Entrevista

El número de nuevas empresas “no refleja la realidad ” en La Paz

Se cerraron 1.980 empresas y se abrieron 7.594 compañías. Sin embargo, advierte, se abren para obtener un beneficio inmediato y no tienen sostenibilidad en el tiempo.
domingo, 05 de mayo de 2019 · 01:06

Luis Escóbar Villasol  / La Paz

De cada siete nuevas empresas que se abrieron en el departamento dos  son cerradas. El dato es un tanto alentador, pero el presidente de la  Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Cadinpaz), Raúl Crespo, considera que no refleja la realidad. En su análisis, el industrial considera que muchas de ellas sólo se abren para obtener un beneficio inmediato o  no llegan a perdurar por las dificultades económicas. Crespo habló con Inversión de Página Siete. 

¿Cómo inicia su trayectoria en la industria?

Mi actividad industrial comienza en 1982. Creo una industria agropecuaria en el Valle de Sapahaqui. Producía mermeladas, chorizos y  huevos de codorniz. En aquel momento éramos como 25 productores agropecuarios con empresas que comenzaban a surgir y conformamos la Cámara Agropecuaria de La Paz. Lamentablemente dejó de existir hace nueve o 10 años. En 1987 me vine a la ciudad por seis meses para ayudar a mi padre para crear una industria farmacéutica y el tiempo fue pasando. Mantuve ambas actividades de forma paralela en la ciudad y el campo. Laboratorios Crespal nace en 1989, y este año la empresa  cumplirá 30 años. Ahora trabajamos en  Perú, con presencia propia, hace 14 años. 

Como Laboratorios Crespal, en 1994 nos afiliamos a la Cámara Nacional de Industrias. En ese entonces no existía la Cadinpaz. Posteriormente, en 1995, ingreso al directorio de la Cámara Nacional de Industrias como representante de Laboratorios Crespal y en 1999 fui elegido como vicepresidente de la cámara farmacéutica boliviana. En 2014 regreso a la Cámara Nacional de Industrias como representante de Laboratorios Crespal y el año pasado me eligen como directivo de la Cámara Nacional de Industrias. Este año me eligen como presidente de la Cámara Departamental de La Paz. 

¿Cuáles son los proyectos que tiene para  Cadinpaz?

Lo que queremos hacer es que la Cadinpaz gane un espacio dentro de la industria y el empresariado privado. Lamentablemente, la entidad siempre tuvo una sombra que es la Cámara Nacional de Industrias y creo que debemos darle un cambio distinto a la departamental para que su comportamiento sea independiente de la organización nacional.

¿Cuál es la situación de las  industrias en ciudad de La Paz?

La industria paceña mantiene una posición muy similar al resto del país, pero por debajo del crecimiento del PIB a nivel nacional. Lamentablemente en los últimos años fue obstaculizada en su crecimiento porque no tenemos los incentivos que la industria y la empresa privada necesitan. 

No tuvimos colaboración de parte del Estado, tenemos una sobrefiscalización, una tramitología desde iniciar los procesos para abrir una empresa hasta pagar impuestos. Tenemos una sobrecarga salarial y las industrias en el país son poco competitivas; nuestro costo más alto son los sueldos. En la industria nosotros pagamos la prima que es un salario más, los dominicales y a eso debemos sumar el doble aguinaldo.
 

¿Cuáles son las características de la industria de La Paz?

En el departamento tenemos una diversidad de industrias,  pero en su mayoría son pequeñas y un gran porcentaje son artesanales. Tenemos industrias fuertes, grandes, pero en la mayoría son pequeñas. 
 

¿Cuántas empresas se van cerrando por el doble aguinaldo?

Tenemos una estadística de Fundempresa. En La Paz, en 2018, se cerraron 1.980 matrículas de empresas -de industria y comercio-. En Santa Cruz se cerraron 1.074 empresas y  en Cochabamba, 1.307. 

No tenemos un dato de cuántas industrias se han podido cerrar; pero muchas de ellas entran a la informalidad. Lamentablemente es más ventajoso ser informal por costos y problemas que enfrentan. Por esta razón, las empresas artesanales o pequeñas y dedicadas al tema de metal-mecánica se abren y cierran, y son informales. 
 

¿Pero cuántas se abren? El Gobierno dice que es un número mayor al que se cierran.

Por otro lado, tenemos una cantidad de empresas que cada año se van inscribiendo. Por ejemplo, en La Paz  7.594 empresas que se han inscrito. Pero ese dato no refleja la realidad porque muchas veces se abren para obtener un beneficio inmediato y no tienen sostenibilidad porque las condiciones no están dadas para lograr éxitos.

¿Qué necesitan de los gobernantes las industrias?

El Gobierno debería acercarse a la industria como  una forma de consensuar muchos aspectos. El tema salarial es sumamente importante, la industria y el empresariado privado no fue convocada para tratar el tema del incremento salarial; el Gobierno no hace nada en poner freno al contrabando. 

Entran desde papas por la frontera de Desaguadero o por vía aérea y esos son los problemas más serios como sector.

¿Cuál es el nivel de crecimiento de las industrias?

El crecimiento que los cuadros o estadísticas nos dan no reflejan el real. El INE manifestó que había un crecimiento del 5,52% a nivel nacional. Ese dato puede ser cierto pero ese alto porcentaje lo obtenemos por industrias químicas como la producción de úrea, carbonato de litio, carbonato de potasio o el alcohol anhidro que se comercializa a nivel nacional.  

Por otro lado, está la producción que sale como materia prima pero está  catalogada como agroindustria -como la soya, la castaña, el café o la quinua-  pero no tiene  un valor agregado. El Gobierno pone entre sus estadísticas estos sectores y el porcentaje sube al 5,5%.

¿Cuáles son los rubros que enfrentan problemas?

Por ejemplo, el rubro de los alimentos. Si bien es uno de los sectores que tuvo un buen desempeño, ahora es el artículo que más entra de contrabando. La industria farmacéutica está muy afectada por el tema del contrabando, igual que las bebidas. Uno va por los departamentos fronterizos como por Argentina y Brasil,  y vemos que hasta agua de mesa entra de contrabando.
 

¿Es posible  ser más competitivos en esas condiciones?

El problema es la mano de obra por ser el costo más significativo. Tendríamos que despedir personas para bajar el costo de producción y eso es muy difícil. Hoy no somos competitivos porque en la mayoría de los rubros que tenemos y de las materias primas que importamos  todas tienen arancel. Los países de la Comunidad Andina o el Mercosur que tienen convenio con  Bolivia exportan sus productos al país con arancel cero. Esos factores son determinantes para no ser competitivos. Uno no puede ser competitivo con el contrabando que no paga impuestos, que está  en la informalidad.
 

¿Qué se requiere para exportar  productos nacionales?

Hay empresas que tienen mayor facilidad para exportar. Otros sectores como la industria farmacéutica y los alimentos que tienen ciertas restricciones como medidas parancelarias que tienen otros países. Incluso, el rotulado de los empaques debe  ser especial para exportar y todas esas barreras hacen que nuestros costos de producción sean más altos y nos ponemos en una situación difícil para  competir.

No es lo mismo lo que sucedía con los textiles; pero el mercado más grande que tenía Bolivia con los textiles se lo perdió con el ATPDA y muchas de esas empresas están cerradas.

¿Siguiendo este camino, cuál es el peligro para el sector?

Lo que buscamos es tener un acercamiento con el Gobierno, consensuar políticas de incentivo hacia las industrias; tratar de cerrar nuestras fronteras, abrir nuevos mercados internos, buscar mercados en el exterior. Para ello necesitamos la colaboración del Estado. Nuestras misiones diplomáticas tampoco cumplen su misión.

¿El incremento salarial es una carga  para los industriales?

La Cámara de Industrias rechazó rotundamente el incremento salarial 2019 consensuado y aprobado entre el Gobierno y la COB y lo consideró como un “castigo” y “medida irresponsable para el desarrollo productivo – industrial”. Es una medida política aprobada por presión sindical  de los trabajadores en un clima pre electoral. La Cámara demandó medidas compensatorias ante el incremento salarial. El incremento salarial castiga a la industria nacional, puesto que en el sector manufacturero un incremento salarial de 1% representa un incremento de entre 1,3% a 1,5% por los efectos en cascada del bono de antigüedad, subsidio pre natal y postnatal, salario dominical, feriados, horario nocturno y horas extraordinarias.

En el tema salarial, el salario mínimo es el quinto más alto de Sudamérica. Los costos salariales son mayores a Brasil, Perú, Colombia, Paraguay y es un desincentivo a la inversión extranjera y a la inversión  hecha en el país. En el tema tributario,  Bolivia tiene la segunda presión fiscal más alta en Sudamérica. Está cerca del 35%, la primera es Argentina. Entonces,  es un desincentivo.

¿Cuál era el planteamiento que tenía el sector?

La Cámara de Industrias manifestó que el salario mínimo debería ser congelado. Debería ser  cero y el incremento al haber básico debió ser máximo del 2% porque la inflación fue del 1,51% y sumar un porcentaje de productividad y ser del 2%. 
 

Hoja de  Vida

  • Formación  Es agrónomo con estudios en la  Universidad Católica de Buenos Aires. Un posgrado en la Universidad Americana de El Cairo.
  • Experiencia  Creó Laboratorios Crespal   en 1989 y opera en Perú y dirige la Cámara Departamental de Industrias.

Confidencial

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