Matasuegra

Perlitas de los dos tercios

La ley es constitucional mientras perjudique a otros, pero si en el MAS corren riesgo, no se sonrojan y plantean que la ley vulnera derechos.
viernes, 24 de julio de 2020 · 00:00

Willy Camacho
Escritor

Durante los últimos días hemos visto un aumento preocupante (aunque previsto) de casos de coronavirus, lo cual, lejos de conmover a ciertos actores políticos y hacer que se depongan actitudes belicosas para aunar esfuerzos y enfrentar, como nación unida, la pandemia, parece ser un motivador de la incoherencia, en desmedro del pensamiento racional. Veamos unas cuantas perlitas que el MAS ha sacado de la chistera.

1. La presidenta del senado, Eva Copa, con cierto tufillo a envidia, retó a los ministros a que muestren sus pruebas positivas de coronavirus. Recordemos que hasta ese momento había al menos cuatro ministros contagiados, además de la presidenta Áñez. Entonces, doña Eva, también aquejada de este mal, dijo: “Yo soy alteña y en invierno yo siempre consumo vitamina C, naranjada, limón, mis remedios caseros, pero a mí me ha dado fuerte el tema de Covid. Me ha cerrado mi garganta, mis pulmones. Pero (a los ministros) yo los veo normal, están yendo, viniendo”.

¿Es que doña Eva no sabe que hay personas afortunadas a quienes el coronavirus no les provoca más que un leve dolor de cabeza, si acaso? Da la impresión de que deseara que los ministros estuviesen en situación grave (de hecho, el ministro Ortiz llegó a estar en terapia intensiva) y, más allá de eso, hace gala de una ignorancia aberrante, no solo por desconocer lo de los asintomáticos, sino porque en su declaración se percibe esa falsa creencia de que ser de cierto lugar o grupo étnico te hace inmune a las enfermedades. ¿No parece curiosamente similar a eso de que “comemos chuño, a nosotros no nos da coronavirus”?

Lo peor es que la señora Copa desliza una bajeza: “No quiero creer que se esté jugando con la salud, eso es imperdonable. No está bien excusarnos con esta enfermedad a los desaciertos que se está haciendo”. Es decir, que doña Eva insinúa que los ministros estarían fingiendo tener coronavirus, lo cual habla más de ella que de los aludidos. ¿En qué ambiente se mueve esta senadora? Imagino que debe estar rodeada de gente tan baja que es capaz de fingir enfermedades para eludir trabajo, estudios u otras responsabilidades. A propósito, ¿alguna vez ella habrá cuestionado, aunque sea íntimamente, si el expresidente Morales fingía enfermedades solo para salir de viaje en el lujoso avión y darse unos días de vacación?

2. Luis Arce Catacora, candidato presidencial del MAS, jugó a ser Quico. Es que recuerdo ese episodio en el que el Chavo está jugando con una pelotita, y Quico, al ver eso, se va corriendo a su casa para sacar una pelota playera (en el barrio no serían tan tiernos y dirían que Luis Arce está jugando a quién la tiene más grande). Resulta que el candidato masista, luego de escuchar  el anuncio de la presidenta Añez sobre el Bono Salud de Bs 500, no tardó en doblar la apuesta y declaró: “No viabilizaremos un bono de 500, sino de 1.000 para todos los bolivianos”.

“Oh cuánta ironía se encuentra en la vida”, canta Gerardo Arias en mi cabeza. Es que si no lo conociera, me costaría creer que este señor es el mismo que decía que con 100 pesos bastaba para la canasta familiar. Además, quiere demostrar su poder (que sí lo tiene gracias a los dos tercios) y dejar en off-side a la presidenta. Su irresponsable propuesta es inviable, ya que los créditos internacionales no pueden destinarse solo a bonos, hay que comprar equipos, medicinas, insumos de bioseguridad, entre otros. Pero claro, a él no le interesa, mientras su jefe esté contento y el gobierno tropezando.

3. El mismo Luis Arce metió la pata, al menos la puntita. Es discutible si la situación es igual a lo ocurrido con Carmelo Lenz en 2015, pero es evidente que se le fue la lengua al comentar unas encuestas internas en una entrevista. Los masistas dicen que Arce no cometió ningún delito electoral, que su desliz no vulnera la norma; pero hay varias denuncias interpuestas ante el TSE, y esta institución no tuvo más que admitirlas y pedir al MAS los descargos correspondientes. 

Pues el asunto se podría resolver así nomás, dejando que el árbitro defina; sin embargo, con alguna culpa a cuestas, el MAS envió al Tribunal Constitucional Plurinacional una acción concreta y otra abstracta de inconstitucionalidad en contra del artículo de la ley 26 de Régimen Electoral que ordena la suspensión de la personería jurídica del partido que difunda encuestas.

¿O sea que estos señores impulsaron, aprobaron y aplicaron una ley inconstitucional? Es el colmo del cinismo, la ley es constitucional mientras perjudique a otros, pero si ellos corren riesgo, no se sonrojan y plantean que la ley vulnera derechos. Algún analista dijo que no se le puede suspender la personería al MAS porque este partido representa a millones de personas que quedarían sin representación en las elecciones y eso no es democrático. Volvemos a la dictadura de las masas; si tengo una base social importante, puedo hacer lo que me dé la gana, y si me quieren poner en vereda, se trata de discriminación, cuando no de racismo.

Esa es la lógica masista: si nosotros lo hacemos está bien, si lo hace el vecino está mal.

4. Y con esa misma lógica, algún masista tuvo el atrevimiento de decir que no permitirían que la OEA mande observadores para los comicios generales, pues lo tomarían como una provocación. Claro, cuando su jefazo invito al mismísimo secretario general de la OEA, ningún masista se opuso, incluso celebraron la llegada de los observadores. Ahora, en la acera opuesta, les parece mala idea e incluso sugieren que habría convulsión si este organismo se asoma por Bolivia.

Con igual desfachatez y bravuconería, el senador Efraín Chambi jefe de bancada del MAS, dijo que “si siguen con esa actitud (no recomendar el uso del dióxido de cloro), vamos a pedir que la OPS y la OMS abandonen el país no hacen ningún favor al pueblo boliviano, creemos que están del lado de grandes transnacionales”. Este señor cree que con la amenaza la OMS va a dar marcha atrás y recomendar que los contagiados de coronavirus comiencen a usar esa sustancia. Es tan minúsculo su pensamiento, tan estrecho su horizonte reflexivo, que se solaza en su poder coyuntural, creyéndose el emperador de las juntas vecinales, y tiene el tupé lanzar amenazas para que organismos internacionales cambien sus políticas de salud. Ese es el legado de Evo Morales, que convirtió a Bolivia en su feudo, y no en el estado plurinacional con el que se llenaba la boca.

Por eso, cada vez estoy más convencido de que la elecciones deben ser lo antes posible (lo posible debe ser determinado por autoridades de salud, lógicamente), no porque urja cambiar al gobierno transitorio, sino porque urge cambiar a los parlamentarios, que nos llenan de vergüenza cada día y son la peor afrenta a la democracia boliviana. Ya basta de la tiranía de los dos tercios.
 

 

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