Abecor: arte y humor

La última caricatura que enfureció a los terroristas azules utiliza el humor, en lugar del odio, ante intentos del Procurador de hacer desaparecer el fraude electoral de su jefe, dice el autor.
domingo, 31 de octubre de 2021 · 05:00

Son muy preocupantes las amenazas de muerte contra el artista y caricaturista Abel Bellido Cordero (Abecor), porque los casos de injusticia y violencia contra aquellos que se expresan en oposición al gobierno no son tomados en serio por la “justicia” boliviana, y porque las instituciones que deberían defender a todos los bolivianos trabajan bajo las órdenes del déspota. Es sintomático que las últimas amenazas se dieron inmediatamente tras la publicación de caricaturas que, muy acertadamente, criticaban las actitudes parcializadas del Procurador del Estado y del Ministro de Justicia. Al contrario de  lo que sugieren muchos detractores del artista, Abecor fue también bastante crítico con el gobierno transitorio.

¿Por qué los autores de textos que incorporan miles de palabras para desarrollar en mucho mayor detalle las críticas al gobierno no reciben semejantes amenazas? Porque el humor y el arte tienen la capacidad de síntesis. Porque basta una mirada fugaz para entender la crítica en un dibujo. Porque no es necesario saber leer para entender el mensaje, y una vez vista la imagen, es muy difícil borrarla de la mente, particularmente cuando el contenido es de (o en contra de) nuestro gusto o interés.

Es posible que los cobardes que anónimamente amenazan al artista, aparte de estar secretamente enamorados del Procurador, no sepan leer. No es malo que un hombre ame a otro hombre, el amor nunca es malo; el odio sí.  Tampoco es intrínsecamente malo no saber leer. Es sin duda una gran desventaja, pero nadie puede juzgar justamente a una persona por no haber tenido la oportunidad de alfabetizarse. Así como nadie puede ser juzgado por no saber hablar español, aymara o inglés. Creo haber conocido personas analfabetas muy sabias durante trabajo de campo antropológico en diferentes zonas rurales de Bolivia. Muchos chamanes son analfabetos, y eso no les quita un gramo de sabiduría. Tampoco les quita mérito el humor.

No es ignorante quien no sabe leer, sino quien habla de algo de lo cual no tiene conocimiento alguno. Son ignorantes Trump y Evo, no por no ser científicos, sino por hablar sobre asuntos científicos (virología y genética entre muchos otros) de los cuales no tienen la  más mínima noción. Pero no seamos demasiado duros con ellos. Es muy fácil hablar de lo que uno no tiene conocimiento, basta sentirte vanidoso y tomar unos tragos. Yo lo he hecho muchas veces. Tras repetidas resacas morales he decidido reducir al mínimo tanto mi ingestión de bebidas alcohólicas como mi emisión de palabras.

Pienso que todo portavoz oficial del gobierno tendría que dejar de beber, pero esto debe ser muy difícil para un grupo de personas embriagadas con (y en) el poder. Un portavoz del actual gobierno, además de informarse de los hechos, debe también saber cuáles hechos serán considerados reales por los gobernantes: otra dificultad, cuando éstos parecen estar en competencia para ver quién se inventa la peor mentira.

La última caricatura de Abecor que enfureció a los terroristas azules utiliza el humor, en lugar del odio, para canalizar algo que es de sobra evidente: los ridículos intentos del Procurador del Estado (supuestamente un servidor de todos los bolivianos, pero en efecto ¡el abogado de Morales!) de tapar el sol con un dedo, de hacer desaparecer el fraude electoral de su jefe. Su risible estrategia muere al nacer: ¡Chávez desperdicia tiempo y recursos del Estado organizando una pantomima para “comprobar” que no hubo fraude! 

Si realmente el gobierno de Arce buscase justicia para las víctimas de los terribles sucesos de noviembre 2019 (¡en todo el país!) y muchas otras atrocidades, procesaría imparcialmente a todas las personas involucradas en la organización y ejecución de violencia, falsedad, robo y asesinato, incluyendo a quienes participaron en forma directa o indirecta en el golpe de Estado, que efectivamente nació el 21 de Febrero de 2016 y concluyó con el Fraude Electoral de 2019.

Aunque es muy preocupante, no sorprende que el gobierno soslaye la mayoría de actos y amenazas criminales de sus incendiarias bases. Está de sobra, claro, que en Bolivia se vive un terrorismo de Estado, donde la oposición, sean quienes sean, son considerados “golpistas de derecha”, perseguidos y encarcelados sin legalidad alguna, mientras la violencia, el crimen y el odio racista de sus partidarios son premiados con cuotas de poder. A fin de cuentas, Arce solo cumple las órdenes de Morales, quien es el principal responsable de todo el luto y latrocinio que acongoja a Bolivia durante los últimos años.     

Volviendo a las elecciones: todos los votos nulos y en blanco debían ser respetados e incluidos en el porcentaje final, pues representan a una gran proporción de la ciudadanía. Es notable que muchos votantes recibieron una papeleta ya marcada a favor del MAS en octubre de 2019. Si estas personas no querían votar por el partido oficial, debían anular sus votos. Es decir, ¡esa papeleta era para Evo o para nadie! Yo vi un video del recuento, donde un delegado del partido gobernante impuso que una papeleta de sufragio fuese válida en favor del MAS, a pesar de llevar la foto de Morales unas alargadas orejas junto a la palabra “burro”. Ese voto, técnicamente nulo, fue apropiado por el partido azul.

Los defensores de Evo dirán que ese detalle es estadísticamente irrelevante, pero si al Procurador y otros “expertos” protectores del MAS realmente les interesan las “estadísticas de sufragio”, que observen los porcentajes de votos nulos. Si bien no todos los votos nulos pueden ser asignados a la oposición (aunque posiblemente la mayoría de las víctimas directas de fraude –quienes se vieron obligadas a anular sus votos al encontrar sus papeletas ya marcadas– tenían esa intención), tampoco pueden ser desestimados mediante la consideración exclusiva de votos válidos en al cálculo final de porcentajes. ¡La proporción de votos nulos es tan alta que si fuese considerada a favor de uno de los dos candidatos con mayoría de votos, probablemente le darían a ese candidato  la mayoría absoluta!

Decía que el humor y el arte sintetizan. Luego de ver las caricaturas de Abecor, leo las noticias y confirmo que su arte resumió claramente los hechos, con humor. Sabemos de sobra que los gobernantes actuales no tienen sentido del humor, pero daría muchas esperanzas a la población en general si  incentivasen la tolerancia en vez del odio. Creo que la caricatura del Procurador es más bien benigna, pues en lugar de retratarlo como a un inescrupuloso lameculos, solo lo presenta como un ineficaz payaso/prestidigitador. Chávez debería estar agradecido. De aquí en adelante su imagen solo estará en caída.

 

Gonzalo Araoz / Antropólogo, artista plástico y escritor

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