Pesos y contrapesos en la Asamblea

La oposición legislativa, entre el «matonaje», la obsecuencia y la falta de propuestas alternativas

domingo, 30 de mayo de 2021 · 05:02

Fernando Chávez Virreira
 Periodista

 

La ciudadanía tiene la percepción de que los partidos de la oposición nunca pudieron hacer frente a la mayoría congresal que mantiene el MAS en la Asamblea Legislativa desde   2006. El panorama actual del rol parlamentario, según los partidos de oposición, sigue enfrentando el “matonaje legislativo” del oficialismo y el sabotaje a la labor legislativa por parte del Poder Ejecutivo  aunque, en la visión del partido oficialista, a la oposición le faltan argumentos y propuestas alternativas a las iniciativas del MAS.

Según el diputado Carlos Alarcón, jefe de la bancada de Comunidad Ciudadana (CC), “las limitaciones son similares, las que estamos enfrentando nosotros y las que se enfrentó en el pasado, por esa actitud autoritaria, abusiva y prepotente del MAS, de ese matonaje legislativo que siguen practicando”. Aunque, agrega, los resultados en seis meses de labor legislativa no son tan desalentadores como algunos exparlamentarios quieren hacer ver, “probablemente por una frustración de lo que ellos no pudieron hacer y la quieren proyectar a nosotros”.

Pero José Carlos Gutiérrez, diputado de Creemos, asegura que “el trabajo de la representación parlamentaria está depreciado y la calidad democrática es baja, por la obsecuencia del oficialismo y por el sabotaje a la oposición. La consecuencia de esto es que la calidad de la democracia es baja, y la democracia misma pende de un hilo”.

“El rol parlamentario de obsecuencia oficialista hace que ese rol sea sencillamente de ‘levantamanos’ por parte del MAS. No se trata de la oposición, sino del rol legislativo, de competencia legislativa y de fiscalización que tenemos los parlamentarios en general”, agrega. 

Mientras, el jefe de bancada del MAS en la Cámara Alta, senador Luis Adolfo Flores, ve una situación en la que la oposición está en contra del 100% de los proyectos y resoluciones que trata el MAS, pero “le faltan argumentos para proponer cambios, mejoras y leyes en tantos temas que tenemos pendientes. La oposición debe aportar más al país con alternativas propositivas”.

Según Alarcón, “probablemente la percepción de algún sector de la ciudadanía es porque no tenemos los recursos para hacer difusión como lo hace el Gobierno, que ha duplicado su presupuesto de publicidad. Cualquier cosa que hace el Gobierno la puede amplificar exponencialmente; en cambio nosotros no tenemos el presupuesto para difundir, salvo en los medios de comunicación. Este desconocimiento es de buena fe de los ciudadanos, que piensan que las bancadas de oposición no están haciendo nada”.

La ley de emergencia sanitaria, o la ley de defensa de la democracia y resistencia contra la tiranía y opresión, son un ejemplo de las que más debate y controversia han generado en el seno del Legislativo.

 En la Cámara de Diputados el MAS tiene  73 de 130 escaños; necesitaba 86 para llegar a los dos tercios que tuvo en las dos gestiones anteriores. CC tiene 42 parlamentarios y Creemos,  16.

Antes de que finalizara la anterior gestión legislativa, los parlamentarios del oficialismo aprobaron reformas al reglamento para anular los dos tercios de los reglamentos de las dos cámaras. Alarcón dice que su partido presentó un recurso directo de nulidad contra esa medida ante el Tribunal Constitucional y esperan hasta hoy el pronunciamiento de ese órgano.

 

Ejes de acción

Según Alarcón, CC ha estructurado una estrategia de oposición que se sustenta en seis ejes: alerta temprana, los proyectos de ley de ese partido, impugnaciones o demandas de inconstitucionalidad, fiscalización con pedidos de informes, canalización de la demanda ciudadana y la coordinación en bloque de las dos bancadas en relación con  la defensa de la democracia.

La alerta temprana, explica el diputado, se aplica para todas las leyes o proyectos de ley que no han sido concertados con la sociedad, como exige la Constitución. “Ha sido el caso de la ley de emergencia sanitaria;  dimos la alerta temprana al sector salud porque ese proyecto vulneraba derechos importantes, como por ejemplo el derecho a la huelga, a la protesta y otros. Luego de la alerta, el sector de salud tomó conciencia sobre los alcances y le permitió tomar sus propias medidas”. 

Pero el senador Flores afirma que “la oposición ha sido bastante radical en la ley de emergencia sanitaria, pero en ese momento del debate no tenían propuestas ni de reformular artículos, o de otra ley, y trataron de cuestionarla e invalidarla. Confunden que el rol de la oposición es oponerse a todas las propuestas del Gobierno”.

Alarcón dice que esa alerta se aplicó también en el tratamiento de la ley de emergencia educativa, “que pretendía prácticamente eliminar la educación privada como consecuencia de las medidas sancionatorias; con la alerta temprana ese proyecto no se trató ni siquiera en comisión”.

“Hemos presentado proyectos de ley propios en temas que consideramos importantes para el país y que contrastan con leyes del MAS;  por ejemplo,  la ley de defensa de la democracia y resistencia contra la tiranía y opresión, que fue una ley en respuesta a la modificación del régimen disciplinario de la Policía, donde el MAS pretendía responsabilizar a esa institución por el derrocamiento de Evo Morales. Presentamos nuestra propia ley en defensa de la democracia y a los pocos minutos el presidente de la Cámara anunció que el MAS desistía de su proyecto de ley”, sostiene Alarcón.

Pero al respecto, Flores dice que es necesario aclarar que esa propuesta no era del Gobierno, ni oficialmente del MAS  ni de la directiva del Senado, sino de un diputado individualmente. “Esa ley no se consensuó, ni en Diputados, ni en Asamblea  ni con un sector social importante. Fue una presentación que no tenía consenso”.

“El señor Alarcón presentó otra propuesta que a mí me pareció hecha en la madrugada, por obligación, porque esa normativa patea la Constitución en muchos artículos; por ejemplo, autoriza a la Policía o a las FFAA intervenir en casos de que una autoridad, ya sea el presidente, vulnere la Constitución, pero yo pregunto, ¿quién interpreta la vulneración de la Constitución y las leyes? el Tribunal Constitucional. Entonces, le da la facultad a las FFAA a derrocar un presidente, que vulnere o no la Constitución;  eso no es correcto, cada institución cumple su rol específico”, dice el senador del MAS.

CC ha presentado, según el diputado Alarcón, proyectos de ley de acceso a la información, “como un derecho básico de la transparencia en la gestión pública y como antídoto anticorrupción”, y también la propuesta de la reforma judicial y varios documentos estratégicos que también han conllevado iniciativa de leyes en la bancada de CC, por ejemplo para la emergencia sanitaria por la Covid y la vacunación”.

Sobre las impugnaciones, según el parlamentario de CC, han presentado recursos contra un artículo de la ley del presupuesto de la gestión fiscal 2021, “que de contrabando eliminó la carrera administrativa, que está garantizada por la Constitución”, contra el símbolo del Gobierno, la chakana, que sustituye al escudo de Bolivia como símbolo del Órgano Ejecutivo y se ha impugnado el rechazo al pedido de nulidad del Tribunal Constitucional contra la sentencia de reelección indefinida. 

“Ante el rechazo de esos pedidos de nulidad hemos presentado una acción ante la CIDH, demandando la sentencia 84/2017. Es una impugnación, pero en lugar de ser una demanda como las otras de inconstitucionalidad, ésta es una demanda internacional ante la CIDH contra la sentencia del Tribunal que creó el engendro de la reelección indefinida”, dice el legislador. 

Sobre la fiscalización, el diputado Gutiérrez, de Creemos, asegura que “el rol parlamentario está saboteado por el Ejecutivo porque no responden ni siquiera las peticiones de informes escritos. Son burladas”. “Yo tengo peticiones desde diciembre; van seis meses y no tengo una sola respuesta”.

“Internamente está el rol obsecuente de la administración del Legislativo, que a partir de normas impiden que podamos tener respuestas a las peticiones de informes escritos y orales. Peor para proyectos de leyes, hay un sabotaje a la fiscalización, la gestión y la legislación. Tengo tres proyectos de ley de la brigada parlamentaria de Santa Cruz que hasta ahora, con números asignados, no son puestos a consideración del pleno”, agrega.

“La democracia pende de un hilo porque la garantía de que exista democracia son los parlamentarios, pero hay obsecuencia, complicidad y por supuesto el Parlamento está genuflexo al Ejecutivo”, dice Gutiérrez.

Según el diputado Alarcón, la bancada de CC se ha apuntado algunas victorias, como con la ley de defensa de la democracia y también en la ley del agua, en la que canalizaron las demandas de Chuquisaca y Potosí, “haciendo retroceder al presidente de la Cámara que no quería mandarla a promulgación”.

“Son signos alentadores, no de éxito ni mucho menos, ni de sobreoptimismo, pero son signos de que en algunas batallas también podemos ganar como oposición y eso hace que nuestra bancada esté motivada”, resume.

Alarcón destaca también la representación que se hizo ante la Secretaría de la CIDH y Human Rights Watch para “denunciar la manipulación en el sistema fiscal y judicial”. Aunque sobre ese tema, el senador Flores sostiene que en ese viaje “los parlamentarios estaban representando al Senado y a la Cámara de Diputados, por lo que lo que correspondía de acuerdo a la norma era que se apruebe el viaje de una delegación, cosa que no se hizo nunca. En muchos temas no han cumplido el reglamento, como en éste. Si las directivas fueran rígidas, deberían iniciarles un proceso”.

 

Una oposición individualizada

Según el analista Paul Coca, la oposición adquiere cada vez  más fuerza en los medios y en la opinión pública empleando redes sociales y las herramientas tecnológicas que le permiten salir, aprovechando los desaciertos del Gobierno.

“Vemos a parlamentarios de CC y de Creemos con un mayor rol protagónico en temas en los que el gobierno de Arce no le está yendo bien, pero no hay una planificación;  es un tema coyuntural y no responde a una oposición en conjunto, porque no se ve aún un trabajo coordinado de Creemos y CC. Lo que se ve son acciones individualizadas”.

Según Coca, los 14 años del gobierno de Morales se caracterizaron por lo que se conoce como una oposición funcional. “Era más fácil para el MAS adquirir parlamentarios opositores que para la oposición adquirir diputados masistas”.

Pero ahora, añade, “la oposición debe saber aprovechar su espacio, no está aprovechando estas circunstancias;  a diferencia de los 14 años, hay parlamentarios del MAS que hoy son críticos con la gestión de Evo Morales, por ejemplo Rolando Cuéllar. Son bastante críticos y piden una renovación y cambio interno, algo que no se veía antes. En los 14 años nadie cuestionó el liderazgo de Morales al frente del MAS”.

“No hay estrategias de la oposición para que otros diputados del MAS expresen malestar públicamente en contra de Morales”, añade.

Para el analista, no hay un trabajo planificado sobre la base de una agenda de oposición a corto, mediano y largo plazo sino acciones individualizadas. “Los diputados de oposición que no están visibles en los medios, no sabemos qué están haciendo”, considera.

 

Punto de vista
 

Gregorio Lanza  Analista 
La oposición no tiene un norte

Hay que dividir entre dos tipos de oposición, una la estrictamente parlamentaria y, la más importante y significativa, es la oposición que tiene diversos signos, la que está en los gobiernos subnacionales, es el caso de la Gobernación de Santa Cruz y es el caso de Eva Copa en El Alto. 

Digo oposición de diversos signos, mucho más plural, porque la oposición de El Alto es de un signo popular que salió del proceso de cambio y que condena las distorsiones y desviaciones autoritarias de ese proceso.

Ambas oposiciones, tanto la de Copa como la del gobernador de Santa Cruz están concentradas en la gestión subnacional, y es un tema que les toma tiempo y que les va a demandar esfuerzos porque la posibilidad de construir espacios más amplios de oposición depende de consolidarse territorialmente. Si no le va bien a Camacho, o no le va bien a Copa, no podrán surgir como una oposición con más sentido de país.

Lo propio pasa con Manfred Reyes Villa o Iván Arias, que están concentrados en la gestión en un escenario muy complicado, de las vacas flacas; se acabó el periodo de la bonanza y además con unos saldos de gestiones anteriores que son deplorables. Gobiernos municipales que se han endeudado de una manera extraordinaria; es el caso de La Paz con Revilla; Santa Cruz con Sosa, y entonces junto con el endeudamiento y la reducción de un 25% del IDH, conforma un escenario muy difícil para estas administraciones.

En el caso de la oposición parlamentaria todavía está sin norte. Ni Creemos ni CC han podido articular una estrategia de recuperación y poder hacia delante y por lo tanto tampoco tienen una estrategia parlamentaria. Más CC que Creemos, se inscribe en la emisión de leyes, documentos y papeles que tienen muy poco impacto. Hay una desviación de tipo legalista pensando que eso lo resuelve todo, cuando tenemos un Estado que tiene miles de leyes, en muchos casos muy avanzadas, con derechos sociales e individuales que no se cumplen. 

Tiene que haber un reenfoque de la oposición parlamentaria para poder intentar construir un espacio de alternativa, así sea pequeño, hacia el futuro.
 

 

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