Entrevista

“El que contamina paga”, la premisa para impulsar el reciclaje en el país

El experto holandés sugiere separar los desechos reciclables de toda basura antes de ser enviada al relleno sanitario.
domingo, 08 de septiembre de 2019 · 00:29

Luis Escóbar  / La Paz

Pieter Van Hagen, gerente de Afvalstoffendienst, compañía de recolección y reciclaje de residuos de la ciudad de ‘s-Hertogenbosch en Holanda,  llegó al país con la premisa de que “El que contamina paga”. En la ciudad holandesa, las personas y empresas que no pueden reciclar su basura deben pagar 150 euros por tonelada para que ingresen al relleno sanitario. El experto compartió sus conocimientos con empresarios y ejecutivos de la Cámara Nacional de Industrias (CNI). 

¿En qué consiste su trabajo? 

Trabajo en el reciclaje y manejo de residuos en la ciudad de ‘s-Hertogenbosch. La empresa que recolecta los residuos es de propiedad de la municipalidad y abarca a 150 mil viviendas en las que habitan 400 mil personas. También llegamos a 3.000 negocios desde empresas pequeñas hasta fábricas grandes como cerveceras. Recolectamos 150 mil toneladas de basura al año. 

Como gerente de la empresa cuento con 170 empleados, 60 camiones de recolección de basura y el 60% del total de la basura recolectada es reciclada. La principal diferencia es que recolectamos la basura diferenciada en origen; es decir que las personas ya las separan porque cada domicilio tiene tres contenedores para desechos orgánicos, papel y para el resto. Los plásticos son recolectados en bolsas y a mitad de cada año recolectan residuos peligrosos como pinturas, medicamentos, aceites y que tienen alto grado de contaminación. 

Con los residuos orgánicos se hace compost que se emplea en la agricultura porque mejora la fertilidad de la tierra, porque permite mantener la humedad y que no se evapore. El papel, vidrio y plástico son reciclados; el resto es incinerado con lo que se genera electricidad. 

‘s-Hertogenbosch cuenta con un relleno sanitario pero sólo se puede llevar basura que no se puede reciclar o incinerar como el asbesto que es un material peligroso o, por ejemplo, residuos de empresas que purifican el aire. De esta forma hay pequeños y pocos rellenos sanitarios. Los ciudadanos y las compañías deben pagar por la basura que se lleva al relleno sanitario. El principio es: El que contamina paga.

¿Se obtienen  ganancias por el reciclado de la basura?

El papel y el cartón es dinero; una tonelada de estos materiales recolectados tiene un valor de 100 euros, en el caso de vidrio reciben 25 euros por tonelada. Sin embargo, si se cuenta con desechos que no pueden ser reciclados y deben ser incinerados,  la persona o empresa que los generó debe pagar 150 euros por tonelada. Cada hogar de tres personas en Holanda paga, en promedio, 225 euros al año por el recojo de basura. Mientras más basura recicle, menos deberán pagar. 
 

¿Qué mecanismos usaron para llegar a estos niveles de reciclaje?

Las regulaciones provienen de la Unión Europea y se aplican en España, Grecia, Inglaterra y otros países. Este proceso demandó más de 25 años y, por ejemplo, la separación de los productos orgánicos comenzó hace 30 años en una pequeña área de la ciudad. A través de campañas de comunicación se fue explicando a la gente la importancia de la separación y se fue ampliando a toda la urbe. 

Lo que se hace es compost con los desechos orgánicos y luego se los regresamos a las personas. De esta forma, ellos podrán ver cuál es el resultado del reciclaje. Cuando se trae un contenedor de basura que no se puede reciclar se debe pagar por ello. La clave del éxito es la comunicación, educación que se  inicia en el colegio. 
 

¿Cómo se puede implementar en La Paz?

Estamos al comienzo y al principio es muy complicado. Cuando uno mira la composición de la basura en La Paz nos damos cuenta que el 75% es reciclable y el 50% son productos orgánicos. Si logramos hacer compost con los desechos orgánicos a través de contenedores diferenciados, ya estaríamos reciclando la mitad de la basura que genera la ciudad. Este proceso puede durar, al menos, un par de años. 

Por otra parte, es buena  la iniciativa de la Alcaldía de separar vidrio, papel en contenedores diferenciados. Es un comienzo pero hay que buscar oportunidades para ampliar la recolección. 

El problema de no reciclar es que los rellenos sanitarios, como Alpacoma en La Paz y Villa Ingenio de El Alto se llenan de forma rápida porque entra todo. Para comenzar, se debe separar los desechos orgánicos y regresar compost a las personas para que entiendan el valor de reciclar. Al no tener desechos orgánicos la basura se vuelve más seca y no se genera tanto lixiviado. 

Incluso, cualquier familia puede hacer compostaje. Separa los residuos orgánicos y con un sencillo proceso lo va transformando. 

¿Cómo debería ser una planta de reciclaje en La Paz?

Lo primero que se debe hacer es separar los residuos en origen, separar los plásticos, el papel y orgánicos. Cuando todo está mezclado es complicado; por ejemplo si el papel está mojado es difícil de procesar. Visitamos la planta de clasificación de residuos de Alpacoma,  es un comienzo.  Lo importante sería que la municipalidad y el Gobierno instalen más plantas de clasificación para extender la capacidad de reciclaje. Además porque la basura es dinero y con el reciclaje se genera la materia prima para continuar trabajando. 

¿Qué opina del deslizamiento de basura y el derrame de lixiviados?

Cuando construimos un relleno sanitario debemos cumplir normas técnicas y verificar qué entra al mismo para proteger a los trabajadores y a la misma infraestructura. Esto lo hacemos porque un relleno es un gigante biorreactor. El segundo paso es aislar las celdas con un plástico, una geomembrana para evitar que los lixiviados penetren en la tierra. Luego se recolecta el gas metano a través de chimeneas y con el mismo se genera electricidad.

Cuando se llena el relleno se coloca una capa protectora con la misma geomembrana y se lo cubre con tierra. Cuando hay rellenos como el de Alpacoma que se instaló en terraplenes es más riesgoso aunque no sabemos qué sucedió.

En Holanda, el Gobierno elabora las políticas, los gobiernos provinciales entregan las licencias y las alcaldías se hacen cargo de las operaciones, algo similar de lo que sucede acá. La empresa es controlada por la Alcaldía y cuando no obedeces lo que dice la licencia tenemos una primera advertencia. Te multan la segunda vez y al no cumplir las normas pueden cerrar la compañía. 

¿Qué tareas hizo en el país?

Visitamos seis empresas con problemas de aguas residuales y residuos. Hablamos con ellos de estas falencias y les dimos una explicación de la dirección que deben seguir para mejorar. Las mismas empresas también son fiscalizadas por la Gobernación y la Alcaldía; por ello se les orientó en la forma más adecuada de resolver los mismos.

Llegamos a empresas de alimentos, lácteos, farmacéuticas, una imprenta de gran tamaño y  procesadora de carnes. Cada una con un problema específico pese a que muchas de ellas tienen plantas de tratamiento; de esta forma se les dio asesoramiento para que puedan mejorar los niveles de aprovechamiento de las aguas residuales y desechos.

Estamos con ellos para que nos proporcionen información para trabajar con ellos. Lo importante es la interacción.

HOJA DE VIDA

  • Trayectoria  Estudió Negocios Agrícolas en la Academia de Agricultura, Tecnología de Procesos Químicos. 
  • Experiencia Trabajó 5 años para el Gobierno, otros 12  en  North Brabant en  manejo de residuos y es gerente hace 20 años de la empresa.

 

Confidencial

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