar la expansión del virus,  pese a medidas restrictivas impuestas,  la violencia con la que se actuó en algunos  casos  y la tolerancia y complicidad en otros. 

En todo ese tiempo, voceros gubernamentales oficiales y oficiosos, lejos de difundir estrategias de información adecuada, educativa y persuasiva en relación al comportamiento de la población frente a la infección, recurrieron todo el tiempo a la trillada muletilla que “en 14 años no se hizo nada” en ninguno de los sectores estatal,  sin presentar una estrategia que enfrente la pandemia en cada sector estatal. 

Así, nos encontramos en el área de educación sin ninguna planificación de cómo enfrentar de aquí hacia adelante el reinicio, continuidad o suspensión de las actividades educativas en el Sistema Educativo Plurinacional.  

Sin orientación alguna, unidades educativas fiscales, de convenio o privadas, asumieron por sí y para sí, la emisión de instructivos por diferentes soportes virtuales, online y @learning para que los estudiantes  copien “temas” o “lecciones” de sus textos, particularmente en secundaria, o respondan cuestionarios de los libros que utilizan en cada área. 

En esas condiciones, la autoridad educativa planteó el reinicio de actividades educativas para convivir en el virus,  reduciendo el proceso educativo a  instrucciones de actividades en línea en diversos soportes. 

La vuelta a clases no es decisión de la máxima autoridad educativa, por muy máxima que sea, sino que depende de las condiciones de salud y coordinación con los gobiernos departamentales y municipales. 

En este escenario, el Ministerio de Educación debe prever cómo continuar eldesarrollo curricular, el Ministerio de Salud garantizar la bioseguridady los gobiernos departamentales y municipales considerar las previsiones materiales de las unidades educativas.

Veamos las condiciones en las que se encuentran cada una de las instituciones ante la posibilidad del reinicio de las actividades educativas presenciales.

 
Ministerio de salud

La situación es  muy compleja. La ausencia de una gestión estratégica que enfrente  no solo la cuarentena, sino la enfermedad misma, que tome en cuenta mecanismos para detección del virus, análisis de laboratorio, centros de aislamiento y medidas de bioseguridad, deficientes aún, hace que no se garantice la no contaminación en las tareas que a cada sector le compete. 

La información oficial del número de afectados hasta la fecha va creciendo hasta provocar en la autoridad de salud una proyección de 10.000 infectados hasta fines de mayo. 

Gobiernos departamentales y municipales

La situación no es mejor en estas instancias. Las acciones entre el nivel departamental y el gobierno central están marcadas por  la falta de coordinación,  improvisación en la gestión hospitalaria,  centralización del gobierno en el equipamiento en los diferentes niveles de atención hospitalaria y en la   dotación de medicamentos.

Hasta las vanidades administrativas de postergar el funcionamiento de un hospital de tercer nivel,  solo por el color de pintura, se  sobreponen  a la preocupación por la vida. 

La  gestión y los  protocolos de pre-infección, infección y post- infección en su fase de recuperación y muerte, aún están en proceso de elaboración. 

Detengámonos en las responsabilidades municipales, como la  mantención de la infraestructura de las unidades educativas, de los institutos tecnológicos y escuelas superiores de formación de maestros. 

En educación regular, hay  12.000 unidades educativas en todo el país,  cada una  con un promedio de 22 ambientes para aulas, dirección, secretaría, baños, portería y vivienda para poteros, canchas y pórticos, llegando a 324 mil espacios y 12.000 puertas de ingreso que deben desinfectarse a la entrada y salida en los tres turnos: mañana de 8:00 a 13:00; tarde de 14: 00 a 18:30 y  noche de 19:00 a 21:30. 

Se deben considerar barbijos para docentes, estudiantes y administrativos, guantes para el personal administrativo,  jabón y otros desinfectantes para limpieza de manos, calzados y ambientes;  todo esto  para unos 

3, 5 millones de  estudiantes, 150 mil  docentes y 12.000 porteros en educación regular, dependientes de los gobiernos municipales, y otro porcentaje en educación superior. 

También pensar en el vecindario de la unidad educativa y el recorrido a pie o movilidad de los actores de la educación, desde su domicilio hasta el centro educativo.

Ese un ligero panorama de la situación de salud y de infraestructura en la que nos encontramos.

En esas condiciones materiales,  se debe reflexionar cómo reiniciar las actividades educativas de más de 3 millones de estudiantes de educación regular y alternativa y especial y de 180 mil trabajadores docentes y administrativos en 12.000 unidades educativas, en escuelas superiores de formación de maestros,  institutos tecnológicos fiscales y privados, universidades privadas y especiales.

 
Ministerio de Educación 

El Gobierno de transición en general,  y el Ministro de Educación en particular, padecen del síndrome de los 14 años. No hay intervención de autoridad jerárquica de cualquier nivel que no inicie su discurso negando obras y resultados de la “revolución democrática cultural”. Para las autoridades actuales no se hizo nada. Nihilismo absoluto. 

El Ministro de Educación ignora todo lo que se hizo en esa cartera de Estado en cuanto a gestión institucional y  curricular,  especialmente en procesos educativos, contenidos, metodología, evaluación y formas de atención curricular;  o su concepción educativa neoliberal no le permite  ver lo que se avanzó en materia de educación. 

Si bien la normativa prevé la modalidad presencial en el Sistema Educativo Plurinacional por su naturaleza formativa, comunicacional directa, dialógica y estimulación  de la reflexión, el análisis y la crítica en la práctica no  prescindieron de actividades formativas e informativas online, ni el uso de plataformas virtuales para el desarrollo curricular.

Ejemplos hay varios: inscripción online a exámenes de ingreso a escuelas superiores de formación de maestros, a exámenes de ascenso de categoría, presentación de evaluaciones comunitarias, exámenes de ascenso en educación técnica y exámenes de institucionalización docente en  escuelas superiores de formación de maestros, todos  en la modalidad virtual.

Los  cursos de formación desde 2010 hasta 2019 incluyeron varias temáticas, desde ofimática básica en procesos pedagógicos, hasta las tecnologías de la información y comunicación para la creación de recursos didácticos en todos los campos de la educación.

En cada gestión escolar los docentes participaban del encuentro nacional  Educa  Innova,  presentando en diferentes formatos virtuales contenidos de desarrollo curricular en todos  los niveles de educación.

Estas actividades muestran que docentes y estudiante están preparados y tienen experiencia en desarrollo curricular online y en uso de plataformas.

La entrega de computadoras a maestros y  laptops a estudiantes de quinto  y sexto  de secundaria dan certidumbre que el modelo educativo sociocomunitario productivo sentó  las bases materiales para el desarrollo de una educación tecnológica y científica. 

Seguir mintiendo con argucias enteramente políticas  que en 14 años no se hizo nada manifiesta ignorancia,  maledicencia, calumnia  o afán político de reposicionar el modelo educativo neoliberal, que empezó a yugular la educación fiscal con convenios con transnacionales de las tecnologías de la información y la comunicación como Google, Microsoft, Cisco y Tigo. 

La falta de una estrategia educativa frente a la Covid-19 hace que el Ministerio de  Educación  no tenga cómo enfrentar la suspensión de actividades educativas. 

En todas las intervenciones de las autoridades educativas se advierte un completo desconocimiento sobre educación regular y alternativa y especial. 

Se ha puesto en arrebato y medio a docentes con el boom de la educación online en diferentes  formatos con cursos sobre plataformas virtuales, sin considerar aun la revisión de contenidos en inicial,  primaria y secundaria. 

El desarrollo curricular online, en cualquiera  de sus formatos,  en ningún momento ni modo reemplazará a la educación presencial.  Su empleo es una herramienta que coadyuva al desarrollo curricular. 

Son medios de enseñanza y, como tales, significativos por su efecto emocional sobre los estudiantes. La emotividad es una parte del proceso de aprendizaje que culmina con la conceptualización de los hechos. En palabras de Freire: acción–reflexión-acción.

La reacción lenta del área educativa -por no decir inoperante,  aunque eficiente en despidos- nos invita a convivir no sólo con la Covid-19,  sino también con la incertidumbre y el autoritarismo. 

La gestión escolar se interrumpió apenas luego de un mes y medio de avance curricular del trimestre propuesto. Ya se perdió un trimestre y el panorama  a futuro no está claro.

La desesperación de madres y padres de familia no alcanza solo al desarrollo de contenidos, su preocupación está en el carácter del avance de contenidos, ¿serán motivo de evaluación? ¿Cómo se evaluará? ¿Existe norma para ese proceso? ¿Habrá reprobación? 

 

¿Hay condiciones para una fase presencial? 

Si combinamos las condiciones de salud, las condiciones materiales de responsabilidad municipal y departamental y las condiciones educativas,  concluimos que no tenemos los escenarios apropiados   para el retorno a las aulas  en  actividades presenciales. 

Los protocolos recomiendan distanciamiento físico y  las aulas de las unidades educativas están previstas para un máximo de 30 estudiantes. Casi todas están llenas en cada clase.

 En esas condiciones no se puede garantizar  el distanciamiento social. Se plantea la selección de estudiantes, ¿bajo  qué criterios?  

Como se puede apreciar, el reinicio de actividades educativas presenciales depende de los siguientes escenarios:

 
1. Garantías sanitarias: 

a. Para estudiantes, maestros y personal administrativo, padres y madres de familia y tutores, y el vecindario aledaño a las unidades educativas. 

b. Desinfección de la infraestructura de las unidades educativas, aulas, talleres, canchas, baños y otros espacios utilizados por estudiantes, maestros y personal administrativo, para los tres turnos. 

c. Dotación diaria de barbijos y guantes adocentes y administrativos, y barbijos a  estudiantes.  

d. Montaje de lavabos, dotación  de  jabón y desinfectantes diariamente en cada unidad educativa en los tres turnos.

e. Desinfección de las rutas recorridas por los estudiantes así como del trasporte escolar y resguardar el distanciamiento físico. 

f. Equipos médicos o de sanidad en cada unidad educativa y los turnos respectivos para la valoración de estudiantes, acompañantes,  personal docente y administrativo.

g. Centros médicos para la atención de posibles pacientes en sus diferentes niveles.

2. Situación educativa

a. Capacidad instalada insuficiente para la atención con distanciamiento físico que supone el desdoblamiento de paralelos o la atención discontinua por grupos seleccionados.

Con los antecedentes descritos y ante el incremento de la infección en los municipios, concluimos una imposibilidad de un reinicio de la actividad educativa presencial, lo que nos inspira a plantear las siguientes medidas:

Clausura del año escolar con promoción automática.

Planificación y desarrollo de cursos virtuales de complementación y/o reforzamiento con contenidos básicos o esenciales elaborados por distrito escolar en un tiempo adecuado para los estudiantes 

En la próxima gestión educativa, la fase de diagnóstico se debe desarrollar sobre la  base de estos cursos de complementación mediante prueba única distrital.

Postergación del pago del incentivo “bachiller destacado”  para la gestión siguiente y entrega a cuatro estudiantes.

 

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