Daniel Pérez Velasco y su relación con el arte

domingo, 21 de octubre de 2018 · 00:04

Zárate escribe sobre el autor beniano, quien incorporó en sus polémicos textos el arte de Fernando Guarachi, Genaro Ibáñez y David Crespo Gastelú con su labor ensayística.

La Academia Nacional de Bellas Artes Hernando Siles Reyes se fundó a finales de la década de los años 20. Años más tarde cambiaron el nombre a Escuela Nacional de Bellas Artes. Por sus claustros pasaron notables profesores como Cecilio Guzmán de Rojas, Jorge de la Reza, Alfredo Araujo Quesada, Genaro Ibáñez, Rebeca de la Barra, Hugo Almaraz, Fernando Guarachi y David Crespo Gastelú, entre otros. Asimismo, la Escuela fue un semillero de artistas de realce internacional como lo es hasta el día de hoy.

A finales de la década de los años 20, el artista Cecilio Guzmán de Rojas (1899-1950) declaró a su retorno de Europa: “Cada una de las artes, la pintura, la música, la escultura, deben cumplir su misión peculiar. Cada arte tiene su forma propia de expresión. Así dentro de un cuadro histórico, la belleza ha de ser atendida ante todo por un sentido estético de forma y color, y sólo después vendrá el sentimiento dramático a completar la obra con la documentación literaria”.

Guzmán se inclinó en resaltar la importancia del arte y el valor testimonial que deja cada una de estas expresiones culturales. Es a través de ellas que se puede advertir las inquietudes sociales, políticas y culturales de cada época.

Daniel Pérez Velasco

En la actualidad, el nombre del escritor Daniel Pérez Velasco se encuentra olvidado dentro de los círculos académicos y universitarios. Los escasos datos biográficos que nos proporciona el historiador Josep M. Barnadas (1941-2014) indican que Pérez Velasco nació en Loreto (Beni) por el año de 1901 y falleció en Santa Cruz de la Sierra en 1986. Un aspecto llamativo que logró plasmar Daniel Pérez Velasco fue unir el arte con su labor ensayística.

Fernando Guarachi

A finales de la década de los años 20 Pérez Velasco publicó el libro Las crónicas de la vida inquieta (1926). Un año después salió a la luz el poemario Agua de torrente (1927). La portada de ambos textos fue encomendada al artista Fernando Guarachi. Por ese tiempo, el nombre de Guarachi gozaba de prestigio por ser uno de los fundadores de la Academia Nacional de Bellas Artes en el año de 1926; fue profesor de Anatomía Artística en la Academia.

La escultora Marina Núñez del Prado (1908-1995) en sus memorias lo recuerda por tener “temperamento original y de muy buena preparación”. Inicialmente el artista Fernando Guarachi hizo sus armas en la Escuela de Artes de La Paz. Posteriormente, continuó sus estudios en Chile y Argentina. Cultivó el retrato, la caricatura, la pintura de descomposición y desnudos. También se desempeñó como profesor de dibujo y subdirector del Colegio Nacional Ayacucho de La Paz.

Genaro Ibáñez

El ensayo más divulgado y polémico de Daniel Pérez Velasco es La mentalidad chola en Bolivia. (Al través de un siglo de vida democrática). Tuvo tres ediciones consecutivas (1928, 1929 y 1930). La primera edición del texto fue ilustrada por el artista Genaro Ibáñez (1903-1983). Ibáñez incursionó en el arte como autodidacta. A la postre, se fue a estudiar a Buenos Aires (Argentina), después pasó a la Academia de San Fernando de España.

Se destacó en la xilografía, en la pintura de volúmenes, el desdibujo y la vibración cromática. Fue profesor en la materia Ropaje y Movimiento. Posteriormente, asumió la Dirección de la Academia de Bellas Artes. Sus exposiciones artísticas obtuvieron distintas premiaciones y reconocimientos en el exterior.

David Crespo Gastelú

La tercera edición del ensayo La mentalidad chola en Bolivia fue encargada al ilustrador y caricaturista David Crespo Gastelú (1901-1947). Crespo fue autodidacta. Empezó su carrera artística a partir de 1925. Sus excepcionales condiciones artísticas lo llevaron a formar parte del cuerpo de profesores de la Academia Nacional de Bellas Artes.

Años más tarde, recibió una beca en la Argentina, se perfeccionó en pintura mural. Fue uno de los representantes del indigenismo plástico. Sus trabajos fueron expuestos en Bolivia y en el exterior. Recibió valiosos comentarios por su labor artística en Argentina, Perú y Chile. Colaboró en revistas y periódicos de la época. La muerte le sorprendió tempranamente en 1947, en la cúspide de su labor artística.

El escritor Daniel Pérez Velasco no solamente nos legó sus polémicos ensayos sobre cuestiones sociopolíticas en Bolivia como testimonio de un espíritu inconformista de la época, sino que también dejó inmortalizado en las portadas de cada uno de sus textos los trabajos de gran valía de artistas contemporáneos a Pérez Velasco.

Paradójicamente, el propio Daniel Pérez Velasco, juntamente con los artistas Fernando Guarachi, Genaro Ibáñez y David Crespo Gastelú pasaron a un plácido olvido por parte de las actuales generaciones. Estos nombres se suman a la lista larga de nuestras omisiones en el campo cultural.

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