El arte del tallado en madera ahora es aplicado al plastoformo

Utiliza la tecnología 3D para imprimir los muñecos de los superhéroes u otro que sea elegido por los clientes; son más resistentes en el tiempo.
domingo, 27 de enero de 2019 · 00:04

Inversión  / La Paz

 De niño aprendió a tallar madera para elaborar guitarras y charangos en la ciudad de Oruro; ahora, Lisandro Coca emplea las mismas técnicas para dar forma a una variedad casi infinita de imágenes hechas en plastoformo. Desde caricaturas hasta personajes paceños cobran vida en su taller ubicado en la zona de San Pedro de la ciudad de La Paz.

Hace más de cinco años instaló su pequeño taller en la calle Héroes del Acre casi esquina Otero de la Vega, donde recibe al menos un pedido diario. 

Los clientes pueden enviar una imagen de lo que desean que sea elaborado en plastoformo y  Coca les envía varias sugerencias y una cotización para confirmar. 

La variedad de artículos que salieron de su taller es tan grande como recrear el bosque de Winnie the  Pooh con un realismo sólo comparado con Disney. Este y otros artículos pueden ser apreciados a través de su página en  Facebook “Ananay, Pasión y Arte”. En esa red social se presentan una variedad de superhéroes, princesas, logos para empresas y el último trabajo que realiza es el de un Ekeko dedicado a un comercio de venta de api para la feria de la Alasita que arrancó hace pocos días.

Además, Coca garantiza que sus artículos se conservarán en el tiempo. “Nosotros empleamos una técnica para endurecer el plastoformo. Por ejemplo, cuando terminamos de hacer el diseño aplicamos una pasta que le da mayor consistencia”. 

Esto hace que los personajes, elaborados o impresos en 3D sean resistentes al trajín y tengan la consistencia de un plástico.

Los muñecos  son impresos con la aplicación de tecnología de 3D.

Los precios varían según el diseño y el tamaño. Por ejemplo, el Ekeko llegó a tener un costo de 370 bolivianos porque se lo colocará a la pared. En cambio, el Batman Lego -que es 3D- con aproximadamente un metro de altura vale   850 bolivianos y su realismo es igual al del juguete de plástico. El negocio es familiar pero Coca desea ampliar el emprendimiento  este año y crear nuevas imágenes para su impresión en 3D para alquilarlas y aumentar sus ingresos. “Consideramos que podemos hacer crecer el negocio elaborando muñecos y los más preferidos por la población infantil son los superhéroes”.

Con este tipo de trabajos desea que sus obras lleguen a más fiestas infantiles o a cualquier tipo de acontecimiento social que requiera recreación del ambiente. “La forma de hacer un tallado en plastoformo viene desde mis raíces, desde cuando era niño. Mi papá hacía guitarras y charangos tallados en madera. Esta habilidad venía de mi papá y le ayudaba cuando era pequeño;  ahí aprendí a hacer tallados, a lijar los instrumentos. Entonces  comencé a gustar por el arte”, recordó el emprendedor. 

Cuando su papá falleció, Lisandro dejó su Oruro natal y se vino a vivir a la sede de Gobierno luego de salir bachiller. Pero el negocio de plastoformo comenzó muchos años después. En la fiesta de cumpleaños de su hija optó por hacer una sirenita. En esa oportunidad recordó sus varios años de tallado y sacó la imagen casi perfecta, aunque confesó que ese año no sabía cómo ni con qué colores pintarla.

“Mi tío arquitecto me ayudó, hice la primera piñata para mi hija pero en ese entonces no sabía ni pintar y  pedí a mi cuñada que lo hiciera por mí. Luego comencé a pintar, a ver nuevas técnicas para darle un mayor realismo. La práctica y la prueba me hicieron crear estos diseños”. Ahora atiende todo tipo de trabajos como letreros, logotipos,  maquetas, piñatas, personajes, decoración de fiestas infantiles y personajes elaborados con la tecnología 3D. “Son diseños únicos y lo que buscamos es ofrecer algo distinto a lo que se vende en la calle Illampu”, dijo haciendo referencia a la zona donde se puede encontrar cotillón para fiestas infantiles y   adornos.

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