Cultura

ITAC4 y el concepto de Teaching Artist

La coreógrafa María José Rivera escribe sobre ese concepto que invita a la acción y que se concibe como un terreno de muchas posibilidades a la hora de hacer arte.
domingo, 07 de octubre de 2018 · 00:00

María José Rivera Camacho Bailarina y coreógrafa

En septiembre, durante tres intensos días en Nueva York (EEUU), artistas, productores, docentes, y principalmente instigadores, de distintas latitudes del planeta, se reunieron en algo que se comparó más a una cumbre que a una serie de conferencias.

ITAC (Conferencia Internacional de Artistas Docente) es una red internacional de artistas involucrados en las prácticas artísticas participativas. En un evento bianual, propone ser una plataforma dinámica para compartir prácticas, aprendizajes e investigación; busca generar, además de reflexión y discusión, conexiones para crear una comunidad internacional que permita colaboraciones y puntos de encuentro.

El tema de esta su cuarta edición fue: El artista como instigador, el rol, la responsabilidad y el impacto.

¿Cuál es la traducción de teaching artist en español?, ¿un profesor de artes?, ¿un maestro, un docente?, ¿un artista que enseña? Enseñar tiende a ser un término no dialéctico, de entrega y recepción; y lo que en estos días se planteó fue que el artista debe generar diálogo, respuesta, acción.

Lo interesante del evento fue descubrir un movimiento que toma forma y lugar.

El mundo de las artes es complejo, durante siglos ha buscado la perfección, la sublimación que enaltece, en muchos casos aleja con tono poético, el artista frente al público. Pero, ya lo mencioné en un artículo anterior, el artista tiene una responsabilidad social.

Lo interesante de la denominación teaching artist es la posibilidad de nombrar un vasto campo de acción para hacerlo visible y un evento como ITAC4 da la posibilidad de ver a ese otro, que tal vez trabaja a miles de kilómetros, en una misma línea de acción.

Parafraseando a Eric Booth, anfitrión de esta última edición, los asistentes a la conferencia y el movimiento en general, son como un árbol con ramas y miles de hojas que se mueven con el viento y se encuentran a cierta distancia en la misma sintonía. Y, este movimiento debe ser radical, debe conectarse con sus raíces. El arte no es una novedad de hace unos pocos miles de años, sino es una necesidad inherente al ser humano. El camino del artista puede ser duro, solitario, exigente, y una plataforma como ITAC4 permite encontrar un eco en este camino, que además abre una nueva dimensión.

Teaching artist no es lo mismo que un arts teacher, y esto aplicándolo a las diferentes áreas artísticas. Considero característica del artista no limitarse ante los desafíos, pero ahora la propuesta se extiende hacia la reinvención, más allá del artista, plantear la reinvención del mundo en el cotidiano. Aaron Huey, uno de los expositores, se planteó cómo ir más allá de su fotografía, su exposición sobre Pine Ridge, una reserva india en Estados Unidos, así como fue aplaudida fue criticada por los habitantes de la reserva, pues fue considerada como una mirada incompleta.

Huey se propuso permitirles contar su historia y presentar su imagen, cómo se ven, lo que resultó en un proyecto de narración oral que involucra a la comunidad fotografiada. La experiencia se desarrolló en una página de internet y posteriormente, lo llevo a poner su fotografía a merced de la gente deviniendo en otro proyecto We The People, una apropiación de la imagen, sus imágenes, para acompañar a la voz y las historias del pueblo estadounidense, pero que se extendió por otros países.

Artes para integrar

Julie White desarrolló su proyecto partiendo de la premisa de que todos los profesores en las escuelas pueden integrar las artes en sus salones y plantea como integrar el movimiento a la enseñanza en las escuelas. Utiliza la red para compartir sus planes y experiencias de trabajo que están disponibles para el uso de profesores de primaria y secundaria. De igual forma, Heather Marshall en su taller busca incitar la pregunta en el trabajo de los participantes.

El artista imagina, crea. Si comparte e involucra en su quehacer, comparte la posibilidad de transformar, de crear, de cambiar paradigmas. De esta forma, los espacios de trabajo salen de lo convencional y los resultados también.

Marc Bamuthi Joseph se pregunta: ¿es posible coreografiar pedagógicamente la justicia pública?, y se responde: deberíamos hacer un llamado a los pasos para hacerlo. Eso es coreografiar, llamar a los pasos. La coreografía más allá del escenario tradicional, coreografiar los pasos en la vida.

La neutralidad es complicidad, no solo en los artistas, también en las instituciones. En el podcast dirigido por Elizabeth Strapp se planteó la necesidad de tirar puertas para volver a levantarlas. El artista desfragmenta para construir.

Liz Lerman, pregunta ¿cómo escuchamos?, y se responde que personalizamos la información, no existe una verdad, un camino, una forma. Plantea una confrontación entre la forma y el momento, el momento y su relación con la velocidad; y, propone la necesidad de tomarse el tiempo.

Nos enseñan a llegar a la forma, sin importar el tiempo individual, y estamos educados en jerarquías que imponen valores al quehacer humano, es necesario encontrar las relaciones horizontales en nuestro diario vivir y en nuestro trabajo versus los tradicionales valores verticales.

Entonces, por qué no nos escuchamos, tomamos una posición en este vasto terreno, y decidimos ¿hacia dónde vamos a trabajar?, ¿hacia las formas?, ¿o buscamos instigar hacia un pensamiento y conocimiento crítico, imaginativo y constructivo?

El concepto de teaching artist nos permite encontrarnos en un terreno lleno de posibilidades. Mi participación como delegada boliviana me deja avanzando con más certeza en el camino ya complejo de ser artista en este país, me afirma la necesidad de explorar fuera de los esquemas tradicionales.

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