YPFB ahorrará $us 30 millones con la Súper Etanol 92 en el inicio

La gasolina mejorada cuesta más que la especial y su producción alienta la siembra de más caña, para obtener alcohol anhidro, pero supone un nivel de deforestación de la tierra.
domingo, 04 de agosto de 2019 · 01:10

Cándido Tancara Castillo  / La Paz

La nueva gasolina Súper Etanol 92 ingresó al mercado en noviembre del año anterior. Es un combustible que tiene 88% de fuente fósil o derivado del petróleo y el restante 12% es vegetal o alcohol anhidro, obtenido de la caña de azúcar. 

El ingreso de este carburante al mercado a 4,5 bolivianos el litro, tiene entre sus objetivos la disminución de la subvención estatal a los hidrocarburos, pero este año subió con relación al año pasado de 1.705 millones de bolivianos a 2.727 millones de bolivianos del total presupuestado, que es 4.300 millones de bolivianos, pues el saldo (1.573 millones) va a incentivos a las petroleras.

El presidente de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Óscar Barriga, en una entrevista con Inversión de Página Siete, sostuvo que en el inicio disminuirá la subvención estatal en 30 millones de dólares y en los próximos cinco años la baja alcanzará a los cien millones de dólares. De lejos, los dos montos no disminuyen de manera significativa la subvención estatal a los hidrocarburos.

En enero de 2019, el Gobierno firmó un acuerdo con Aguaí, Guabirá, La Bélgica y Unagro para la provisión anual de 150 millones de litros de alcohol anhidro. En marzo, autorizó a los agroindustriales cruceños el uso de semilla de soya transgénica mejorada para la producción únicamente de biodiesel y con ese propósito aprobó el aumento de 250.000 hectáreas para el cultivo del grano. Ante esta situación, ambientalistas alertaron que la ampliación de la frontera agrícola supone un nivel de deforestación sin precedentes para la producción de caña y soya.

La producción de etanol viola la Ley de Madre Tierra: “Las bases y orientaciones del  Vivir Bien, a través del desarrollo integral en agricultura y ganadería son: prohibir la producción de agrocombustibles y la comercialización de productos agrícolas para la producción de los mismos en tanto que es prioridad del Estado Plurinacional de Bolivia precautelar la soberanía con seguridad alimentaria”, indica el artículo 24, numeral 11 de la Ley 300.

¿Cómo y por qué  nace el biocombustible etanol?

Nace ante una necesidad técnica, que la gente sepa que hemos tenido hasta hace un año   sólo una gasolina y un solo diésel; eso significa que no hemos sido capaces en el transcurso de los años en adecuar nuestros combustibles al tipo de parque automotor que tenemos. La salida de la gasolina Súper 91 y después la Súper Etanol 92 responde a una necesidad de mercado; esa necesidad la dio el parque automotor relativamente nuevo que ingresó al país.

El proyecto de biocombustible o etanol nace también porque hemos visto la posibilidad de dejar de importar un volumen de insumos y aditivos; son volúmenes que son formulados con la producción nacional de nuestras gasolinas para obtener un combustible final. Esa importación significa una salida de recursos económicos, significa una travesía en logística para colocarlos en plantas de almacenajes y son adquiridos a empresas internacionales que se dedican al abastecimiento de estos productos. Son compras grandes y hay que esperar que el buque pueda atracar y descargar en una planta intermedia de la costa, Arica (Chile) o Argentina. 

De ahí empezamos a introducir vía barcazas y cisternas a los centros de almacenaje.

¿Cuánto de insumo se dejó de importar?

Ya no tenemos la necesidad de importar esos 140 millones de litros anuales (de insumos y aditivos) que son lo que hoy estamos comprometidos a comprar a los (cuatro) ingenios (cruceños); es una cantidad importante de dinero que sale de nuestro país y tiene su incidencia en la balanza comercial. No teníamos alcohol anhidro y el proyecto sí, teníamos alcohol normal con 96% de pureza en volumen; y para utilizar un alcohol en una formulación de combustible necesariamente debe ser casi sin contenido de agua y las empresas que hacen la provisión de alcohol anhidro son los ingenios que han tenido que montar una planta adicional que es una deshidratadora de tecnología de tamices moleculares para lograr el alcohol anhidro con especificación para que lo podamos utilizar.

¿A cuánta alcanza la inversión?

Los ingenios han tenido que hacer inversiones dependiendo del tamaño de cada uno y sobre todo en su planta de deshidratación. El Ingenio Guabirá acaba de concluir una planta de mayor capacidad que en estos días  inaugurará; otros ingenios (Unagro, Aguaí y La Bélgica) tienen plantas intermedias, en términos de volumen. Estimo que las inversiones fueron superiores a los 500 millones de dólares entre ellos (ingenios), en su primera fase; en la segunda fase desconozco las inversiones. También hay inversión en el número de hectáreas de cultivo adicional (de caña de azúcar), que por un lado lo han hecho los mismos ingenios en sus áreas de cultivo; y también lo han hecho miles de productores   cañeros que igual han tenido que incrementar sus áreas para entregar mayores volúmenes. Esa es la inversión del sector privado.

¿Y la inversión de YPFB?

Hemos realizado inversiones en plantas de acondicionamiento, plantas de almacenaje, en el sistema de blending (mezcla) para tener el combustible terminado en especificación y después se han iniciado inversiones en plantas de almacenaje para tener mayor capacidad para este nuevo componente que es alcohol anhidro. Nuestras inversiones superan los 40 millones (de dólares) por ahora.

¿Cómo se realiza la mezcla?

Tenemos dos sistemas, en el sistema blending, podemos hacer en tanques y en instalaciones de YPFB Refinación y también lo podemos hacer en nuestras plantas de almacenamiento que están dispersas en el país. La próxima semana inauguraremos nuestra nueva planta de almacenaje en Senkata. Cada planta de almacenaje, donde tenemos distribución, hemos implementado sistemas de almacenaje y sistema de blending, además un sistema adicional de control de calidad; eso se ha hecho en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Tarija, hasta el momento, donde se comercializa la Súper Etanol 92 y también la gasolina especial con la mejora técnica que hemos hecho llegando a un octanaje de 87, 88, en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz.

¿Cómo entender el octanaje?

En las estaciones de servicio hasta hace un año y medio había un sola calidad de gasolina y una sola calidad de diésel, eso no sucede en países vecinos, donde hay dos o tres calidades de diésel, por lo menos tres calidades de gasolina, en Brasil, Argentina. Ya dije que esto (Súper Etanol 92) es una necesidad del parque automotor, es  un requerimiento de la tecnología. Lo que hacemos es importar una tecnología y dar el combustible adecuado a vehículos de última generación que exigen por lo menos un octanaje de 91 y hay otros más exigentes pero es un segmento pequeño. Revisando los catálogos de los vehículos, nos vamos a dar a cuenta que la exigencia es 91 octanos mínimo.

¿Qué pasará con el parque automotor antiguo?

El parque automotor antiguo funciona con la gasolina especial normal y ese combustible seguirá en el mercado; lo que haremos es que la Súper Etanol 92 vaya ganando espacio en el mercado por un requerimiento del propio mercado y la gasolina de 97 octanos irá ganado también espacio  por requerimiento del mercado; lo que tenemos que hacer es tener la capacidad de responder a la necesidad del mercado más allá de la discusión del precio, más allá de la discusión si está o no subvencionado; estamos en la obligación de brindar  al cliente un combustible adecuado y eso es lo que se ha hecho.

¿Se puede hablar de mejor gasolina?

En La Paz tenemos gasolina especial que ha sido mejorada en su calidad, hoy tiene 87 octanos, que para determinado segmento del parque automotor está perfecto; estamos trabajando para que la Súper Etanol 92 esté al alcance de todos, tiene 92 octanos, un octano más del requerimiento y está establecido por cierto segmento del parque automotor. Luego tenemos la gasolina Premium que llega en volúmenes muy pequeños, pero pretendemos introducir esa gasolina más al mercado para que cubra el requerimiento de esos vehículos de alta gama que requieren ese tipo de combustible.

¿Estas mejoras en la gasolina bajarán la subvención a los hidrocarburos?

El etanol hoy lo usamos como un insumo y aditivo, no estamos usando en nuestra  gasolina en porcentajes mayores al 12%, entonces es un insumo y aditivo más. Si lo usáramos en porcentajes mayores al 20% ahí ya no se convierte en insumo y aditivo sino se convierte en una parte importantísima dentro de la formulación. Hoy es un insumo y aditivo de producción local que permite llegar a los octanajes que debemos cumplir por especificación sin tener que gastar el insumo y aditivo que se importa. 

En términos económicos tenemos un ahorro importante y tenemos el otro ahorro que está relacionado a la posibilidad de tener el alcohol anhidro a pocos kilómetros de nuestras plantas de almacenaje. Tenemos insumo y aditivo de producción local y no se necesitan  45 días de espera desde que lo cargan en la planta donde lo producen hasta la planta de almacenaje en YPFB, necesitamos medio día para tenerlo en planta y eso en términos económicos significa un ahorro importante para el Estado, también representa un ahorro porque los insumos y aditivos que importamos se convierten en combustible subvencionado en el caso de la gasolina es 3,74 bolivianos el litro versus lo que me cuesta comprarlo en el mercado internacional; existe una subvención que la asume el Estado y también YPFB.

En términos de disminución de la subvención por lo menos ahora, en la parte inicial del proyecto,   significará un ahorro para el Estado y YPFB superior a los 20 a 30 millones de dólares; si hacemos una mirada más allá y conforme vamos subiendo los volúmenes de consumo de alcohol anhidro, es volumen que se deja de importar y por tanto es subvención que dejamos de hacer.

¿A futuro a cuánto bajará la subvención a los carburantes?

El objetivo es que en los próximos cinco años logremos incorporar a los combustibles por lo menos 380 a 400 millones de litros anuales de insumo y aditivo de producción local y eso en dinero significará más de 100 millones de dólares de menor impacto en la subvención a los combustibles, dependiendo  de cómo vamos creciendo en la demanda de los combustibles y en la incorporación de alcohol anhidro, como insumo y aditivo, dentro de la composición de estos combustibles, pero esta  incorporación de este insumo y aditivo de producción local para YPFB es muy importante. 

¿Es indiferente usar gasolina especial y la Súper Etanol 92?

Lo que tenemos hoy es una gasolina que tiene un componente en una proporción muy pequeña de este insumo y aditivo, sigue siendo una gasolina que tiene más del 88% de fuentes fósiles, en el caso de la Súper Etanol 92, y en la gasolina especial más de 92% de fuentes fósiles. En resumen sigue siendo una gasolina a la que se la ha incorporado un componente vegetal que me ayuda en la calidad del combustible, entonces si yo cargo hoy gasolina especial a mi carro y al día siguiente cargo Súper Etanol 92, no   existirá ningún problema en el vehículo.

Otros países fuera de tener un parque automotor como el nuestro tienen uno que es flex, significa que el motor ha sido fabricado para funcionar con una gasolina de fuente fósil como la nuestra, pero además tiene la posibilidad de funcionar 100% con alcohol. Eso no lo tenemos todavía en el país, tenemos parque automotor normal y nuestras gasolinas que tienen un componente vegetal en pequeña proporción hacen que nuestras gasolinas sean aptas para todo el parque automotor sin excepción.

En los próximos años cuando ingresen autos flex, tendremos estación de servicio que diga etanol 100%, que significa sólo alcohol, y por ahora no hay; es un tema gradual que hay que ir desarrollando y no sólo depende de poner al mercado ese producto y si no depende que exista la demanda del mercado y está dada por el parque automotor que es resultado de la importación de vehículos que tenemos y por ahora casi el 100% del parque automotor funciona con combustibles fósiles que pueden funcionar con una mezcla de combustible fósil y combustibles de fuente vegetal, pero en una proporción que hoy la respetamos, que es no superar el 15% y 18%.

¿En cuántas estaciones está la Súper Etanol 92?

En Cochabamba estamos con casi el 100% de las estaciones de servicio con la gasolina especial mejorada, que ya tiene componente vegetal; en La Paz estamos en 55% a 60% de las estaciones de servicio  y hasta mediados de agosto tendremos el 100% de las estaciones. 

En Santa Cruz hemos iniciado la semana pasada con ocho estaciones de servicio y ahí tenemos que superar las 200 estaciones de servicios. Próximamente en Sucre, Tarija, Oruro, Potosí, Pando y Beni. Todo lo haremos hasta fin de año. 

¿YPFB tiene los equipos y la tecnología para hacer la  mezcla de la gasolina y el vegetal?

La mezcla se hace en las plantas de almacenaje en los distritos comerciales, no se hace la mezcla en un solo punto y se transporta el combustible; en La Paz tenemos planta de almacenaje de alcohol anhidro y tenemos sistema blending para formular con alcohol en Cochabamba, Santa Cruz y Tarija; en otros distritos se está implementando nuestra capacidad de almacenaje para hacerlo en todo el país. El alcohol se transporta en cisternas especializadas, tiene un tanque de almacenaje un poco de mayor cuidado que el normal de los combustibles. Lo que sí hubo es la mejora en el desarrollo de control y calidad de nuestros distritos comerciales porque la formulación de este combustible amerita un mayor control de calidad.

HOJA DE VIDA

  • Formación  Nacido en Vallegrande, es un ingeniero químico, con especialidad en sistemas de gestión de calidad y en ingeniería de reservorios, producción y exploración de petróleo.
  • Experiencia   Fue viceministro de Industrialización, director general de Comercialización, Transporte y Almacenaje, etc.
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