Opinión

Un debate en serio para los emprendedores

domingo, 19 de mayo de 2019 · 00:00

Javier Aliaga

Si no fuera porque el intento del presidente Evo Morales de ser reelegido al margen de la Constitución afecta la psicología del debate electoral, las polémicas entre candidatos estarían centradas en la economía, en lo bueno y lo malo del modelo actual y en sus desafíos inmediatos.

Una discusión en serio evitaría que los candidatos difundan fantasías de patas cortas como aquella del “océano de gas”, pero sobre todo ayudaría a conocer sus programas para sectores como el de los emprendedores que no quieren o no pueden ser parte de la creciente burocracia estatal o de las empresas privadas. En medio de la desaceleración económica, una población superior al 60% en la informalidad y una tasa de desempleo del 4,2% es evidente la necesidad de unas políticas nacionales, regionales y municipales que ayuden a emprendedores a encaminar sus proyectos.

Para calibrar la importancia del asunto es útil ver el florecimiento de emprendedores jóvenes que ofrecen uno y otro servicio con sus pequeñas empresas, que tienen un carácter unipersonal y algún dependiente.

Con una rápida mirada a la prensa todos los días constatamos cómo calan las historias de los emprendedores, sobre todo de mujeres y jóvenes, con productos o servicios relacionados con las áreas de artesanía, tecnología, ecología, salud, deportes, entretenimiento y gastronomía, entre otros.

Ellos saben que no tendrán ni uno, ni dos aguinaldos, ni seguro de corto plazo, ni aportes para su jubilación, ni vacaciones, pero eso no los desanima porque confían en que después alcanzarán una vida digna, un sueño que necesita de un fuerte impulso sobre todo cuando comienza.

Hay unos más exitosos que otros, pero muchos siempre hablan de la necesidad de mejores condiciones para hacer crecer sus negocios.

Tales historias están ausentes del debate electoral, salvo una propuesta del candidato Víctor Hugo Cárdenas, quien  plantea un impuesto cero para los emprendedores jóvenes, campesinos e indígenas, según ha hecho conocer en varias de sus intervenciones públicas.

Se trata de una propuesta puntual que seguramente será mejor explicada en un programa económico consolidado como los que se espera conocer de todas las fuerzas de oposición y del Gobierno durante la campaña electoral.

Otra referencia, es un estudio de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia que plantea la creación del Régimen Emprendedor con un sistema tributario ventajoso, que se sitúe a medio camino entre el Régimen Simplificado y el General.

También es una preocupación la financiación de capital de riesgo para arrancar un negocio al margen de la oferta bancaria comercial.

Aunque el Estado cuenta con un programa para entregar capital semilla a emprendedores jóvenes, mujeres y profesionales con el Banco de Desarrollo Productivo, en general varias personas creen que debido a su visión centrada en el estatismo, al Gobierno le cuesta sintonizar completamente con los requerimientos de los emprendedores.

Antes de volver al Gobierno como Ministro de Economía y Finanzas y mientras se recuperaba de la enfermedad que le afectó, Luis Arce comentó que tenía planes para comenzar algunos emprendimientos familiares.

No sé si el ministro Arce finalmente puso en marcha o asesoró alguno de esos proyectos empresariales familiares, pero cuando lo anunció me hizo ilusión pensar que de su vivencia ante la banca, la burocracia, el sistema de impuestos y la aduana resultaría una visión verdaderamente realista del ecosistema emprendedor y él podría haber influido para mejorarlo. Y es que tener una experiencia propia siempre enseña algo que antes no sabíamos.