Entrevista

Artesanos se abren paso dictando cursos

Susan Gonzales apostó por traer a los artesanos del oriente y sur del país hasta la ciudad de La Paz para impartir talleres.
domingo, 10 de febrero de 2019 · 05:54

 Luis Escobar  / La Paz

Susan Gonzales, propietaria de Green Hands Bolivia, lleva adelante un proceso de transformación del modelo de negocios de las artesanías. Está en  tránsito de ofrecer los artículos que buscan los turistas o  invitar  a los artesanos del interior del país a La Paz para que dicten cursos a las personas que quieran aprender este oficio. Este emprendimiento lo lleva adelante desde su pequeño negocio ubicado  en las calles paceñas Indaburo y Jaén. 

¿Qué ofrece en el espacio?

Es un espacio temático ubicado en un lugar colonial, histórico de La Paz y que muestra las artesanías del oriente y del Chaco boliviano. En especial de Santa Cruz y Tarija donde hicimos el intento  de mantener este  arte y la identidad cultural de esas regiones.  Este trabajo comenzó hace siete años y busca realizar actividades con las artesanas.

¿Cómo se organizó con los artesanos? 

Este es un emprendimiento privado entre las asociaciones y familias de artesanos conmigo,  que administro el lugar de forma permanente. Lo que buscamos es abrir el mercado  de artesanías con una oferta distinta. Con ello queremos que produzcan de forma regular porque el problema que enfrentan es abrir mercados en los que puedan vender sus productos. 

Lo que se pretende es tener un lugar permanente donde los artesanos puedan traer sus productos con regularidad y que esté abierto todo el año para los turistas nacionales y extranjeros. 

Ellas están organizadas en sus regiones y comunidades en asociaciones de artesanos. Por ejemplo, en Tarija están organizados en la provincia O’Connor, en la capitanía Itika Guasu. Ellas están organizadas a través de la Asociación “Sí Artesanas”. Son como 350 mujeres en este momento.

En el caso de la Chiquitania, estamos con San Ignacio de Velasco. Estas familias abrazan a otros artesanos que son parte de la Asociación de Artesanos de las Misiones Jesuíticas de Santa Cruz.

Con estos dos grupos, principalmente, estamos impulsando esta oferta. Además, están los ayoreos que trabajan en fibra vegetal y trabajos de los weenhayek. En este último caso, las mujeres hacen trabajos en fibra vegetal y los varones en madera. En el caso de la Chiquitania, las mujeres están con el algodón y los hombres con madera. Los guaraníes trabajan en hoja de palma. Entonces tenemos diferentes materiales, también tenemos algo de cerámica.

¿Qué productos   introducirán este año al mercado?

Hemos previsto ampliar nuestra oferta con artesanías de  Beni como el jipijapa. De pronto los materiales son más ecológicos y el reciclaje que hacen de su entorno para convertir productos que antes eran desechados en materia prima es muy bien recibido. 

¿Qué otras actividades realizan con las artesanas?

Estamos tratando de llevar adelante espacios con las artesanas. En el caso de las guaraníes cada año llegan para dar un taller de tejidos y está abierto al público a las personas que quieran aprender este arte. Ellas vienen en persona por un costo que las ayuda  a trasladarse y permanecer algunos días en la  ciudad. En esa oportunidad me encargo de abrirles un espacio de venta. Por ejemplo, el primer año lo realizamos en el museo Tambo Quirquincho gracias a un convenio y coordinación con la Secretaría de Culturas de la Alcaldía paceña. El año pasado lo realizamos en el mismo espacio y concluimos con una feria en la zona Sur, también vamos a la ferias dominicales. 

Vamos haciendo ese tipo de coordinaciones y también entregamos varias ofertas a galerías para que nos den espacios para replicar el taller. También nos distribuimos en los barrios de La Paz, y este año también replicaremos estos eventos. 

La artesanía, ¿es rentable? 

El emprendimiento busca promover, difundir y revalorizar el arte de las regiones alejadas como Tarija, Santa Cruz y Beni. En este último departamento tenemos una oferta muy variada de lo que ellos realizan. El material que usan, los diseños se inspiran en la naturaleza con animales o vegetación de la región. Por ello trabajan en máscaras o adornos representativos de su región.

Creo que  la diversidad étnica del país ofrece una posibilidad de adentrarnos en lo que ellos hacen. Diría que para ellos es una oportunidad permanente de vender sus productos. Saben que hay un espacio de venta que les permite producir más. Para ambos es una oportunidad económica y si las personas consumen la producción nacional y de nuestras culturas podríamos crecer más.

 ¿Qué es lo que buscan los turistas en las regiones del país?

La gente aprecia la cestería en palma por la utilidad porque usan a diario los portalápices, dulceros, paneros, posaollas y canastas. Estos artículos los pueden usar en sus domicilios. Lo decorativo se vende menos. Pero hay una gran variedad de estos artículos muy singulares como los ángeles estilo barroco traídos desde la Chiquitania, las parabas, los adornos florales y  los animales del entorno. En estos casos, el color y el diseño son los que los distinguen. 

 ¿Qué artículos son costosos?

Lo más caro son los artículos de madera de la Chiquitania, el algodón de las mujeres y la fibra vegetal. Esta última se produce menos porque su materia prima la recolectan por temporadas. Por ello se redujo el trabajo en este tipo de material. 

Pero mi trabajo es motivar a que continúen con estos trabajos para que no pierdan su identidad cultural, su trabajo. Si dejarían de hacer estos artículos perderían sus raíces.

 ¿Cómo entró a este negocio?

Soy profesional en turismo, trabajé por muchos años con turistas siendo guía de varios lugares del país, en especial del entorno de La Paz. 

En ese intento de viajar al oriente y reconocer nuestras regiones llegué a Santa Cruz, Tarija y Beni donde conocí a los artesanos y aprecié su trabajo. Por eso llevé adelante el emprendimiento.

 

HOJA DE VIDA

  •  Estudios Es licenciada  en Turismo de la UMSA. Pasó varios diplomados en gestión cultural como en educación superior. 
  •  Trabajo  Fue guía de turismo  por nueve años, fue docente de turismo en la UMSA, UPEA y es gerente de  Green Hands Bolivia por siete años.

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