Rumbo a las subnacionales

Arce da una mano a los candidatos del MAS, pero ¿se ayuda a sí mismo haciendo campaña?

Vacunas, gestión y campaña empiezan a mezclarse con un actor central: el presidente Luis Arce. Hay quienes consideran que este es un rasgo típico del MAS, que se apoya en el líder, aunque eso pase factura a la imagen de éste. Las vacunas son usadas por algunos candidatos para su campaña.
domingo, 7 de febrero de 2021 · 05:02

Fernando Chávez Virreira
 Periodista

Luis Arce participa de una guitarreada con los candidatos del MAS en Santa Cruz. Luis Arce recorre cada una de las regiones de Bolivia dando inicio a la vacunación contra el coronavirus. Luis Arce, además, advierte a los pandinos que “será difícil” coordinar con autoridades electas que no sean de su partido. Entonces, ¿Luis Arce está en campaña? Y si es así, esa campaña, que puede beneficiar a sus candidatos, ¿no le perjudica a él? 

El 28 de enero llegaron al país las primeras 20.000 vacunas Sputnik V  y  desde el día siguiente el Presidente   comenzó una gira nacional para inaugurar las campañas de inmunización, eventos vinculados a la salud, pero que en estos tiempos preelectorales inevitablemente se mezclan con las aspiraciones políticas a las alcaldías y gobernaciones.

Muchos candidatos del MAS aprovecharon la presencia del mandatario y difundieron en sus redes fotografías con él, junto a las vacunas. ¿Es el Presidente el que está en campaña a favor de los candidatos del MAS o son los aspirantes a las gobernaciones los que aprovechan esta coyuntura para promocionarse?

Así lo hicieron varios candidatos a las gobernaciones y alcaldías. En La Paz, el candidato a la Gobernación por el MAS, Franklin Flores, publicó en sus redes: “Llegan las vacunas, salud y bienestar para las familias paceñas”.

Y en lo que analistas y políticos de la oposición han calificado como un “chantaje político”, durante un acto de entrega de obras en Cobija el pasado 30 de enero, el presidente Arce advirtió que  “será difícil ayudar a municipios y departamentos con autoridades con las que no se pueda coordinar”. “Es muy importante que el Gobierno nacional tenga autoridades municipales y departamentales que se pueda coordinar, si no va a ser difícil que el Gobierno pueda ayudarles”, dijo el mandatario. 

Un mensaje que prácticamente obliga a votar por los candidatos de MAS para obtener recursos. Similar situación ocurrió en 2015, cuando el exvicepresidente Álvaro García Linera amenazó con quitar recursos a los municipios que no voten por el MAS. “Y aquellos municipios donde perdamos, ni modo, la plata de ese municipio, que era de Evo Cumple y de otros proyectos, la vamos a llevar a los municipios donde sí hemos ganado”, anunciaba en aquella campaña.

Las declaraciones de Arce en Cobija causaron rechazo inmediato en Trinidad. El candidato a la Alcaldía, Ernesto Suárez, dijo que “si el Gobierno no va a coordinar con autoridades que no sean de su partido, ¿para qué hay elecciones? Que designen autoridades de su partido a dedo de una vez y dejen de fingir que tienen respeto por la democracia”.

 

Discurso y demagogia

El uso de las vacunas para hacer proselitismo y el mensaje presidencial de votar por los candidatos del MAS para obtener recursos demuestra que “una vez más se está incurriendo en estos excesos discursivos que luego se trasladan a esta tensión que se genera, principalmente en las redes sociales y en los medios, pero que advierten una suerte de un discurso muy elevado en demagogia que no le aporta a la certidumbre que la sociedad necesita”, estima el periodista Ángel Careaga.

“El gran problema es que el MAS es una entidad muy corporativa, donde han encontrado en la presencia del líder la suerte de apoyo y sostenimiento de todas sus acciones. Ningún alcalde, ningún gobernador entregaba obras, todas las entregaba Evo Morales, por eso lo veíamos mañana, tarde y noche entregando canchas, postas de salud y un pupitre”, afirma Careaga.

En su análisis, esa forma de hacer política que tiene el MAS solo sirve para desgastar a su líder más importante. “Debe ser un gran rédito para cualquier candidato sentarlo en la testera a Arce para un acto público; eso va en desmedro de la imagen de la primera autoridad, que debería ser presidente de todos los bolivianos”, agrega.

Careaga lamenta y demuestra su preocupación ante una situación en la que los políticos están llevando a la población, inevitablemente, a pertenecer a uno de los bandos en disputa, los “pititas” por un lado y los afines al MAS. En esa línea el Gobierno se empeña en destacar lo que no hizo, o hizo mal, la gestión de Jeanine Añez. 

“Ese hacer poco de la gestión de Añez es hasta ofensivo para ellos mismos, porque si entienden tan bien cómo se maneja el país, deberían hacerlo desde su visión y de su proyecto. Añez debería pesar muy poco, pero lamentablemente a la clase política le suma demasiado el discurso. No se pueden olvidar de Evo Morales; esa forma de hacer política nos está haciendo mucho daño, porque al final sentimos un abandono de todas las instancias”, afirma.

 

Un actor “neutro”

El analista Marcelo Arequipa considera que Luis Arce es “un actor neutro hoy día en la disputa política-electoral”. En gran medida, afirma, porque el perfil que le han dado es el de no disputar o no discutir temas políticos de campaña electoral. “Lo único que hace es tratar de instalar el relato del golpe y contrarrestar el fraude. Más allá de eso no hace absolutamente nada. Por ello es una figura neutra en la contienda”.

Según su análisis, Arce es un presidente gestor, solo quiere hacer gestión pública; no es un presidente transformador. Se presenta como alguien a quien no le importa la disputa política interna del MAS, lo que le interesa es gobernar estos años y hacer una gestión política y económica más o menos limpia.

“Él (Arce) viaja por el tema de las vacunas y éstas  se utilizan como un elemento agregador para que aparezcan los candidatos alrededor. No es él quien habla, sino que son los candidatos en sus territorios los que aparecen con él”, agrega.

Aunque apenas 20.000 vacunas han llegado al país hasta la fecha, que no alcanzan, según los detractores del Gobierno, ni para vacunar al personal de salud, según advierte Arequipa,  estamos muy acostumbrados a vivir en torno a los símbolos que, en política, pesan mucho.

“La wiphala, la Biblia, pesan mucho en determinados momentos. No hay duda de que las vacunas, por muy pocas que sean las que han llegado, juegan mucho con la autoestima de la gente. Hoy la pandemia se vive en función a la incertidumbre y el miedo. Incluso podían haber sido 100 vacunas, pero ya hay algo que aterriza para solucionar el problema; ya es una noticia importante”, sostiene.


Una guitarreada sin medidas

En medio de esta campaña hacia las subnacionales, las imágenes del Presidente tocando una guitarra, acompañado de la candidata cruceña del MAS a la Alcaldía de Santa Cruz, Adriana Salvatierra, generaron una ola de reacciones en el medio político y en las redes sociales.

“En este tiempo de una segunda ola, en el que todos tenemos a más de un familiar, o un amigo cercano que en el mejor de los casos está infectado o habrá fallecido, es ofensivo que los políticos en campaña se muestren sin un barbijo, en una actitud relajada”, opina Ángel Careaga.

“El Presidente, como persona número uno, hasta el último candidato de un municipio deberían ser un ejemplo de actitud y comportamiento que debemos tener como ciudadanía. Si estas personas no lo hacen, ¿cómo pueden esperar que el resto de la ciudadanía cumpla las medidas de bioseguridad? Son ellos un reflejo de nuestra sociedad, son los referentes que tiene la población. Si se relajan para participar en una proclamación, están mandando un mensaje contradictorio a la población”, opina, en lo que considera “fallos sensibles” en la forma de hacer política. 

El periodista y analista Andrés Gómez escribió en Twitter de dos realidades en Bolivia. “Realidad uno: Miles de bolivianos lloran por sus familiares enfermos y muerte de papás, mamás, hermanas y abuelos. Realidad dos: El presidente Luis Arce y candidatos del MAS, muy contentos, en plena guitarreada de campaña”.

El Presidente no hace campaña

Luis Adolfo Flores, jefe de bancada del MAS en el Senado, considera que no existe una campaña por parte del Presidente, aunque sí los candidatos han aprovechado su presencia en algunas regiones para agradecer la llegada de las vacunas.

“No he visto al Presidente en campaña política. En Pando, el candidato a gobernador le dio la bienvenida en el aeropuerto, pero no (como se menciona) en el hospital Hernán Messuti, una zona restringida a la que no dejaron ingresar ni a senadores, diputados ni a candidatos. Yo estuve allí”, dice el senador.

Consultado sobre la participación del mandatario en Santa Cruz en un acto con Adriana Salvatierra, dice que “hemos visto esas imágenes, pero entiendo que no se trató de un acto público, o en una inauguración de obras, o la entrega de vacunas. Se trata de vincular al Presidente con las campañas a través de las vacunas y eso es totalmente falso”.

“Que ha tenido contacto con los candidatos, por supuesto que sí, pero eso no significa que esté utilizando las vacunas, o cualquier otro medio del Estado para hacer campaña”, sostiene el legislador. 

Flores afirma que el país está en pleno proceso electoral, pero “el Presidente desde que ha juramentado no ha viajado mucho a las regiones; no se ha presentado la oportunidad de abrazar a su gente, a sus electores y, por supuesto, ahora lo reciben, en muchos casos con su polera azul, le dan la bienvenida los que tienen esperanza en el Presidente”. 

“Electoralmente, algunos candidatos aprovechan para darle la mano, para tomarse una foto. Pero no necesariamente las visitas del Presidente son para hacer campaña. Las visitas a los centros de salud se dan como parte de su obligación”, agrega.

La realidad política del MAS, como sostiene Ángel Careaga, es que apoya todas sus acciones en su líder, y esa situación les pasará factura. “Parece que el MAS no se quiere enterar que es justamente ese desgaste y esa súper exposición de su principal líder para generar efectos políticos, lo que al final les resta. Es una forma que ha encontrado el MAS que les hace más daño que favorecerlos”. 

Y según considera Marcelo Arequipa, a diferencia de las elecciones de 2020, cuando el MAS estaba cohesionado en torno a los “enemigos del masismo” (Mesa y Añez), hoy  la disputa se ha dispersado según los territorios y los mensajes se han dispersado porque muchos candidatos se presentan independientes del mensaje. 

Para estas subnacionales de 2021 el MAS no tiene una única estrategia.
 

Punto de vista
Pablo Pizarro  Estratega en comunicación
 

“Hay descontentos al interior del MAS”

El MAS sufre la diáspora luego del dedazo de Evo Morales para designar candidatos en las regiones para las elecciones del 7 de marzo. En Tarija hubo una fuerte disputa entre partidarios. Al final se impuso el expresidente Morales nombrando a gente allegada para la Alcaldía de Cercado. Luego de proclamas entre el candidato Buezo y Meyer, éste último quedó en carrera, aunque muy tarde; sus rivales ya empezaron la campaña, en tanto, el MAS seguía en la pugna. 

Para la Gobernación pasó lo mismo, la pelea política entre Walter Ferrufino y Álvaro Ruiz fue dura, lo que ocasionó una serie de descontentos al interior de la sigla azul. Sin embargo, Ruiz se impuso por su cercanía con Morales, como presidente de la FAM Bolivia estuvo en acontecimientos importantes con Evo: en La Haya y en su retorno de Argentina hasta El Chapare, ya que Ruiz fue el organizador del evento. 

Ruiz repite que tiene vía directa para coordinar con Arce Catacora, que es el único candidato que podría coordinar con el Presidente, luego de que en el pasado hubo un quiebre con las autoridades nacionales. Ruiz señala que traerá recursos y con ello ejecutará proyectos. Ya vinieron los ministros de Agua y Salud y el director ejecutivo de la ABC.

Cuando llegó Arce Catacora fue al municipio de El Valle, donde Ruiz es actual alcalde. Inauguraron un centro de salud (al parecer no concluido) y luego pasearon por el mercado central y disfrutaron de un saice. 

Al parecer existe un sentimiento generalizado de la población de que es hora de coordinar con el Gobierno central, ya que Tarija decreció en estos últimos años, y la crisis se siente en la piel de las personas. 

La pregunta es: ¿el mensaje del candidato a gobernador y la venida de Arce Catacora ayudaría a Ruiz en la carrera electoral?

Al parecer, Arce no quiere meterse de lleno en las campañas porque fue Evo quien designó a los candidatos. Entonces, en una eventual pérdida, Evo Morales será el directo responsable. 

La llegada de Arce tampoco ayudó a que Ruiz aumente las preferencias, porque la última encuesta difundida por Unitel le otorga entre un 16 a 20%, ocupando el tercer lugar. 

Como quien no quiere la cosa, Arce se metió en la campaña, pero hasta ahí nomás. En su segunda venida, cuando entregó las vacunas, en la foto no apareció Ruiz ni ningún otro candidato. 

Los tarijeños desconfían del Gobierno nacional, así lo sienten y así seguirá siendo. Se llevaron la plata del gas y no dejaron nada, podría ser el sentimiento generalizado de la población.

 

 

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