Análisis

¿Por qué hay empresas que están abandonando las RRSS?

Otros que defienden las redes sociales dicen que se usan para todo, desde el servicio al cliente hasta la promoción de la marca de un producto.
domingo, 14 de abril de 2019 · 00:04

BBC News Mundo 

Internet cada vez está más lleno de charlas TED, blogs y posts en Facebook de personas que abandonan las redes sociales. Sin embargo, que lo haga una empresa parece algo excepcional. Y lo es. En la era del marketing digital, el posicionamiento web y los influencers, resulta extraño pensar que una marca quiera alejarse de las redes sociales. Sin embargo, a veces ocurre.

El caso más reciente es  la firma de cosméticos británica Lush, que dijo  que se retira de las redes sociales. La compañía anunció la noticia a través de Twitter, Facebook e Instagram, en donde tiene 202 mil, 423 mil y 570 mil seguidores respectivamente. También anunció que cerrará los canales de sus submarcas Lush Kitchen, Lush Times, Lush Life, Soapbox and Gorilla, en donde acumula decenas de miles de fans. 

“Las redes sociales cada vez nos dificultan más hablar entre nosotros directamente. Estamos cansados de luchar contra los algoritmos, y no queremos pagar para aparecer en sus muros. Así que decidimos  despedirnos de algunos de nuestros canales”, dijo la empresa. “No queremos limitarnos a tener conversaciones en un solo lugar. Queremos que lo social vuelva a estar en manos de nuestra comunidad.  Queremos que esté más vinculado a lo que nos apasiona, y menos a los likes”.

La firma -que vende perfumes, jabones hechos a mano y otros productos de cuidado corporal- concluyó su mensaje diciendo que “no es el final, sino el comienzo de algo nuevo”. Lush pidió a sus clientes que le contacten a través del email, del teléfono o en su sitio web. Y dijo que probaría un nuevo enfoque basado en hashtags (las etiquetas que permiten agrupar temas) para quienes quieran hablar con ellos en internet.

Mike Blake-Crawford, de la agencia de marketing Social Chain, le contó a la BBC que la estrategia de etiquetas de Lush parece basarse, paradójicamente, en “trabajar más con influencers”. “Yo creo que el desafío es cómo sacarle provecho adecuadamente a esa conversación sin una ‘casa’ centralizada en las redes sociales para sus productos y campañas”, añadió. Otros especialistas en marketing expresaron su sorpresa en internet. La bloguera de moda y belleza Leah escribió en Twitter que no podía “entender” por qué Lush estaba cerrando una cuenta de Instagram con tantos seguidores y que le parecía una “locura”.

El caso de Lush llama la atención porque no es lo habitual para una marca con presencia digital. Pero no es el único. El año pasado, la cadena de pubs británica Wetherspoons también eliminó sus redes sociales. La empresa dijo adiós a sus 44.000 seguidores en Twitter, y a su “pequeña” comunidad en Facebook (100 mil) e Instagram (6.000). La compañía, que tiene  900 pubs y varios hoteles en Reino Unido, argumentó su decisión por la mala imagen de las redes sociales y el problema de los troles en internet, y dijo que le preocupa “el mal uso de los datos personales” y “la naturaleza adictiva de las redes sociales”.

Su fundador y presidente, Tim Martin, le contó a la BBC que la sociedad sería mejor si la gente dejara de usar las redes sociales. “Estamos yendo en contra del saber popular, que dice que esas plataformas son un componente vital para un negocio exitoso”, dijo Martin, quien aseguró que sus clientes podrían seguir comunicándose con la empresa a través de su web.

También declaró que siempre pensó que esa idea no era cierta. “No creo que cerrar esas cuentas en las redes sociales afecte a nuestro negocio de ninguna forma”. El corresponsal de tecnología de la BBC Rory Cellan-Jones dijo que “es sabido que las redes sociales se usan para todo, desde el servicio al cliente hasta la promoción de la marca” y que son “una herramienta vital en marketing”. Pero Cellan-Jones  declaró que cree que la estrategia de Wetherspoon en Facebook, Twitter e Instagram pudo haber sido mejor.

“Administrar una estrategia de redes sociales efectiva y asegurar que el personal que maneja todas esas cuentas se adhiere a la política de la empresa es costoso y consume mucho tiempo”, dijo. Tal vez para Wetherspoons todo ese esfuerzo fue más un problema que algo que valiera la pena.

Pero también hay grandes compañías que optaron por eliminar ciertas redes sociales. El año pasado, el empresario Elon Musk borró las páginas de Facebook de sus compañías Tesla y SpaceX, coincidiendo con la campaña #deleteFacebook (borra Facebook), que surgió tras el escándalo de Cambridge Analytica. Aunque dijo que no tuvo nada que ver con eso. “No es una declaración política y no lo hice porque alguien me retara a hacerlo. Simplemente no me gusta Facebook. Me pone los pelos de punta”, dijo Musk en Twitter. También dijo que nunca pagó por publicidad en esa plataforma. Las páginas de Facebook fueron eliminadas en abril de 2018.

Sin embargo, tanto Tesla como SpaceX siguen teniendo presencia en Instagram, con 5,6 millones y 4,6 millones de seguidores respectivamente.

La amenaza de las redes sociales a la sociedad

Vivimos un momento aciago de la historia mundial. Las sociedades abiertas están en crisis, y están en ascenso diversas formas de dictadura y estado mafioso, de las que la Rusia de Vladimir Putin es un ejemplo. En Estados Unidos, al presidente Donald Trump le gustaría instituir una versión propia de un Estado de tipo mafioso, pero no puede, porque la Constitución, otras instituciones y una activa sociedad civil no lo permitirán. No solo está en duda la supervivencia de la sociedad abierta; también está en juego la supervivencia de la civilización toda. 

El ascenso de líderes como Kim Jong-un en Corea del Norte y Trump en Estados Unidos tiene mucho que ver con esto. Ambos parecen dispuestos a correr el riesgo de una guerra nuclear para conservar el poder. Pero la causa principal es mucho más profunda. La capacidad de la humanidad para dominar las fuerzas de la naturaleza, con fines constructivos o destructivos, no para de crecer, mientras nuestra capacidad de dominarnos a nosotros mismos tiene fluctuaciones, y ahora está en retroceso. El auge de las grandes plataformas de internet  y su conducta monopólica contribuyen a la impotencia del Gobierno estadounidense. La Nación

 

 

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