Finanzas

La historia de los billetes que no mueren

Los billetes antiguos dejarán el mercado en cuatro años y la nueva familia se espera que esté en circulación por 15 años.
domingo, 26 de enero de 2020 · 07:00

Cándido Tancara Castillo  / La Paz 

Los billetes que circulan entre el público, el mercado y la banca parecen no gastarse. Pocas veces se los encuentra rotos o colados. Cuando alguien recibe uno viejo, intenta pasarlo pronto y no ocurre lo mismo si está nuevo. Alguno los maneja fuera de una cartera o billetera, en bolsillos o los manipula con manos mojadas o con algún alimento. En estas condiciones se apresura su envejecimiento pero no muere porque siempre es reemplazado.

Fotos: Marco Aguilar / Freddy Barragán

Cada día los bancos reciben billetes del público. Al final de la jornada depositan a bóvedas del Banco Central de Bolivia (BCB), separadas entre habilitadas para su circulación y las que son sugeridas para su baja. La entidad emisora los reemplaza por nuevos. Y así este círculo intenta mantener billetes que no sean un problema para la población ni la banca.

Entre abril de 2018 y enero de 2019 ingresaron en circulación cinco cortes de billetes de 10, 20, 50, 100 y 200 bolivianos. Esta nueva familia empezó a convivir con el grupo que ingresó al mercado en 1986, una vez que la economía había superado la “hiperinflación galopante” (8.170% en 1985) con la aplicación de un programa de estabilización. Hace dos años la economía boliviana convive con dos familias de billetes. Las antiguas no se dan por vencidas, pues aparentan estar mejores que las de la nueva familia, pues siguen firmes como hace 34 años. En este tiempo estos billetes llegaron a la serie “J” o transitaron diez series, de la “A” a la “J”. En cambio las nuevas parecen endebles. En los hechos no es así, ambos tienen la misma robustez. 

“Los billetes duran en función del tipo de corte, los de cortes pequeños duran 18 meses y los billetes de corte 50, 100 y 200, cinco años”, informó a Inversión de Página Siete el gerente general del BCB, Jaime Valencia.  “Los billetes antiguos estarán cuatro años más (en circulación); en cuatro años vamos a tener a la nueva familia completa”, dijo el ejecutivo.

Recordó que Bolivia empezó con el reemplazo a la familia anterior el 2018, después de 32 años. Dijo que los bancos centrales de la región tienen como norma cambiar billetes en promedio cada 15 años: Argentina 24 años, Uruguay 19, Perú 18, Brasil 16 y México 10. Pese a este hecho histórico, según Valencia, “en lo personal debió haberse mantenido (la familia de billetes anteriores) porque era la estabilidad de la economía”.

El gerente de Tesorería del BCB, Sergio Cerezo, informó a Inversión de Página Siete que el papel de los billetes de las dos familias son de algodón 100%, aunque los nuevos parecen débiles, pero en los hechos son más fuertes que los antiguos e incluyen cinco colores, en anverso y reverso.

Explicó que los billetes antiguos tienen color y tinta de alto relieve, además de hilo de seguridad, entre otros, pero los nuevos fueron producidos con la última tecnología disponible en la actualidad, que permite imprimir en el papel de los billetes hecho de 100% algodón, cinco colores en intaglio (tinta con alto relieve) y diez colores en offset (impresión plana). Esta técnica mejora el detalle artístico en los billetes y provee una medida de seguridad adicional que es el alto relieve. “No hay menor vida de la anterior familia y no hay evidencias de que los nuevos se destruyan más antes o que tengan corta vida”, añadió.

Valencia fue el primer gerente general del BCB institucionalizado en 1996, después estuvo en otros cargos en la entidad emisora, ahora volvió al cargo de manera titular. Sostuvo que los billetes de corte menor son los más utilizados por el público y por eso su desgaste es más rápido. Recordó que el billete de cinco bolivianos en el siglo pasado era reemplazado cada tres meses porque su uso fue frecuente, entonces decidieron reemplazarlo por monedas bimetálicas y anunció que se pensará en la incorporación de monedas de 10 bolivianos, con el tiempo, porque ahora que son billetes son los más reemplazados.

Cerezo explicó que cada billete de la familia anterior tenía un costo unitario de 37 centavos de boliviano, ahora ya no se los imprime porque están de salida y en cuatro años estarán fuera del mercado. Los nuevos cuestan 42 centavos de boliviano. Dijo que aparentan más caros que los anteriores, pero se comprende porque incluyen 14 elementos de seguridad. 

Razones para nuevos billetes

Cerezo dio al menos algunas razones para la irrupción de la nueva familia de billetes. La primera tiene que ver con la mejora en medidas de seguridad, que es un criterio fundamental, porque si está mucho tiempo, facilita ventajas al falsificador, pues imita de la mejor forma y con uso de la tecnología. “Entonces las medidas de seguridad son importantes para renovar un billete; hemos preservado la marca de agua y no se incluyó banda iridicente porque con cútex de dama se podía falsificar; se incluyó medidas de seguridad de última generación, como el uso de tintas e hilos de cambio de color y movimiento”.

Una segunda razón, continuó, es la consolidación del uso de la moneda nacional, fruto del proceso de bolivianización, además de ofrecer un mejor producto y confiable a la población a la hora de realizar transacciones. Un tercer argumento, dijo, fue la inclusión de imágenes representativas de cada departamento con al menos un personaje y se aprovechó de buscar la representación regional y de género.

Valencia sostuvo que el cambio de familia de billetes fue una “decisión política del anterior régimen. Ellos sabrán porqué lo han hecho, pero esto es lo que tenemos y esto es lo que hay que seguir utilizando” en los próximos 15 años.

El cambio de billetes fue para visibilizar líderes indígenas y revolucionarios

El gerente de Tesorería del Banco Central de Bolivia (BCB), Sergio Cerezo, que acompañó todo el proceso de elaboración del proyecto, diseño e impresión de la nueva familia de billetes, sostuvo a Inversión de Página Siete que “sí era una de las intenciones” visibilizar a los líderes indígenas que no habían aparecido desde 1867, cuando se realizó la primera impresión de billetes en el país.

En cada billete aparecen líderes indígenas, revolucionarios o guerrilleros de la Guerra de la Independencia. En el billete de 10 bolivianos aparece el guerrillero José Santos Vargas, el líder guaraní Apiaguaiki Tüpa, que defendió las tierras de su pueblo y sobrevivió a la matanza de Kuruyuki, y el guerrillero Eustaquio Méndez. En el de 20 bolivianos, la niña Genoveva Ríos, que rescató la bandera boliviana en Antofagasta, el líder indígena Tomás Katarique denunció extorsión económica, el mojeño-trinitario Pedro Ignacio Muiba que encabezó y motivó las rebeliones.

En el de 50 bolivianos: el cruceño guerrillero, cantor y poeta José Manuel Baca “Cañoto”, el líder aymara que luchó contra los abusos a los indígenas, Pablo Zárate Willka, y el héroe indígena tacana de la Guerra del Acre Bruno Racua.

En el de cien bolivianos: la mujer, madre y guerrillera Juana Azurduy de Padilla, el artesano platero que encabezó la primera rebelión mestiza, Alejo Calatayud, y el estratega militar y político Antonio José de Sucre.

En el billete de 200 bolivianos: el líder de la lucha descolonizadora, Tupak Katari, la luchadora aymara de la rebelión indígena, Bartolina Sisa, y el libertador de cinco naciones de la región, Simón Bolívar.

Cerezo afirmó que la idea es que “las personas conozcan a los héroes nacionales, sean indígenas o no”, independientemente “de la raza, color de piel o género”. Consultado si también se pretende mostrar una carga ideológica, respondió: “En realidad como decía, es un reconocimiento a los héroes de la patria, independientemente del género y la patria, un reconocimiento a cada uno de los héroes  de la patria”. Sostuvo que “hay muchos otros como (el líder de la revolución del 16 de Julio de 1809) Pedro Domingo Murillo, pero había que buscar un equilibrio entre las regiones y género. Hubo una discusión interna a nivel de Estado de ver quiénes podían representar a cada región”. De esta manera se refirió a la selección de personajes  durante el proceso de elaboración,  que ahora están en los nuevos billetes.

Valencia, que no participó en la elaboración de los nuevos billetes, sostuvo que en la nueva familia “no hay ningún tema ideológico” y como ente emisor “simplemente lo hemos heredado y vamos a seguir con esto”. Dijo que lo que más importa es que hay suficiente material monetario en el BCB.

 

Las fechas importantes de los  billetes

  • Colonia  En esta etapa circulaban monedas de oro y plata, la mayoría acuñadas en la Casa de la Moneda de Potosí y con símbolos netamente españoles. Algunas de ellas,  la moneda de ocho reales, funcionaron como divisa.
  • República  En esta etapa de la historia, la Casa de la Moneda de Potosí continuó acuñando monedas con distintas tecnologías y cubrió la demanda del país hasta 1953. La primera moneda se acuñó en 1827 con el busto de Simón Bolívar y la inscripción: “Libre por la Constitución”.
  • Primer billete  La emisión del primer billete a cargo del Banco Boliviano en el corte de un peso fuerte fue en 1867. La aparición del primer billete boliviano con la imagen del Libertador Simón Bolívar fue en 1883. 
  • El BCB El Banco de la Nación Boliviana (1911)  realizó tres emisiones de billetes. El Banco Central de la Nación Boliviana fue  fundado el 20 de julio de 1928.
  • Nueva familia  El BCB emitió en abril de 2018 el corte de Bs 10 de la Primera Familia de Billetes del Estado Plurinacional de Bolivia, proceso que culminó en abril de 2019 con el lanzamiento del corte de Bs 200. Este hecho fue un hito  en la historia económica y monetaria del país, después de 31 años de vigencia de la anterior familia, emitida en 1987 con la creación del Boliviano.
  • Características  La impresión intaglio o de altorrelieve permite inyectar una gran cantidad de tinta a muy alta presión en el papel, lo que otorga la rugosidad característica de los billetes. En el caso de los billetes de Boliviano, se coloca cinco colores en intaglio.  Uno de los procesos finales consiste en aplicar la numeración a los billetes en impresión tipográfica.
     

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

153
94

Otras Noticias