Opinión

El desafío de equilibrar nuestra relación comercial con China

domingo, 25 de agosto de 2019 · 00:00

Luis Fernando Barbery Paz

China es, hoy en día, un actor clave en la economía mundial, tanto que la disminución de su crecimiento en los últimos años, ha tenido efectos negativos en la demanda global, y su rápida expansión produjo ajustes económicos y políticos en las grandes potencias.

Si bien su presencia en Bolivia es reciente, la gravitación sobre nuestra economía ya es decisiva. La banca china financia proyectos importantes en las áreas tecnológicas, telecomunicaciones, construcción de carreteras, energía y agroindustria. Hoy es nuestro mayor acreedor bilateral y uno de los más importantes socios comerciales aunque, en este ámbito, el signo distintivo de la relación es la desigualdad.

Según datos del INE, las importaciones a Bolivia desde China se incrementaron de 312 millones de dólares a más de 2.070 millones entre 2007 y 2018. Actualmente China representa el 20,7% del total de las compras de nuestro país, por encima de Brasil (16,1%) y Argentina (11,6%).  En 2017 ingresaron por vía formal, 4.233 tipos de productos chinos, desde maquinaria agrícola hasta celulares, pasando por calzados, ropa e incluso alimentos envasados. A China sólo exportamos 53 tipos de productos, la mayoría minerales.

El crecimiento de las importaciones chinas tiene que ver con sus costos bajos y con una política de importaciones abierta, que provoca un desplazamiento de la oferta asiática por encima de Argentina, Brasil o Perú. 

A esto debemos sumar el hecho de que las manufacturas nacionales tuvieron un impulso muy pobre en estos años, y que el propio sector industrial se vio afectado por políticas salariales adversas, contrabando, presión impositiva y burocracia.

El aumento de las importaciones de productos chinos está agravando la crisis de la industria nacional, especialmente en rubros como los textiles, muebles y derivados del cuero. Según datos de las entidades microempresariales, en los últimos seis años se cerraron al menos 3.000 unidades productivas, principalmente de calzados, textiles y orfebres, y su participación en el mercado nacional, bajó sustancialmente respecto a productos chinos.

Aunque el Gobierno implementó medidas para arancelarias para endurecer las condiciones de importación en los rubros citados, es previsible que sólo logren reducir su ingreso formal e impulsen su introducción vía contrabando, considerando además que, debido a la existencia de un tratado de libre comercio entre China y Perú, los productos de ese país asiático llegan por el Pacífico a precios ya competitivos, y en esa condición son trasladados a Bolivia.

En paralelo, se han concretado la venta de carne de res a la China, y se han abierto oportunidades para exportar productos no tradicionales como soya, quinua, café, tarwi, tejidos de alpaca, entre otros, sin embargo, son proyectos todavía a mediano plazo que requerirán de incentivos y ajustes normativos para impulsar la inversión, garantizar seguridad jurídica y desburocratizar los procedimientos, aspectos que, aunque forman parte de la agenda actual, no son prioritarios.

La necesidad de recursos para inversión pública hacen prever que la dependencia de nuestra economía respecto a la China, aumentará en el futuro inmediato, lo que nos coloca frente al desafío de plantearnos como país una estrategia de relacionamiento más equilibrado que evite repetir el ciclo de explotación, deuda y resultados pocos duraderos, que ya vivimos en otras épocas y con otros actores.

La desideologización de la relación con China y la priorización de la economía, son bases auspiciosas, sin embargo, subsiste la necesidad de proteger nuestra industria, fortalecer nuestras empresas y priorizar a nuestros trabajadores.  Un equilibrio, despojado de radicalidades y concentrado en un beneficio mutuo, no solo es posible sino necesario.
 

 

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete.

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día.

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

5
4