Transformación

Democracia: de tortuga a cangrejo

Bolivia está catalogado como un gobierno de “régimen híbrido”, a un paso de ser autoritario. Las elecciones no son sinónimo de democracia.

Ideas
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La Paz - domingo, 13 de noviembre de 2022 - 5:00

Nuestra democracia camina para atrás, como el cangrejo. “Democracia” es un término muy maltratado. Cuba y Venezuela serían democracias porque sus líderes han sido elegidos por medio del voto popular, aunque estos procesos hayan sido groseramente manipulados. Rusia también sería democracia, lo mismo que Bolivia.

Estas “elecciones democráticas” les sirven para legitimar sus gobiernos y pintar a sus países de sociedades libres. En ninguno de estos países rige plenamente el estado de derecho; el gobernante es la ley. La democracia es una forma de vida que practicamos cada uno cuando aplicamos valores como la justicia, la transparencia, la libre expresión, la rendición de cuentas, entre otros. ¿Sucede esto en Cuba, Venezuela, Rusia o Bolivia? Estos gobiernos moldean las instituciones para protegerse de la justicia, garantizar su impunidad y doblegar a la ciudadanía. En estos países “democráticos”, es la persona, corrupta y embriagada de poder, y no la ley, la que rige los destinos de las sociedades.

De acuerdo al Economic Intelligence Unit (EIU), de The Economist y su Índice de Democracia, solamente son siete los países plenamente democráticos: cinco de ellos son países nórdicos. Un escalón más abajo, aunque también democracias sólidas, están países como Alemania, Australia, Canadá, Gran Bretaña y Uruguay. Estados Unidos, precursor de la democracia, está clasificada como “democracia fallida”; un escalón más abajo dentro del mismo rótulo está Perú. Bolivia está catalogado como un gobierno de “régimen híbrido”, a un paso de ser autoritario.

Si, a un paso... hemos retrocedido. Evo y el MAS no solamente echaran la culpa “a la derecha” sin darse cuenta que no funciona la “izquierda”, más aún si es corrupta e inepta. Arce tiene razón: “No tenemos la menor duda que llegaremos a nuestro Bicentenario con una estabilidad consolidada, en lo económico, político, social, sanitario, educativo y cultural...” Tan estables que estamos estancados desde hace 200 años. Seguimos siendo uno de los países más retrasados en lo económico, político, sanitario. No es que toda la culpa es del MAS, pero estamos caminando como el cangrejo.

A pesar de las promesas de hace 16 años, seguimos y seguiremos dependiendo de un aparato productivo extractivo y de inversiones públicas enlodadas de corrupción y despilfarro. La democracia está en su punto más bajo desde su recuperación en 1982. Ahí empezamos a gatear nuevamente, a avanzar como tortuga. Ahora caminamos hacia atrás, más rápido y dando la espalda al futuro y a las nuevas generaciones. Las pocas instituciones democráticas que se construyeron y fortalecieron no pertenecen a Bolivia; su dueño es el MAS y funcionan con el MAS y para el MAS. En lo social, no recuerdo, en todos mis años de vida una división de la población boliviana tan profunda.

Las elecciones no son sinónimo de democracia, eligen al gobernante, pero no asegura el pleno ejercicio de ésta. La ignorancia y el descaro de postularse inconstitucionalmente a elecciones, a pesar de que el pueblo le dijo no en un referéndum, hacer fraude y para colmo huir de la justicia. Hablan de traición, ¿qué es eso si no es traición a los bolivianos? La traición de la que hablan, entre ellos, por el poder. Eso les interesa, por eso se traicionan.

La democracia no es un estado, es un proceso de construcción continua que requiere de algunas condiciones mínimas. Bolivia está en eso desde hace 200 años y seguirá otros 200 si la educación de su población no mejora. La población debe saber qué es tener democracia, conocer y entender conceptos como el estado de derecho, la sumisión total a la ley, la importancia de la independencia de poderes, entre otros. El “estado de derecho”, por ejemplo, no es el derecho del Estado o del gobierno de hacer lo que le venga en gana. Solicitar “pega” y otorgarla por el solo hecho de estar en el poder es tráfico de influencias, una faceta de la corrupción y delito penado por ley; no es un derecho de los miembros del partido en gobierno. Y luego, sin sangre en la cara, dicen: “nos mueve el sentimiento de amor más grande por nuestra Patria...”; será por el poder y por el MAS, no por Bolivia.

La democracia crece inculcando valores y civismo, desde la familia y en el colegio. Pero al gobierno no le conviene educar ni que haya buenos ciudadanos. Le conviene que la población no sepa de los valores esenciales para una democracia plena como el significado de verdad, honestidad, tolerancia y/o solidaridad. Le conviene que reine la ignorancia, le confusión y el caos. Al gobierno no le interesa que la juventud sepa la realidad, de hacer conocer y enseñar con hechos y datos. El INE y la gran mayoría de las reparticiones públicas son cajas negras. Por eso la negativa al censo. Los sitios web del INE, de YPFB, o del Ministerio de Finanzas tienen datos desactualizados o poco relevantes. Es que así es más cómodo gobernar, con la mentira, vendiendo humo. Así someten a la población y disfrutan del poder y de nuestra plata.

¿Cómo podemos lograr una democracia plena? Nunca en nuestros casi 200 años de vida republicana lo hicimos. Nuestros valores y costumbres políticas y cívicas tampoco han cambiado mucho en ese tiempo. ¿Y qué hace el sector privado y la población civil patriota para cambiar de rumbo? ¿Acaso necesitamos el permiso de un gobierno para impulsar la democracia? ¿Estamos resignados a tener más movimientos como las “Pititas”, o más paros y cabildos y que nuestros hijos y nietos sigan en lo mismo? ¿Por qué el sector privado nacional no invierte en una campaña de comunicación y educación conjunta y permanente, sobre valores positivos, apolíticos, como la honestidad, la puntualidad, la disciplina, el cumplimiento a la ley,?

Todos los días por los próximos 20 años, que no es nada (el 2002 parece ayer). ¿Dónde están la CBN, Embol, Avícola Sofía, Farmacorp, Tigo, Imcruz, Toyosa, Banco Mercantil Santa Cruz, Banco BISA, Hipermaxi, Droguería Inti, Hotel Los Tajibos, El Deber, El Día, Página Siete, Unitel, Radio Panamericana, Radio Fides, UCB, UPSA, UPB, etcétera? ¿Por qué tanta apatía y adormecimiento? ¿Acaso no queremos todos una Bolivia más civilizada, educada, pujante, próspera y verdaderamente democrática?

Hagamos de Bolivia una sola, como debería ser y como, lamentablemente, no lo es ahora. ¿Por qué empleados y empleadores, artistas, profesores, deportistas, profesionales independientes, de todas las edades, escolares, colegiales, universitarios, jubilados, del sector urbano y rural, no compartimos valores para lograr una democracia plena?

“La democracia crece inculcando valores y civismo, desde la familia y en el colegio. Pero al gobierno no le conviene educar ni que haya buenos ciudadanos”.

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