Metaverso, la gran apuesta de Facebook en internet, ¿es un “metanegocio”?

En el metaverso se podrá construir y encontrar espacios de trabajo donde reunirse con otras personas (con sus avatares); asistir a ferias, congresos, conferencias, conciertos de música y mucho más; ese “mucho más” incluye el mundo de los negocios, en el que las posibilidades son infinitas.
domingo, 14 de noviembre de 2021 · 17:29

Fernando Chávez Virreira 

¿Ciencia ficción? ¿Realidad? ¿Realidad virtual? Con el lanzamiento de su “metaverso”, el proyecto más ambicioso de Facebook, la red social está delineando una multiplataforma de realidad virtual, que para muchos críticos se trata de una estrategia para distraer la atención de las numerosas acusaciones contra este gigante de internet por el “tráfico” de datos personales, la difusión de desinformación y hasta el abuso de una posición dominante en el mercado de la publicidad en línea.

“Habrá nuevas formas de interactuar con los dispositivos que van a ser mucho más naturales que pulsar un teclado o un botón. Vas a hacer un gesto, o a decir unas palabras. Incluso sólo tendrás que pensar en una acción para hacerlo”, anunciaba Mark Zuckerberg a finales de octubre, cuando dijo también que Facebook cambiará de nombre a Meta. En griego, la palabra “meta” significa más allá. Y está claro que la intención de la red es ir hacia ese “más allá”.

¿Qué es este metaverso? Marcelo Durán, docente y capacitador de marketing digital, lo explica con un ejemplo: La película Tron, de los años 80, sucede dentro de un juego de video, filme que abrió el camino para películas como Matrix. “Para la cultura de internet de los años 90, el concepto de metaverso ha sido el nirvana al que todos aspiramos, porque la teoría de la comunicación es el lugar donde el yo se digitaliza al 100%”, dice.

Un espacio  de interacción virtual posible con los dispositivos de Oculus.

En los últimos años la industria del juego ha impulsado lo que se llama la experiencia inmersiva;  por ejemplo,  en el Xbox 360 en el que uno se  mueve frente a la cámara, con unos lentes de realidad virtual. “Disparas, tocas, etcétera, con diferentes dispositivos; una cosa es jugar, pero qué tal si tú y yo en vez de tener esta conversación por teléfono, con unas gafas de realidad virtual entramos a una reunión virtual: yo te veo con tu avatar, yo estoy hablando y tomamos un café en el mundo virtual”, explica el experto.

Durán recuerda  que el metaverso es la conjunción de dos grandes proyectos de Facebook, las redes sociales  por un lado, y la firma Oculus, que la empresa compró hace una década y que ahora está comenzando a cobrar fuerza con sus lentes de realidad virtual. “Antes te ponías estos lentes pensando en jugar, boxear, disparar… el metaverso es la concretización de la intersección entre lo digital, pero ya no lúdico, sino social, a través de la experiencia de realidad virtual”, afirma.

Se hará lo mismo que hoy se hace en Facebook, lo bueno y lo malo, dejar un comentario positivo, entrar a una videoconferencia, charlar, hacer videos, “pero en el metaverso no se trata de qué es, sino de cómo te conectas;  por eso esta red combina inteligentemente sus dos mejores productos, red social por un lado y el gadget de Oculus por el otro. ¿Qué tal si entramos a Facebook, pero en este formato, como avatar?”, dice el experto.

Para Germán Labraña, ingeniero en sistemas y especialista en educación virtual, desde la década de los años 90 no ha habido cambios tan importantes en internet como éste. “Esto va a marcar un hito y cambiará la forma en que usamos internet. Las corporaciones obligarán a ir a ese cambio. Todo será en 3D y abarcará más temas de una manera mucho más inmersiva. Lo más importante es que si no estás dentro de este metaverso, no existes”, considera.

“El metaverso es internet, como lo conocemos, sólo que en tres dimensiones, pero va mucho más allá;  incluye el entretenimiento, educación, todo un sistema monetario. La criptomoneda de Facebook, antes de cambiar a Meta, era mana, ahora habrá otra moneda interna que se llamará meta y que será todo un sistema financiero”, explica.

En el metaverso, el entretenimiento no será sólo un tema de juegos, se podrá asistir a cines virtuales, galerías de arte, espectáculos y conciertos en vivo. En el campo de la educación, explica Labraña, se podrá  crear academias, institutos, universidades a las que  la gente podrá ingresar y pasar clases con docentes de Asia,  Europa o Norteamérica, a través de un avatar. “El metaverso es como el Second live multiplicado por mil”, asegura.

Este metaverso, según dice Durán, recuerda a ese proyecto que se llamó Second live en el que con un avatar se podría hablar, tener amigos, enamorarte, “tener una segunda vida”, como dice su nombre. “Esa realidad después se vio en series como Black Mirror y muchas películas de ciencia ficción”, recuerda el experto.

Enrique San Juan, un periodista español especializado en oratoria digital, webinars y cursos online, define este metaverso como “el espacio digital al que se accede por dispositivos inmersivos de realidad virtual. Se trata de mundos donde nuestro avatar digital puede interactuar con otros avatares (humanos y no humanos) y tener una experiencia de realidad, similar al mundo físico”.

Estos espacios, que en una primera instancia se pueden asemejar a los mundos virtuales de los juegos de computadora, van más allá de la parte lúdica y de hecho son la esencia variada y completa que conformarán la estructura de todo el metaverso.

¿Un “metanegocio”?

Marcelo Durán considera que absolutamente sí.  “Hay una frase que dice que si en internet algo es gratis es porque el producto eres tú. Si yo te vendo una suscripción a Netflix o a Spotify, el producto es la suscripción, pero si yo te digo entra gratis a Facebook, ¿dónde está el negocio?, tú eres el negocio, son tus datos”, sentencia.

“En el metaverso, la narrativa ya no se da en dos dimensiones, como en una foto, o en video, sino en tres dimensiones porque estamos entrando en un formato virtual a ese lugar. Ahí es donde apuntan y van a multiplicar sus ingresos por concepto de publicidad porque, ¿quién no querrá tener esa experiencia?”, asegura el experto en redes.

Y, según explica Labraña, en el mundo artístico se crearán activos; “hay  un sitio web, Decentraland, donde hay famosas tiendas de arte virtuales, eso es un preámbulo de lo que será el metaverso. El tema del dinero se manejará todo a través de criptomonedas, se creará un metamercado, las interacciones, los intercambios comerciales, todo es real. Todas las empresas se están moviendo hacia ese mundo”, asegura.

Zuckerberg “está haciendo una jugada para controlar el futuro de internet”, dijo Evan Greer, de la ONG Fight for the Future, citada por la agencia AFP.  Facebook anunció que prevé contratar 10.000 personas en los próximos cinco años en Europa para su proyecto de metaverso. Zuckerberg estimó que los recursos destinados a Facebook Reality Labs, punta de lanza del metaverso, “asegurarían una ganancia del grupo en aproximadamente 10.000 millones de dólares este año”.

“Planeo que esta inversión crezca cada año en el futuro”, reveló el cofundador de la red social. “Una cantidad de dinero que echará de menos la compañía, ya que antes de transformar el metaverso en una realidad palpable deberá seguir haciendo rentable su modelo vigente, basado en la publicidad, que vive bajo presión”, dice ese reporte de AFP.

Como lo explica Enrique San Juan, en el metaverso se podrá  construir y encontrar espacios de trabajo donde reunirse con otras personas (con sus avatares); asistir a ferias, congresos, conferencias, conciertos de música; revisar esquemas arquitectónicos; visualizar órganos del cuerpo humano por dentro; visitar o viajar a parajes virtuales; realizar explicaciones académicas, citas románticas y mucho más.

“Ese ‘mucho más’ incluye, por supuesto, el apartado de los negocios. Microsoft y otras empresas punteras de tecnología como las chinas Tencent, Baidú o Google ya han anunciado que se suman al carro del metaverso, que representa una oportunidad única y novedosa de expandir sus servicios y hacer negocio en estos nuevos espacios digitales”.

Consultado Durán sobre dónde queda la necesidad humana de contacto, en este mundo “enteramente digital”, afirma que éste es uno de los grandes debates de la posmodernidad porque tiene que ver con “quién soy yo y dónde me manifiesto como persona”.

“Hay películas de ciencia ficción que ponen esa cuestión en el debate;  qué tal si grabo todo lo que dice alguien y lo pongo en inteligencia artificial y el día en que esa persona muere voy a hablar con esa persona, son sus fotos y su voz y esa persona me hablará, ¿es esa persona, o no?”

Series en Netflix, como Altered carbon y Ghost in the sell  plantean qué pasa si muere el cuerpo pero toda la química y neurotransmisores se guardan con la posibilidad de ir cambiando de cuerpo. “Parece ciencia ficción, pero el metaverso de alguna forma plantea ese dilema y esto abre muchos debates, porque internet también ha abierto esa posibilidad”.

Otro ejemplo puede recogerse de la película Replicantes, todos viven en su casa y cuando salen a la calle “usan una especie de un robot que se maneja a distancia. En esa vida pasa lo mismo, te enamoras, viajas, pasan muchas cosas, pero todo desde tu casa, todo se ejecuta en la virtualidad”.

 

Fernando Chávez Virreira  / Periodista

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