Sugieren con “urgencia ” bajar déficit fiscal y debatir patrón de desarrollo

Expresan su preocupación porque por sexto año consecutivo se registró déficit en el país como consecuencia de la caída de las reservas internacionales netas y el tipo de cambio inamovible desde 2011.
domingo, 19 de enero de 2020 · 07:06

Cándido Tancara Castillo / La Paz

Una de las preocupaciones de los analistas económicos es que el país soporta por sexto año consecutivo déficit fiscal (8%) y uno de los más altos en la región hasta el 2018, por encima de Brasil (7%) y Argentina (5%). Algunos incluso recomendaron con ribete de “urgencia” contener o bajar, porque provoca la disminución progresiva de las reservas internacionales netas (RIN) debido al contexto económico internacional desfavorable, la baja de precios de los hidrocarburos y la desaceleración de la economía desde 2014.

Después de ocho años consecutivos de superávit fiscal, del 2006 a 2013, los precios de las materias primas se vinieron abajo y comenzó el déficit fiscal el 2014 con -3,4%, en 2015 sube a -6,9%, en 2016 disminuyó a -6,7%, en 2017 volvió a trepar a -7,8% y el 2018 alcanzó a -8,3%. Hasta junio del año anterior se había proyectado a -7,8%. 

“Con la caída del valor de las exportaciones, desde el 2015 estamos en déficit comercial, estamos importando más de lo que estamos exportando, cubrimos esta brecha con las reservas internacionales”, sostuvo el economista de la Fundación Jubileo, René Martínez. Dijo que durante la época de la bonanza (2007-2014), cuando ya no hubo ingresos fundamentalmente por la venta del gas, el gasto público no paró de crecer y, por ello, sugirió investigar “dónde fue y en qué se utilizó” ese dinero. 

Martínez consideró que “los temas son urgentes (de atención) como el déficit fiscal y la caída de las RIN; hay que resolver cuanto antes, puede ser tarea para el actual gobierno de transición y debe ser tarea del nuevo gobierno”.

Las reservas internacionales alcanzaron su techo más alto con 15.123 millones de dólares  en 2015  y luego empezó a declinar hasta 6.429 millones en enero de 2019. Las caídas más estrepitosas se dieron en tres oportunidades: entre 2014 y 2015 en 2.067 millones, entre 2015 y 2016 en 2.975 millones y en el último año del gobierno de Evo Morales, 2.517 millones de dólares.

“Este es un problema, un riesgo complicado a futuro cercano si no se dan soluciones”, dijo Martínez y atribuyó la caída de las reservas internacionales al tipo de cambio congelado desde 2011. “Lo que debería haber funcionado como una variable de ajuste al tipo de cambio, aquí hubo un error de política del gobierno anterior que congeló en 2011 y ya no funciona como mecanismo de ajuste de este desequilibrio comercial, entonces están cayendo las RIN y hay que contener con diferentes políticas, no solo el tipo de cambio, sino con la disminución del gasto público y la inversión innecesaria”.

En esa línea, el economista y expresidente del Banco Central de Bolivia  Juan Antonio Morales sostuvo que urge la reducción del déficit fiscal que bordea -8%, porque “crea muchas dificultades no solo financieras, sino afecta a las expectativas del público y del tipo de cambio; es una tarea bien importante  reducir el déficit fiscal”.

Explicó que “el tipo de cambio fijo tiene méritos, pero crea mucha vulnerabilidad para la economía, en particular; si se siguen perdiendo las reservas internacionales, el tipo de cambio se volverá insostenible, excepto si se toman medidas de control del tipo de cambio”.

Morales afirmó que la disminución del déficit fiscal, así como cambiar el tipo de cambio, es tarea del gobierno que será electo el 3 de mayo y no así del gobierno de transición. “Es tarea para el próximo gobierno, porque el cambio en política cambiaria tienen que tener suficiente legitimidad en la población, suficiente aceptación en la población, porque si no tiene legitimidad y aceptación esos cambios pueden llevar a un fracaso”, añadió.

El extitular del BCB también planteó bajar la subvención a los hidrocarburos (que en 2018 llegó a 3.330 millones de bolivianos y para el 2019 el exministro Mario Guillén proyectó a 4.345 millones de bolivianos) porque crean problemas fiscales. “Creo que algunos subsidios tienen que ser desmontados o reducidos, como los combustibles, porque no solamente que esos subsidios crean problemas fiscales, sino dan una mala asignación de recursos y desperdicio de fuentes de energía que cada vez son más escasas”.

El también economista Gonzalo Chávez sugirió cuidar algunos indicadores macroeconómicos que “están con ciertos problemas” y ese es el caso del tipo de cambio que recomendó “no tocar, dejarlo fijo”, pero se mostró partidario de “quitar la presión” al déficit fiscal que viene de las pérdidas de las reservas internacionales y que no para desde 2014. “Ahí está el origen de la presión, pues si se sube un poquito, permitirá mantener el tipo de cambio”. Morales, Martínez y Chávez dijeron que una segunda tarea que debe encarar éste y el nuevo gobierno es transparentar la economía del país después de 14 años ininterrumpidos del MAS y que lo que hasta ahora se ha informado es poco, sobre todo de los ingresos y de la disposición de recursos públicos.

“Transparentar y organizar de la mejor manera toda la información macroeconómica; tenemos que ver y entender en qué situación económica, social, institucional y financiera nos encontramos. No se puede hacer nada hacia adelante si no se tienen los datos claros para hacer políticas públicas”, dijo Chávez.

No modelo, sí padrón productivo

Los tres economistas coincidieron en señalar, como tercera preocupación en un año electoral, que después de 14 años surge la necesidad de abrir un debate para sentar las bases de la economía del país. Chávez sugirió que no es bueno que se retome el modelo neoliberal o del estatismo, porque ambos con “distintos matices” arrojaron resultados similares, la economía del país sigue como hace 195 años, con menos pobreza, pero el problema no está superado. El economista afirmó que no se debe seguir construyendo modelos económicos temporales, por encima de la ideología, se tiene que construir un patrón de desarrollo. Para esta construcción propuso abrir un gran debate nacional. “Este es el momento como sociedad para tener patrón de desarrollo basado en el capital humano”, añadió.

Explicó que el patrón de desarrollo debe tomar en cuenta el desarrollo sostenible vinculado con el medioambiente y el desarrollo equitativo que prevea la reducción de la pobreza estructural y mejore la redistribución de recursos con el propósito de disminuir la desigualdad y lograr un desarrollo productivo sostenible. “Tenemos que diversificar la matriz productiva, estamos demasiado tiempo con la extracción de recursos naturales, tenemos que pasar a la industrialización de recursos naturales, con capital humano y en una transición de  20 a 30 años”, manifestó, porque a su juicio este es el tiempo de las nuevas ideas económicas para ingresar de lleno al siglo XXI.

El economista Juan Antonio Morales expresó su preocupación por la decadente oferta de hidrocarburos después de 14 años, en los que no descubrió ningún yacimiento de gas. Explicó que Brasil y Argentina, los mercados del gas boliviano, tienen grandes yacimientos de energía limpia (Vaca Muerta y mar adentro, respectivamente)  y mientras se desarrollen aún demandarán el gas boliviano, pero cuando empiecen a producir dejarán de comprar al país. Por ello sugirió realizar nuevos procesos de prospección y desarrollo de yacimientos.

Martínez apuesta al diálogo de la sociedad para encontrar soluciones sostenibles para el crecimiento de la economía. “Proponemos en la mesa del debate espacios de concertación, acuerdos para políticas de Estado; se dejó pasar mucho tiempo y la solución es más difícil. La tarea es para el nuevo gobierno”.

Punto de vista
Raúl Mendoza, asesor principal del BCB
El 2019 fue  malo para la economía

Como se ha señalado, el 2019 fue un año malo en el contexto internacional, todas las economías avanzadas han tenido un crecimiento más bajo del que esperaban; lo mismo ocurrió en América del Sur, todos los países han tenido crecimientos más bajos de lo que esperaban.

En un sentido va a mejorar el desempeño económico de la región pero no de una manera sustancial. De manera que por el lado de la actividad económica no vamos a tener un buen año en cuanto a nuestros socios comerciales y el contexto mundial, sin embargo, va a ser un buen año en el sentido de las tasas de interés y los recursos en el ámbito mundial, porque tanto las economías avanzadas como las emergentes han decidido impulsar sus economías generando recursos, eso hace bajar las tasas de interés y generar también la oportunidad para que los países de la región puedan obtener recursos. 

De manera que el contexto internacional en el ámbito financiero va a ser favorable desde el punto de los precios internacionales, hay diferentes tendencias, pero en general podemos señalar que tendremos una situación neutra, algunos precios  estarán mejorando y otros reduciendo, de manera que no tendremos un impacto muy claro en cuanto a los precios internacionales. Esos son los factores que afectan a una economía.

Sobre el comportamiento de las RIN del país, hay que poner en claro que el comportamiento de la reservas internacionales no es una decisión discrecional del BCB, es una decisión de las política económicas de un gobierno. (Pronunciado el 16 de enero de 2020, en el Banco Central de Bolivia)

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