Análisis de las subnacionales

El desempeño electoral subnacional del MAS

La mejor votación la obtuvo en Oruro, mientras que recibió importantes reveses en Potosí, Trinidad, Cobija y El Alto.
domingo, 21 de marzo de 2021 · 05:00

Marlen Baspineiro Calderón   Estudiante de Ciencias Políticas 
Marcelo Arequipa Politólogo y docente universitario

 

Una de las grandes preguntas de la pasada elección de autoridades locales, regionales, y departamentales del 7 de marzo, tiene que ver con qué pasó con el Movimiento Al Socialismo (MAS) en relación a su desempeño electoral. Para responder a esto, nos proponemos comparar lo comparable, es decir, los datos de la elección subnacional del 2015 con la del 2021. Porque a estas alturas está bastante claro que los principios y orientaciones del votante varían entre elecciones generales y elecciones subnacionales.

Revisando lo territorial, en nuestro caso, el hecho de que se tome en cuenta a los cientos de municipios que conforman el país nos permite estudiar de una forma más integral el desempeño electoral de cada partido.

El rendimiento electoral en las capitales de departamento:

El mejor desempeño que tuvo entre elecciones el MAS en el caso de las nueve capitales de departamento más El Alto, se encuentra en la ciudad de Oruro donde subió un 9,6% (del 20 al 29,6%) obteniendo esa alcaldía que antes no estaba en sus manos;  el segundo mejor desempeño está en la ciudad de Tarija donde sube un  4,2% (del 21 al 25%) pero a pesar de ese mejor desempeño no logra ganar esa alcaldía.

Entre los peores desempeños encontramos primero a la ciudad de Potosí donde bajó un  20,5% (del 31,7 al 11,2%) siendo que el 2015 tenía esa alcaldía; sigue Trinidad con un  descenso de 18,6%; Cobija con menos 14,4%, y El Alto con menos 13,2%. 

Estas tres alcaldías mencionadas tienen como común denominador que el contendiente ganador al MAS proviene de su propia disidencia interna, dos del MTS y uno de Jallalla; luego viene  Sucre con menos 11,7%, Santa Cruz con menos 7,7%, Cochabamba con menos 6,7%, y La Paz con menos 1,5%. Es decir, el peor enemigo del MAS fue la misma dirigencia que no supo articular y negociar con sus propias bases.

 

El desempeño electoral en cada departamento:

Además de que la votación  del MAS es variada dependiendo del departamento, existe algo en común, y es la pérdida de electorado en todos ellos. 

Tenemos a Chuquisaca, donde  19 de sus 29 municipios conseguidos  demuestran una reducción de electorado; Pando, donde sus 15 municipios representan también una pérdida significativa de votos; La Paz, con 48 de   87; Cochabamba, con 24 de   47; Oruro, con 16 de  35  ; Potosí con 27 de   40  ; Santa Cruz, con 32 de   56 ; Tarija, con 5 de 11; y finalmente Beni, con 14 de   19 municipios. Todos demuestran   una disminución de electorado.

Estos datos no significan que no existieron municipios en los cuales el partido no mantuvo su alcaldía, no hay que olvidar por ejemplo, que al menos en Cochabamba el MAS se quedó con 41 de las 47 alcaldías; pero que en 24 de esos 47 municipios hubo un promedio de disminución de apoyo electoral de un 13,56%. 

Estos datos nos muestran la evidencia de que el MAS está atravesando un dilema importante debido a sus disputas internas, en las que la gran incógnita es si logrará aplicar la lógica de la renovación interna y la vuelta a la cohesión de esa fuerza política.

 

¿Las alcaldías que perdió el MAS respecto al 2015, pertenecen al bloque antimasista?

Entre las alcaldías perdidas por el   MAS encontramos a municipios como Tacachi, Villa Rivero, Colcapirhua, entre otros, que están ahora en manos de otra organización política, que en la mayoría de los casos aún están cerca del espacio masista, porque son dirigentes disidentes del MAS que compitieron con otras siglas políticas similares a éste, pero nunca cruzando la barrera para desplazarse a la derecha ideológica.

 Como ejemplos podemos citar  a departamentos como Beni y Pando, en los cuales el MAS perdió 6 y 5 alcaldías respectivamente, éstas pasaron a partidos o agrupaciones como: CID (3), TODOS (3), SOMOS (1), NACER (1), PASO (1), UNIDOS (1), y MT S(1).

Ni ahora ni en el 2015 existió una oposición que demostrara anteponerse al MAS. Las elecciones generales del 2019 fueron el mejor ejemplo de que el mal más grande para el MAS es la forma en la que internamente dirigen el propio partido, porque un bloque antimasista sólo demuestra el desprecio o miedo que le pueden tener al masismo, pero no una renovación en ideas y mucho menos intenciones de cambio.

 

La desinformación

Finalmente, hay que recordar que aun cuando el MAS perdió un porcentaje significativo de votantes, sigue teniendo una gran cantidad de electorado, que lo apoya y lo hizo acreedor de varias alcaldías. Muchas veces incluso con el 100% de votos a su favor (por ejemplo: Nazacara de Pacajes en La Paz; Morochata, Cocapata, Vacas, Arque, Sicaya, Villa Tunari, Pojo, Pocona, Alalay, y Bolívar en Cochabamba; Cruz de Machacamarca, Salinas de Garci Mendoza, La Rivera, Todos Santos, Carangas, en Oruro; y finalmente Urmiri y San Agustín en el departamento de Potosí). 

Aquí es donde surge otro problema de desinformación que invade principalmente las redes sociales. No reflexionamos acerca de la manera o los lugares en los que está distribuida la población boliviana, municipios   “olvidados”  son  la mejor muestra de que no existe una verdadera oposición en Bolivia. 

No existe una fuerza que se interese realmente en adentrarse para llegar a conseguir electorado. Por eso no debe sorprendernos que existan municipios en los que el MAS gane con un 100% de apoyo. Un posible fraude no es la única respuesta, ante las dudas que nos generan realidades que se escapan de nuestra óptica.

 

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