Entrevista

Chispa de chocolate, la novedad del panetón de Arco Iris

Otro de los productos estrella es el pan dulce alemán, hecho a base de mazapán, mantequilla, pasas y almendras.
domingo, 03 de noviembre de 2019 · 01:09

Luis Escóbar  / La Paz

La Fundación Arco Iris lanza al mercado un nuevo panetón con chispas de chocolate. Este nuevo producto se suma al panetón Alemán y al Italiano que ya son del gusto del paladar de los bolivianos. 

 El director ejecutivo de la fundación, Jorge Toledo, afirmó que los ingresos por la venta de los panetones y toda la producción de la panadería son para sostener el trabajo social que realiza la entidad en favor de la población en situación de calle. Incluso, dijo, los 6.600 beneficiaros de su obra recibirán uno de estos panetones en la  Nochebuena.

¿Cuál es la oferta de la panadería para este fin de año?

La panadería Arco Iris se caracterizó por tener productos de alta calidad, en especial  productos con recetas alemanas. Uno de los artículos estrella es el pan dulce alemán que está hecho a base de mazapán, mantequilla, pasas, almendras, azúcar y es un producto con mucha demanda  en Bolivia. Este producto lo comenzaremos a elaborar desde la siguiente semana y ya lo vamos a tener en las tiendas.

También contamos con el Panetón Italiano que es el más conocido en el país. Es un alimento muy bien elaborado con muchas frutas y pasas que le dan un sabor único y exquisito. Además, su masa es más esponjosa y fina. Estos son los dos productos estrella que tenemos para la Navidad, al margen que sacamos nuestras galletas de color, de jengibre  y otros productos con almendra, dulces de mazapán, croissant de chocolate, queques y otros para el gusto de todos los clientes. 

El Panetón Alemán tendrá un precio de 60 bolivianos para todo el público y el Italiano tiene un costo de 32 bolivianos. También sacaremos un nuevo panetón con chispas de chocolate y con la misma receta italiana.

¿Por qué optaron por emplear recetas alemanas e italianas?

La Fundación Arco Iris es una institución fundada por un sacerdote alemán, el padre José María Neuenhofer, y gente alemana fue la que capacitó a nuestro personal. El jefe de nuestra panadería es un joven que pasó por nuestros centros, pasó por nuestros hogares y él fue capacitado aquí y en Alemania en todo lo que concierne a la repostería y panadería. Por ello, ofrecemos productos al estilo alemán por vinculación que tenemos con ese país gracias a nuestro presidente, el padre José, y por las donaciones que recibimos de manera mayoritaria de ese país.  Siempre innovamos en los productos y lo que sí hacemos es comercializar nuestro artículo estrella que es el Panetón Alemán. Ya el año pasado vimos que algunos supermercados lo comercializaron porque no tiene comparación con otros productos. 

Además, el proceso de elaboración está certificado por un paladar alemán que es nuestro presidente de la obra y un conjunto de personas que verifican constantemente que estamos manteniendo la calidad. Tenemos la intención de que la ciudadanía lo acoja en mayor cantidad porque es uno que tiene mucha calidad. Además, tiene un peso de 900 gramos. 

¿Quiénes elaboran los panetones?

Las unidades productivas de la Fundación Arco Iris están ubicadas al lado del Hogar de Niños que tenemos en la zona de Obrajes, en inmediaciones a la calle 14. Ahí tenemos un espacio de producción y más del 60% de las personas que trabajan en estas unidades productivas son beneficiarias de nuestros centros de acogida. 

Son personas que pasaron por los distintos hogares y al no tener la posibilidad de encontrar un trabajo, los incluimos laboralmente en nuestros centros previa capacitación. Gran parte del personal fue parte de los centros de acogida. 

En las unidades productivas trabajan 35 personas que se distribuyen en el área de panadería, pastelería, carpintería, metal mecánica y todo sostenido por una parte administrativa. 

¿La producción aumenta por Navidad?

Este año estamos produciendo 8.000 panetones italianos, 6.000 alemanes y 4.000 con chispas de chocolate. Estas cantidades son similares a las del año pasado y a base de la venta histórica que tenemos,  proyectamos incrementar un 10% la producción y el valor de las ventas. Esto en virtud de que reducimos el precio de los panetones italianos. El año pasado lo estábamos comercializando en 34 bolivianos y este año será vendido en 32 bolivianos. La reducción la conseguimos porque hicimos acuerdos por las materias primas que nos permitieron entregar el producto final a un menor costo y manteniendo el gramaje de 800 gramos. 

¿A dónde son destinados los ingresos?

Al ser una institución que tiene una obra social importante con 15 proyectos, entre ellos cuatro hogares, tres centros infantiles, tres centros de apoyo escolar y otros proyectos destinados a población en situación de calle: amigos de la extrema pobreza, niños, adolescentes trabajadores y otros se destinan a estos sectores. Primero, debemos sustentar la capacidad productiva y el excedente va dirigido a nuestros centros. 

Además, lo que caracteriza a la institución es que cada uno de los beneficiarios recibe un panetón en esta época navideña para que puedan compartir con sus familias. Anualmente suman 6.300 niños y adolescentes que reciben un panetón para que puedan compartirlo con sus familias.

Esta colaboración se incrementa año tras año porque la población que es atendida en estos proyectos va en aumento. De los 6.300, que es el dato histórico del año pasado, para este año estimamos que vamos a llegar a las 6.600 personas con las que se trabajó en esta gestión. Les damos un apoyo; en el caso de los hogares, tiene que ver con techo, educación, alimentación y acceso a la salud.

En el caso de los hogares, la Fundación Arco Iris se hace responsable del cuidado íntegro de los niños porque son derivados por el juzgado de la Niñez y Adolescencia a través de una resolución judicial que nos entrega la responsabilidad total de estos menores. En el caso de los otros centros, están destinados a niños con padres que viven en la calle, trabajan en la calle o se encuentran en la extrema pobreza. A ellos también coadyuvamos en brindarles protección, educación y  acceso a la  salud con un equipo multidisciplinario. Por ejemplo, en la fundación trabajamos alrededor de 200 personas entre psicólogos, trabajadores sociales y  educadores. 

¿Cómo se mantiene esta labor social de la fundación?

Recibimos donaciones y en su mayoría de Alemania porque el fundador de la fundación es el padre José. A través de su trabajo y su esfuerzo muy grande, en su país generó mucha confianza en personas particulares que sostienen la institución. A nivel nacional también recibimos apoyos de algunas empresas y entidades financieras que nos permiten sostener nuestros centros.

¿Dónde se puede adquirir estos productos?

Tenemos varias tiendas: una está en Sopocachi, frente al mercado, en la calle Fernando Guachalla; otra está en San Miguel, en la calle 21, cerca de una gasolinera que está al ingreso a Los Pinos; frente al mercado de Achumani; y, en la calle 9 de Calacoto, en el edificio Vitruvio y, por último, una tienda en el mismo Hospital Arco Iris de Villa Fátima.

La compra de cada uno de nuestros productos hace posible que podamos dar techo, alimentación, educación a niños que no tuvieron la posibilidad de estar con su familia, que están acogidos en nuestros centros y reciben nuestra ayuda. Entonces, el apoyo de la gente es importante para que con su ayuda podamos sostener esta obra. 
 

HOJA DE  VIDA

  • Formación  Es psicólogo,   con una maestría en estudios psicoanalíticos.
  •  Trayectoria.  Trabaja desde hace 14 años en la Fundación Arco Iris,  como psicólogo, coordinador de proyectos y hace cinco años es director de la institución.