Agroindustria

Pequeños productores ya utilizaban soya transgénica mejorada

Hasta ahora se utiliza la semilla RR-40-3-2, resistente al glifosato; la nueva es HB4 resiste a la sequía. Ya se utiliza de manera ilegal la Bt, resistente a gusanos comedores de hojas.
domingo, 24 de marzo de 2019 · 00:05

Cándido Tancara C.  / Santa Cruz

Por tercer año consecutivo los cultivos de  soya y otros granos fueron afectados por inundaciones y sequía en la campaña de verano. Pero este año fue el peor, según los pequeños y grandes productores cruceños, porque 350 mil hectáreas tuvieron un bajo rendimiento y quizá el más bajo, pues sólo se alcanzó a cosechar 560 mil toneladas de grano y la pérdida alcanzó a 150 millones de dólares. Esta situación obligó a los productores grandes, medianos y pequeños a que se unieran para exigir al Gobierno por tercer año el uso de semilla de soya transgénica mejorada tolerante a la sequía y también para aumentar el rendimiento por hectárea producida.

La exigencia fue elevada el jueves 14 de marzo y el Gobierno respondió cuatro días después, el lunes (18), autorizando el uso de semilla de soya transgénica mejorada, pero únicamente para la producción de biodiésel. Esta decisión,  si bien responde a los agroindustriales cruceños, al parecer sólo busca aumentar carburantes para disminuir la millonaria subvención anual, pues los productores de soya querían también semilla transgénica mejorada de maíz, algodón y caña, además de un precio justo de úrea, pues  YPFB les vende a 350 dólares la tonelada y a 290 dólares en la frontera con Brasil.

La especialista en agrobiotecnología del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Cecilia González, dijo que el Ejecutivo autorizó el uso de la semilla HB4, tolerante a la sequía. Explicó que la semilla que actualmente se usa en norte y este cruceños es la RR-40-3-2, resistente a glifosato, herbicida que elimina  malezas. Sin embargo, el vicepresidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Fidel Flores, reveló que los pequeños productores, no todos, empezaron hace algunos años   a utilizar la semilla de soya transgénica mejorada Bt (resistente a gusanos comedores de hojas), resistente a plagas y de manera ilegal, en 20 y 30 hectáreas, para probar su adaptabilidad y rendimiento.

“Le voy a ser sincero, el maíz transgénico resistente a plagas ya está aquí, ya se produce. Los pequeños productores ya tienen ese maíz; la soya Bt (Bacillus thuringiensis, resistente a gusanos comedores de hojas) también está aquí; lo único que queremos es que (el Gobierno) autorice. Los pequeños productores, los agricultores,  ya tienen esa soya”, afirmó Flores a Página Siete, durante la “visita de campo de periodistas del interior al sector agroproductivo de Santa Cruz”, los días 13, 14, 15 y 16 de marzo.

Explicó que si bien la Constitución Política del Estado prohíbe el uso de semilla transgénica, en el norte integrado ya se utiliza desde 2005, la RR-40-3-2, resistente a glifosato. La semilla HB4 de la soya transgénica recientemente autorizada por el Gobierno, de la que  falta reglamentar su uso, no aumentará el rendimiento de la producción por hectárea producida, sólo es tolerante a la sequía y únicamente para producir biodiésel, pero eso sí el Ejecutivo exigió aumentar 250 mil  hectáreas de cultivo de soya para producir 100 millones de litros de aceite vegetal para la producción final de biocombustible. 

Flores explicó que la semilla de soya transgénica mejorada Bt “ya se está produciendo. No es nueva y lo sabe el Gobierno. Lo que falta es  normar y reglamentar (su uso) para que de una vez utilicemos, pero (como no está autorizado) no se puede hacer investigación; la estamos utilizando de manera desordenada. Si el Gobierno autorizaría, entonces los centros de investigaciones públicos y privados analizarían los materiales, podríamos trabajar y se acomodarían a nuestro medio y los llevaríamos a la Argentina, donde pueden hacer que nuestro material salga con esa resistencia”.

El presidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente (CAPPO), Isidoro Barrientos, informó que la regulación de la nueva semilla de soya transgénica mejorada permitirá la reactivación del Comité Nacional de Bioseguridad con sede en Santa Cruz.

Visita al Norte Integrado

Durante dos días,  personal técnico del IBCE acompañó a un grupo de periodistas, llegados de gran parte del país, a conocer   in situ, cómo se produce el grano de soya, uno de los productos que no sólo es alimento sino también puede ser convertido en carburante. El primer día se visitó el Norte Integrado, la población de Limoncito; el segundo día, el área de Cuatro Cañadas, las localidades de Puerto Rico, San Jorge y San Miguel de Florida. En Limoncito la inundación perjudicó la producción y en las otras comunidades, la sequía, que no sólo secó las plantas de soya antes de los 110 días, tiempo de producción, sino no crecieron de manera normal, con la consecuencia del bajo de rendimiento.

En lugar de producir 2,5 y hasta tres toneladas por hectárea,   los productores levantaron sólo 1,8 toneladas del grano. De manera coincidente, dijeron que los gastos para la siembra superaron a las cosechas: gastaron entre 300 y 500 dólares por hectárea y cuando logran un rendimiento de dos o hasta tres toneladas, recuperan la inversión y obtienen ganancias, porque en la campaña anterior el precio de una tonelada de soya osciló entre 320 y 340 dólares. Pero en esta campaña, los pequeños productores perdieron porque apenas lograron recuperar entre 1,5, y 1,8 toneladas.

En cambio,  los grandes productores o empresarios que son dueños de las más de 1.028.000 hectáreas de soya sembradas, si bien en esta campaña pierden,  no asumen créditos con la banca como los pequeños productores. Estos últimos  incluso ahora piden al Gobierno la reprogramación de  sus deudas. Los pequeños productores tienen que comprar semilla y químicos, tienen que alquilar avionetas para fumigar, también maquinaria para la siembra y cosecha, porque toda la cadena de producción de soya está mecanizada.

Maquinaria  nueva en la Exposoya 2019.
Producción  del  sorgo, una muestra en la Exposoya.
 Productores  del grano de oro en una visita, en Limoncito.
Un productor  de soya en El Chuto.

 

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