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Se fusionaron dos de los estudios jurídicos más importantes del país

El nuevo consorcio jurídico ofrecerá servicios integrales en las diferentes áreas del derecho, a partir del 1 de octubre, en sus oficinas desplazadas en las ciudades de Santa Cruz y La Paz.
domingo, 23 de septiembre de 2018 · 01:06

Luis Escóbar Villasol / La Paz

Los reconocidos bufetes de abogados Aguirre y Quintanilla, Soria & Nishizawa concretaron una fusión única en el país que comenzará a correr a partir del 1 de octubre. El nuevo estudio prestará de manera integral servicios en las diferentes áreas del derecho desde sus respectivas oficinas en las ciudades de La Paz y Santa Cruz.

“La fusión se fue gestando de una forma natural. Es la parte más interesante de todo el proceso. Si bien fuimos firmas que trabajamos de manera individual, cuando comenzamos a hablar de unificar nuestras prácticas fue una consecuencia natural de lo que ya venía pasando en el tiempo y es un proceso que se dio en términos muy edificantes”, declaró Eduardo Quintanilla, representante de la firma Quintanilla, Soria & Nishizawa.

Su nuevo socio, Ignacio Aguirre, del bufete Aguirre, considera que hay un relacionamiento fluido entre ambos grupos. “Hay una natural sinergia de lo que es el ejercicio de cada una de las firmas durante la historia en distintos aspectos e hizo que confluya de una manera muy natural y sólida en esta fusión. El proyecto lo iniciamos hace un año con la creación de una firma entre ambas y fue un primer paso hasta llegar a este punto”, afirmó.

Recuerda que la idea de fusionar ambos estudios jurídicos comenzó a partir de un caso. Una firma dedicada a la prestación de servicios en el área intelectual requirió el apoyo de ambos estudios jurídicos. “Combinamos, en un inicio, las prácticas en esa materia y siempre hemos tenido una colaboración muy estrecha de distintas formas; pero este proyecto lo hicimos de manera conjunta, formalmente, y eso nos mostró la solvencia de lo que puede ser una práctica unificada”, afirmó.

El nuevo estudio jurídico se llamará Bufete Aguirre, Quintanilla, Soria & Nishizawa. Al respecto, Eduardo Quintanilla afirmó que unificaron los nombres de ambas firmas. “Es un poco largo, pero decidimos que era importante conservar la tradición que llevaban ambos estudios que si la modificábamos, habríamos ganado en espacio; pero habríamos perdido en lo que queremos representar”, subrayó.

¿Qué encontrará un cliente?

“La idea fundamental de lo que estamos haciendo –declaró Eduardo Quintanilla– es poder prestar de manera integral los servicios a nuestros clientes en las diferentes áreas del Derecho. Creo que el hecho de estar juntos fortalece nuestros equipos en las diferentes áreas, de modo que esperamos poder prestar servicios en todas las áreas del Derecho a partir del 1 de octubre con equipos de gente muy fortalecidos”.

El ejecutivo, además, consideró que sus respectivos estudios son considerados como espacios de construcción académica profesional y de estudio del Derecho. “Ojalá podamos proyectarnos como una escuela de ejercicio de la profesión hacia las nuevas generaciones. Bajo esa visión hemos tratado de traer a nuestros respectivos estudios a gente destacada e identificarlas con objetivos, valores en común y formar a los nuevos profesionales en esta visión que tenemos en el desarrollo del Derecho”, afirmó.

Quintanilla consideró que sus retos “son enormes” para poder tener una presencia en todo el país y que nuestros estudios trabajen con rapidez, que es uno de los compromisos en nuestra práctica profesional. (Es decir) dar una respuesta lo más pronta posible a las inquietudes y preocupaciones de nuestros clientes”.

Un segundo desafío es el brindar una solución a diferentes temas en un mismo tiempo. “Suele presentarse, con gran frecuencia, que cuando un cliente se presenta no viene con una sola preocupación y es muy importante responder al desafío de responder a esas inquietudes y problemas con un equipo especializado en diferentes áreas”, añadió.

Ignacio Aguirre, por su parte, cree que el reto constante que tienen como abogados es seguir contribuyendo al desarrollo de la sociedad en distintas instituciones en el ámbito comercial y de la sociedad civil. “Este paso que estamos dando es la primera fusión de dos firmas que se da en Bolivia con estas características. Es un hecho histórico para el ejercicio de la profesión en Bolivia. Eso nos permite fortalecer ese trabajo”.

Aguirre, formados en 78 años de experiencia

El Bufete Aguirre tiene una larga tradición de prestar servicios en distintas áreas, con énfasis en derecho corporativo, comercial, temas de recursos naturales y propiedad intelectual. También es especialista en minería, hidrocarburos, como también en Organizaciones No Gubernamentales (ONG), asociaciones y todo tipo de entidades sin fines de lucro.

“Somos especialistas en todas esas áreas, tenemos un equipo multidisciplinario. Varias personas prestamos servicios especializados en estas materias. También vemos temas de derecho laboral e impositivo. Trabajamos en áreas que van desde la organización de personas jurídicas, sean comerciales o civiles, no lucrativas, toda la vida institucional de las personas, hasta todos los aspectos de funcionamiento que tiene”, declaró su representante Ignacio Aguirre.

Por otro lado, la firma trabaja en proyectos específicos de inversiones en determinados sectores y financiamiento de proyectos de distintas características de capital de trabajo. También se desempeña en el mercado de valores, temas de regulación, contenciosos y administrativos.

“Es difícil decir sólo una cosa, son varios servicios los que prestamos en estas materias. Por ejemplo, varias ramas del Derecho en Bolivia son complicadas, requieren una especialización, ser profundos en materia doctrinal; y un abogado se forma no sólo en la universidad, sino en las calles, con el ejercicio de la profesión con la atención práctica de los problemas”, declaró Aguirre.

El estudio jurídico se fundó en 1940 y acumuló 78 años de experiencia, que fue transmitida a los nuevos profesionales. “Comenzó con una práctica relativamente pequeña y hoy estamos entre los principales bufetes de Bolivia y calificados como los mejores estudios de Bolivia por distintas revistas a nivel internacional”, afirmó Ignacio Aguirre.

La firma tiene su oficinas en la avenida José Salmón Ballivián de La Florida, en la zona Sur de La Paz; además de otras en la ciudad de Santa Cruz. Sin embargo, las que se hallan en la sede de Gobierno tienen el espacio suficiente para una ampliación y albergar a todos los profesionales que trabajen a partir de la fusión.

“Hemos explorado diferentes formas de trabajar en un mismo espacio y la fuerte identidad sobre lo que hacemos y queremos hacer ayudó que al final tengamos una nueva edificación que comenzará las próximas semanas”, declaró el abogado.

Hasta que los nuevos ambientes estén concluidos, ambos estudios jurídicos trabajarán en sus respectivos despachos pero, afirmó Aguirre, conformarán equipos combinados para unir sus esfuerzos.

Amplia tarea de Quintanilla, Soria & Nishizawa

Quintanilla, Soria & Nishizawa desde su fundación -hace cuatro décadas- trabajó en distintos proyectos de inversión en el país en temas corporativos y la organización de negocios.

“El hecho de haber sido una firma con una vocación de prestar servicios con carácter, no sólo nacional, sino internacional, permitió que participemos en los proyectos más importantes que hemos tenido en el país. Trabajamos de manera especializada tanto en las áreas corporativas, societarias, impositivas, laborales, como en temas de minería y energía”, dijo Eduardo Quintanilla.

El estudio jurídico trabajó, desde siempre, en temas financieros y bancarios. “Hemos podido acompañar esos proyectos de inversión desde sus negociaciones; en temas de financiamiento a nivel internacional. También fuimos partícipes de un proceso muy importante para el país, como es la creación de la primera banca en el mudo para dar créditos a los microempresarios, que es Banco Solidario”, afirmó.

A partir de esa experiencia, relata el ejecutivo, lograron acompañar varios proyectos para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas que dan una buena parte del trabajo que se genera en el país.

“Participamos, además, en temas específicos como arbitrajes, defensa del consumidor, resolución de controversias y con muchas otras entidades de carácter no lucrativo en el ámbito cultural, como de apoyo social a las comunidades desfavorecidas del país”, afirmó el ejecutivo.

El estudio jurídico también se desempeñó en el asesoramiento para la preparación de anteproyectos de normas nacionales como la Ley del Banco Central de Bolivia (BCB), del Mercado de Valores y algunas en el área regulación. En proyectos de inversión participaron en áreas desde la minera, cuando acompañaron al proyecto San Cristóbal, energética, con el asesoramiento a la empresa eléctrica Corani o la Transportadora de Electricidad.

Esta firma asesoró al Estado en diferentes oportunidades. Por ejemplo, para la estatal petrolera YPFB actuó en la resolución de controversias. “Hemos tratado de alcanzar en las diferentes áreas esos proyectos con otros que se van gestando en el oriente con proyectos agroindustriales”, afirmo Quintanilla.

El estudio jurídico fue creado en 1975, tiene poco más de 40 años de tradición. “Se fundó con la visión que tenían los doctores Quintanilla, Bonifaz y Soria de fundar instituciones que fueran más allá del marco familiar, que fue el origen y tradición de las firmas jurídicas en nuestro país y de crear una estructura independiente. Creo que es lo que estamos viviendo ahora, la confirmación de esa vocación”, dijo.

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