La crisis brasileña tendrá “un efecto negativo en el crecimiento económico boliviano”

El ministro Arce señala que el principal problema que enfrenta la economía nacional es la baja en la exportación de gas a Brasil. Anuncia que se tiene una estrategia para revertir las importaciones con el desarrollo agropecuario, industrial, exportaciones y el turismo.
domingo, 26 de mayo de 2019 · 06:10

Cándido Tancara Castillo  / La Paz

Luis Arce Catacora es uno de los ministros del gabinete del presidente Evo Morales que permanece mayor tiempo en una cartera de Estado. En el primer gobierno de Morales (2006-2009) empezó como ministro de Hacienda, luego continuó en el Estado Plurinacional de Bolivia como ministro de Economía y Finanzas Públicas. Aquejado por problemas de salud, dejó el cargo en junio de 2017 y volvió en enero de 2019.

La autoridad recibió a Inversión de Página Siete en su despacho, ubicado en el último piso del nuevo edificio (calle Loayza), que él propició su construcción y traslado desde su anterior oficina, en el Palacio de Comunicaciones. Dos secretarias manejan su agenda diaria y son quienes autorizan el ingreso de toda persona a su oficina. El despacho de Arce es amplio, un escritorio grande, una mesa de reuniones y un living de cuero. Todo elegante y sobrio. Algunos muebles tienen tejidos andinos;  algunos cojines de los sillones tienen forro de “poncho rojo”.

En la entrevista, Arce explicó el exitoso modelo económico que le permite al Gobierno redistribuir los ingresos del país, disminuir la pobreza y el desempleo, entre otros. Sostuvo que el Gobierno tiene una estrategia de mediano y largo plazo para revertir las importaciones con el desarrollo agropecuario, industrial, exportaciones y el turismo.

¿Cuál es su análisis que hace de la coyuntura económica?

En esa época dijimos que había que tener cuidado con Brasil y Argentina. Tampoco nos equivocamos, el principal problema que enfrenta la economía nacional es la baja en la exportación de gas a Brasil. El sector hidrocarburos es el que va a sufrir los efectos de esta desaceleración brasileña. En realidad, Brasil cae y cae muy fuerte en su economía. Eso disminuye la producción en Brasil, esa menor producción en Brasil disminuye la demanda de energía eléctrica en ese país y la menor demanda de energía (también)  demanda menos gas de Bolivia. Eso estamos viendo en los últimos meses, una baja nominación de venta de gas a Brasil (de 26 MMmcd que demandó en promedio en 2018, Bolivia solo envió 22 MMmcd). Es decir, el efecto de la crisis brasileña (el año pasado fue Argentina) este año  va a tener sin duda un efecto negativo en el crecimiento económico boliviano producto de este hecho.

Este es un análisis de coyuntura externo que debemos tomar en cuenta para poder ver lo que se debe hacer. Cuando anticipábamos esto, cuando me hice cargo del ministerio en enero, tuvimos una reunión con los ministros del gabinete económico y se diseñó la estrategia en el actual periodo conflictivo a nivel internacional, que está basado en el desarrollo agropecuario, desarrollo industrial, exportaciones y en el turismo. Son los cuatro pilares en los que el Gobierno nacional está apostando para compensar estos malos momentos que atraviesa el mundo entero en la economía.

¿Qué tiene previsto hacer el Gobierno ante estos hechos?

No hay que perder de vista, según los opinadores que escriben para su periódico y otros, nunca se habló de la estrategia de mediano y largo plazo del país. Todo es coyuntura, darle palo al Gobierno de cualquier tema. Hasta me hacen decir cosas que no digo, especialmente en Página Siete, mentiras pero lo que nunca van a poder negar es que Bolivia tiene una estrategia de mediano y largo plazo que se elaboró desde el 2005 y se implementa desde el 2006 y está dando resultado.

Por ello, Bolivia tiene la tasa más alta de crecimiento de la región (4,9% promedio en 13 años), les guste o no. Y eso tiene detrás un modelo económico que está funcionando. Un modelo donde estamos entrando a la generación de excedentes de los sectores estratégicos; fue hidrocarburos y se viene el litio, el Mutún, las hidroeléctricas y el desarrollo agropecuario que vemos venir. Ya vemos lo que va a ocurrir con el turismo en nuestro país y esos son los factores diversificadores de la economía nacional y que la oposición y los opinadores no están viendo.

¿Cuándo se podrán ver  los resultados de estas políticas?

En la coyuntura, a partir del (año) 2021 y 2022 ya vamos a comenzar a ver estos resultados. Se siembra con anticipación, la maduración de los proyectos lleva su tiempo, pero gradualmente nos acercamos a la fecha en que vamos a comenzar a recibir los frutos.

Resumo el horizonte de Bolivia en que el futuro es más promisorio de lo que se imagina la gente y lo que piensan los opinadores neoliberales, porque vamos a comenzar a activar muchos motores de la economía que están en proceso de formación y nos van a dar resultados en 2020, 2021 y 2022. Entonces la miopía de ver sólo el corto plazo que se debe resolver de los sectores que identificamos como gobierno nacional es absolutamente diferente a la estrategia que veo en camino.

Tenemos también una mirada a corto plazo con sectores que van a reaccionar más rápidamente, como desarrollo agropecuario. Usted siembra ahora y en seis meses tiene la cosecha; son actividades de corto plazo, actividades de sustitución de bienes a corto plazo como el biodiésel, que es otro proyecto estratégico; vamos a reemplazar la importación de diésel y en esa misma línea ya se está diseñando programas de sustitución de varios proyectos de importación y de fomento a la producción que vayan a sustituir esas importaciones.

Apertura de nuevos mercados. El presidente (Evo Morales) está viajando a todo lado, abriendo mercados con varios países, como Marruecos, China y Rusia para productos de exportación importantes para cumplir con la demanda en cantidad y calidad que demandan en estos mercados.

¿La economía no es un tema de coyuntura?

Entonces, Bolivia estuvo entrando en una fase que no lo escuchó o vio en ningún medio de comunicación, porque esa mirada de mediano y largo plazo es la que menos va a encontrar en los opinadores que no entienden lo que sucede en la economía. Creen que las coyunturas son las que marcan la política económica y eso no es cierto, la política económica mira el mediano, largo plazo y también el corto plazo.

Por eso vamos a salir a responder todas las mentiras que dice la oposición y los medios de comunicación sobre la economía boliviana. No hay una respuesta que nos haga ver que estamos mal en el manejo económico por parte de estos opinadores y opositores que no entienden lo que sucede en nuestro país. No lo entendieron durante los 20 años que manejaron el país, desde 1985 hasta 2005, en especial para la gente joven. La gente joven no vivió ese periodo de 1985 al 2005 y nos acordamos cómo era, cómo había desempleo, no habían ingresos y la clase media se empobrecía cada vez más cuando había una discriminación de los indígenas que no participaban de la economía de mercado.

Toda esa economía ya forma parte del pasado  y esa economía de pobreza, desempleo y falta de ingresos era la economía que administraron por 20 años y era la economía de los economistas que son los culpables de que el país estuvo mal.

¿Hoy cómo se ve la economía?

Hoy la óptica y hacia dónde va el país está clara. Después de muchos años y recordará que muchos planes que vinieron de afuera para impulsar la economía nacional eran ideas extranjeras que venían a hacer experimentos en nuestro país, como el modelo neoliberal que decía que la inversión extranjera va  a llegar, vamos a diversificar las exportaciones y nunca se cumplió. Hoy Bolivia, tras muchos años, tiene ideas propias, modelo propio y que dieron resultados positivos y favorables de la economía.

¿Cómo? Por el proceso redistributivo de los ingresos, sacamos a mucha gente de la pobreza y hoy más de dos millones de habitantes salieron de la pobreza extrema. Lo reconocen los organismos internacionales, pero no los opositores.

Somos el país que más disminuyó el coeficiente de Gini. Eso significa que de todos los países de América del Sur, Bolivia ha mejorado sustancialmente su proceso de redistribución de ingreso. En 2005, Bolivia y Brasil éramos los peores países en la distribución de ingreso, es decir, que el ingreso estaba concentrado en pocas manos.

Hoy, con todas las políticas, como el Bono Juancito Pinto, que toda la oposición salió a criticar; hoy salen los candidatos (presidenciales) a decir que van a mantener. Básicamente, fueron instrumentos redistributivos del ingreso que sirvieron para que mucha gente que no tenía las condiciones de mejorar su vida hoy las tiene.

¿Qué dicen los organismos internacionales?

Bolivia es el país que mejoró un índice que muy poco se habla. Los piropos del crecimiento económico, que somos la economía más solida hasta el FMI y el BM nos lanzan piropos. Lo que no se habla y que los economistas neoliberales nunca van a tocar  son las variables sociales. Este es un modelo que no sólo ha tenido éxito en materia económica, sino que tuvo éxito en materia social.

¿Qué indicadores vemos? La esperanza de vida de la gente. Un boliviano que nació en 2005 tenía una esperanza de vida de 63 años, hoy sobrepasamos los 73 años de vida. Eso significa que todo lo que hicimos en este tiempo es aumentar la esperanza de vida en 10 años. Ese no es un tema trivial, sencillo de hacer y lo hicimos con nuestro modelo económico.

Somos el país que más aumentó la esperanza de vida en Sudamérica de todos los gobiernos. Eso no se dice. Somos el país que más redujo la pobreza extrema con políticas de mercado, participación activa del Estado, modelo económico, social y productivo.

De esos logros no se hablan, no escucho hablar a la gente de oposición, a los opinadores de cómo bajamos el índice de analfabetismo. Hoy Bolivia está libre de analfabetismo. Hoy tenemos un índice de deserción escolar que prácticamente fue desapareciendo. Reducimos la mortalidad materna infantil. Éramos el país con la más alta mortalidad materna e infantil.

De esos resultados sociales nadie va a hablar porque son parte del modelo; nosotros también miramos los indicadores económicos de los que les gusta hablar a los opinadores como deuda externa, reservas internacionales; estas cosas son las que no hablan porque no les conviene, porque el modelo neoliberal tiende a empeorar las cifras sociales. Pregunten a argentinos o brasileños cómo retornan al modelo neoliberal, es un fracaso. Nuestro modelo es un éxito económico y social.

¿Qué no se dice en el país?

Somos cuatro países en el mundo con una cobertura del 100% en pensiones gracias a la Renta Dignidad. Nos comparamos con Dinamarca, Suecia, Reino Unido y Bolivia. Eso tampoco se dice.

Hablamos de campeonatos sudamericanos, tenemos medallas de oro en economía y variables sociales. Somos los que más hemos reducido la pobreza, el índice de Gini  y, por lo tanto, el que mejor redistribuye su ingreso en los últimos 13 años en América del Sur. Compartimos el campeonato mundial en cobertura de pensiones con esos países desarrollados.

Pero hay una variable del que somos campeones mundiales. El BM hizo un estudio de todos los países subdesarrollados o en desarrollo para ver qué país aumentó el ingreso del 40% más pobre de su población. Bolivia es el país a nivel mundial que incrementó más el ingreso del 40% de su población más pobre. Eso no va a escuchar de los neoliberales.

Entonces, en esa perspectiva la economía anda bien y va a seguir bien por todo lo que mencioné. La estrategia de mediano a largo plazo, las medidas de corto plazo, que son complementarias y que nos da una perspectiva de país muy favorable. Estamos trabajando para los jóvenes, para las futuras generaciones que van a gozar lo que en 20 años nos han dejado los neoliberales.

En todos estos años nos dedicamos a construir el país, a darle una lógica económica y lo hemos estado logrando en este tiempo. Hemos conseguido logros  económicos y sociales que el país no consiguió en dos décadas del periodo neoliberal.

¿Quiénes son o serán los beneficiarios de lo que hizo el Gobierno?

El mensaje es claro, los jóvenes y las futuras generaciones son los que más van a disfrutar de todo lo que hacemos. En lugar de recriminarnos, nos van a mirar en el futuro y van a mirar a un presidente Evo (Morales) que va a quedar en la historia de Bolivia como uno de los mejores presidentes del país.

¿Por qué todos los éxitos que menciona no se traducen en la disminución del desempleo?

Hubo reducción del desempleo, en 2005 el desempleo era del 8,5%, 8,3, y hoy estamos en 4%. Hemos bajado a la mitad, no decimos que lo resolvimos, pero lo bajamos a la mitad de lo que había en el periodo neoliberal y vamos a seguir bajando. (La falta de creación de empresas productivas) ese es un discurso falso. Primero, habían 64.632 empresas privadas en Bolivia en términos netos, ahora a marzo tenemos 319 mil empresas privadas según Fundaempresa. Hay empresas que cierran y otras que abren. Recuerdo un titular de Página Siete, no estaba de ministro, decía que en Bolivia cada día se cierran tres empresas, según presidente de la Cámara de Comercio, y después estuvo candidateando para presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia.

Claro, son esas medias verdades que se convierten en mentiras enteras. Puede que se cierren tres empresas diarias, pero se abren nueve diarias; eso es lo que no dijo él (empresario) y por lo tanto es una mentira. Esa es la base de gente de la derecha y de la oposición, con mentiras. Si cada día se cierran tres empresas, de las 64.000 al inicio ahora estamos con 300 mil. Esta es la respuesta. Desde marzo se cerraron 836 empresas, pero se abrieron 4.800 empresas. Lo que sucede es que cambian de rubro, se fusionan, otras evidentemente quiebran y se van; pero otras se fusionan e incluso cambian de NIT para no ser correteados por el SIN. Lo cierto es que en términos netos hay más empresas.

¿Es el mejor momento del sector empresarial?

Este es el mejor momento del sector empresarial, paradójicamente, cuándo en Bolivia tenemos 318 mil empresas. No me pueden decir que estamos mal.  Ahora, un tema de idiosincrasia es que la mayor parte son unipersonales. Eso no significa que sean chicas. Por ejemplo, en Toyosa hay un propietario y es unipersonal. El estigma de decir unipersonal es un juego psicológico de estos opinadores para que quede en la mente de los bolivianos que es pequeña y no es así.

Lo que pasa es que en Bolivia, si los bancos no hubieran sido obligados a crear sociedades anónimas, donde los núcleos son familiares, no habría sociedades anónimas. No hay la cultura de la asociación para hacer empresas en nuestro país. Siempre el empresariado actuó solo, está la familia y ellos son los que administran en la empresa. No es un tema que vaya a preocupar, que haya más empresas unipersonales que sociedades anónimas.

¿Se reunieron sectorialmente con los empresarios?

Cuando una vez nos reunimos con Caboco (Cámara Boliviana de la Construcción), dijeron que están dando construcción de carreteras a todas las empresas extranjeras, pero les dijimos que se unan, hagan una sociedad anónima, una   sociedad de responsabilidad limitada  y entren a competir. El tema son las boletas de garantía y las grandes empresas tienen la capacidad, pero las pequeñas no, y no lo hacen. Igual son subcontratadas por las empresas extranjeras.

Es una aberración lo que hacen los constructores. Cuando deberían organizarse y presentarse. Nosotros les dijimos que les daríamos prioridad si se presentan, y nunca se presentaron. Son las grandes las que lo hacen y éstas subcontratan a las pequeñas y ese es el empresariado y por eso le digo: el periodo neoliberal 1985 – 2005 era un modelo para el empresariado privado, se liberó a costa de la Ley General del Trabajo, con el DS 21060, se liberó el mercado de trabajo, se les dieron todas las condiciones para que en esos años sea el sector locomotor de crecimiento económico, se hizo cuando los ministros eran empresarios.

Recordará a Goni (al expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada), creó su superministro, el Negro Romero, un empresario. El ministro de Economía, otro empresario. Todos los empresarios estaban como ministros. ¿Se desarrolló la empresa privada, generó crecimiento, empleo, producción o exportaciones? No. Porque nuestro empresariado tiene la mentalidad de los años  50.

Ahora hay que reconocer que hay un empresariado joven, mejor preparado, porque la mayor parte estudió para ser empresario y no son empíricos. Hay gente joven que está logrando éxitos y hace buena empresa en nuestro país. Hay que reconocerlos, pero la gran mayoría del empresariado tiene ese problema. No es que el modelo no está generando las condiciones. ¿Cuándo los empresarios han tenido ganancias como ahora? En broma les decía a los banqueros ¿cuándo van a colocar un busto del presidente Evo? Porque como nunca han ganado en este periodo.

¿La economía crece pese a la adversidad?

Hemos enfrentado crisis internacionales como en 2008 y Bolivia siguió creciendo; en 2011 cayeron los precios de los minerales y siguió creciendo la economía; en 2014 se desplomó el precio de los hidrocarburos y seguimos creciendo; eso desvirtuó todas las mentiras de que Bolivia estaba bien porque los precios internacionales estaban bien. Con bajos precios lideramos el crecimiento económico. Que nos expliquen los neoliberales, que decían que estamos bien por los precios internacionales. Hoy los precios no están bien, hay problemas en los precios de los hidrocarburos y Bolivia crece, y creceremos mucho más.

Creo que hay mucho por hablar a la población para desvirtuar todas las mentiras porque es una guerra de las mentiras. Como decía (el ministro de la Presidencia) Juan Ramón, este es el cártel de las mentiras.

¿Qué nos puede decir de las exportaciones e importaciones?

Toda América Latina sufrió el shock de los precios internacionales, todos los países están enfrentando problemas y lo que hicieron fue devaluar (su moneda) pensado que la devaluación, por sugerencia del FMI, iba a resolver el problema de la balanza comercial y no lo hizo. Pregunte a Colombia o Argentina si resolvieron su balanza de pagos o Brasil, Perú que fue el más cauto, en el proceso de devaluación. No sirvió de nada porque era un problema de demanda externa.

Lo que pasó es que la crisis internacional afectó la demanda de nuestros productos y de toda América Latina; todos enfrentamos esos problemas. Evidentemente la balanza comercial se deterioró en Bolivia, cayeron las exportaciones y seguimos con un componente alto de importaciones porque estamos importando bienes de capital. El 85% de las importaciones bolivianas son bienes de capital y bienes de insumos intermedios para la industria y no está mal tener una balanza deficitaria si es que estamos acumulando capital, estamos importando bienes de capital e insumos para la industria.

Sin embargo, este año vamos a comenzar a revertir el problema de la balanza comercial, tocamos fondo. La economía mundial tocó fondo el 2016, ahí fue el peor año de la economía mundial, el 2017 comenzó a recuperar un poco, el 2018 otro poco y el 2019 hacia adelante vamos a comenzar a recuperar  este indicador y, por lo tanto, había que analizar y recuperar más este indicador.

¿Cómo se pretende revertir el déficit?

(De este tema) le  gusta hablar a la derecha.  “Ahí está tremendo el déficit que tenemos”. Por qué no se fijan el tremendo déficit que tenían ellos, nunca hablaron de eso.  Su mala suerte es que enfrentaron un problema estructural por el mal manejo del modelo neoliberal. En nuestro caso ya se está revirtiendo. Usted verá que ese déficit cada vez empieza a achicarse, lo que da la tendencia de lo que va ocurrir con la balanza comercial.

Hoja de vida

  • Inicios  Luis Arce Catacora nació en la ciudad de La Paz el 28 de septiembre de 1963.
  •  Estudios   Economista (UMSA) y Master en Ciencias Económicas en la Universidad de Warwick.
  • Experiencia  Trabajó en el Banco Central de Bolivia y es ministro de Economía desde 2006, con intervalo en 2017 y 2018.
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