Letra 7

Soberanía, vasallaje, realidad y ficción

El autor analiza una obra del escritor venezolano Pietri, quien manifestó su preocupación por sucesos peligrosos que pudiesen ocurrir en el futuro en su país y en América Latina.
domingo, 19 de mayo de 2019 · 00:00

 Óscar Rivera-Rodas Escritor

Una vez más se verifica un hecho incuestionable: que la mejor literatura latinoamericana de todos los tiempos ni se aparta y ni deja de reflejar la realidad de su propio contexto histórico, social y cultural. No solo revela hechos que ocurren en su presente, o plasma los acontecidos en el pasado; también los que pueden acaecer en el futuro. Lo cual no extraña, porque la literatura latinoamericana está inmersa en su experiencia histórica, experiencia que reúne hechos ya ocurridos y remotos, así como sucesos actuales que alimentan su vivencia y, sobre todo, nutren sus expectativas del porvenir. 

Esta literatura es parte de la historia regional, con sus hechos pasados, que a veces parecen ficciones no deseadas porque no fueron buscadas, y realidades esperadas y anheladas en el porvenir por la imaginación positiva y legítima.

 En un ensayo escrito hace medio siglo, el escritor venezolano Arturo Uslar Pietri (1906-2001) manifestó preocupación profunda por sucesos peligrosos que pudiesen ocurrir en el futuro en su país y en nuestra América Latina. Los hechos implicados en su prevención, lamentablemente, suceden en nuestros días. En abril de 1969 apareció su libro En busca del Nuevo Mundo, cuyo tercer ensayo titula Notas sobre el vasallaje. Su desasosiego quedó manifiesto en el primer párrafo de ese texto: “Dos grandes polos de absorción predominan sobre el mundo latinoamericano de nuestros días. Uno está constituido por la poderosa y múltiple influencia de la civilización de los Estados Unidos de América, que está presente y activa en todos los aspectos de la existencia colectiva, y el otro por el pensamiento, el ejemplo y los modelos del mundo socialista de Rusia, de Asia y, en alguna proporción, de África del Norte” (1969: 36).

 Uslar advertía de la amenaza de ambos polos. “Por una parte, la influencia norteamericana, particularmente sobre la vida ordinaria, modas, usos, actitudes, a la que la inmensa mayoría de la población latinoamericana estaba expuesta, consciente o inconscientemente, por su contacto con los medios de comunicación, pues los servicios de noticias de la prensa y de otros recursos eran en su mayoría de origen norteamericano. Por otra parte, el segundo polo constituía el ideal revolucionario alimentado con ejemplos de Rusia, la Europa socialista de entonces, África del Norte, China, y sus “luchas anticoloniales y de liberación nacional y la veneración casi supersticiosa por todo pensamiento y por todo arte del mundo socialista” (1969: 38).

 Uslar Pietri hacía ver que esos dos polos de absorción eran en sí existencias que podían convertirse peligrosamente para la región en dos modos de vasallaje. Predijo lo que ocurriría 50 años después. Hoy, infelizmente, leemos que el domingo 5 de mayo de este 2019, el canciller de Rusia Sergei Lavrov recibió la visita de Jorge Arreaza, ministro del régimen de Maduro, quien presentó sus agradecimientos sumisos por el sometimiento de su corrupto gobierno chavista al vasallaje ruso, solicitó a su vez más favores para fortalecer e incrementar su fidelidad y humildad para su señor ruso. 

Mientras el pueblo venezolano sufre hambre y enfermedades, el régimen feudatario chavista gastó dinero público en el viaje de su emisario a Rusia, en viáticos y alojamiento en la metrópoli de sus patrones moscovitas.

Este sometimiento a Rusia del régimen de Maduro es traición a su patria, conspiración, delincuencia, y odio a su pueblo. 

 Un día después, el lunes 6 de mayo, representantes de los dos sistemas omnipotentes del vasallaje, Lavrov y Mike Pompeo, se reunían en Finlandia para discutir el caso del régimen sátrapa de Maduro. ¡Funesta ironía para el pensamiento preclaro y patriótico de Uslar Pietri, y de su nación!

 En 1969, en sus mismas Notas sobre el vasallaje, el ilustre pensador venezolano señalaba esas dos formas de vasallaje ya concretadas en dos islas: Puerto Rico y Cuba. E interrogaba con desazón: “¿dónde está la América Latina?”. Su interrogante se dirigía a todas las demás naciones de nuestra región. Preguntaba a cada uno de los seres de este continente por el rumbo de la misma, por el porvenir de nuestras naciones: “¿Es su destino parar en una gran Cuba o en un inmenso Puerto Rico?”; en seguida refería una situación ficticia, pero trágica: “Y si así fuera, no implicaría ello una especie de monstruosa operación de cambio de sangre, de lavado de cerebro, de renuncia a todo lo que de originalidad y de destino propio pudo y puede tener el Nuevo Mundo, para convertirnos en asépticas dependencias de mundos distintos?” (1969: 38).

 Sólo ahora podemos revalorar más que nunca que Uslar Pietri, hace 50 años, como otros esclarecidos pensadores venezolanos, cada uno en su debido tiempo, como Simón Rodríguez, Andrés Bello, o los inteligentes militares Francisco de Miranda, el mismo Simón Bolívar o José Antonio de Sucre, dejaron como herencia pensamiento y acciones de guerreros por la soberanía, no por el vasallaje. Acaso intuyeron y padecieron la posibilidad de un régimen narcotraficante chavista o madurista que condujera a los venezolanos a la pobreza, al hambre, a las enfermedades y, sobre todo, a una existencia sin futuro. Existencia miserable copiada de la que impuso la fracasada revolución castrista al pueblo cubano, donde los únicos felices son los Castro y su descendencia que usufructúa los beneficios de la corrupción de sus antecesores.

 Imitador de éstos es también el ebrio despreciador de su pueblo Daniel Ortega, que lleva al infortunio a Nicaragua, tierra del gran poeta modernista Félix Rubén García Sarmiento, más conocido como Rubén Darío (1867-1916). El beodo ininteligible Ortega, fue acusado de abuso sexual por su propia hija adoptiva, prohijada por su matrimonio con Rosario Murillo, actual vicepresidenta sandinista. La hija de Murillo, Zoilamérica, en su cuenta de Facebook escribió el 7 de agosto de 2016: “Estaba trabajando. Seis de la tarde (del martes 2 de agosto) en San José (Costa Rica). Un mensaje de texto confirma a Rosario Murillo como candidata a vicepresidenta de Nicaragua con Daniel Ortega. Sentí en mi conciencia, el dolor y la firmeza de la memoria histórica: el encubrimiento de mi madre a los delitos de abuso sexual que hice públicos en 1998. Desde entonces, mi historia de violencia se prolonga con sus actos de persecución política en venganza por la verdad que relaté y que sigue intacta muy a pesar de la impunidad jurídica y social”. 

 El mensaje de Zoilamérica conturbó a Nicaragua y a Latinoamérica toda; denunciaba al vil “héroe” del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), exguerrillero, que abusó sexualmente a una niña desde que ella había cumplido 11 años. ¡Guerrilleros! ¿Qué hicieron éstos en décadas de desafueros? Odiar a sus propios pueblos, aterrorizarlos. Los testimonios muestran sus tropelías: criminales terroristas en sus propios países; súbditos y tributarios de otra “revolución” fallida: la revolución rusa, extinguida y disuelta con la desaparición de la Unión Soviética.

 Vasallos de esa revolución abortada, hoy persisten en nuestra región como regímenes corruptos que maltratan a sus pueblos, y ostentan la burda etiqueta de “revolucionarios socialistas del siglo XXI”; muy serviles enarbolan banderas rojas del comunismo, ignorantes absolutos de que su exótico modelo desapareció, analfabetos de toda teoría política científica y actualizada según el saber histórico de los tiempos actuales.

 Veamos el otro vasallaje, 50 años después de la advertencia de Uslar Pietri. También el lunes 6 de mayo de este 2019, el desaforado inquilino de la Casa Blanca, en Washington, Donald Trump, escribió en su juguete manual dos tuits contra la asistencia federal a Puerto Rico, isla avasallada por USA hace más de un siglo, y dañada por el huracán María del 2017. Con su racismo ya conocido, el hombre de piel roja escribió, siguiendo la traducción: “El Congreso ha hado a Puerto Rico, por el desastre causado por los huracanes, más dinero, $us 91,000 millones, que a ningún Estado en la historia de los Estados Unidos”. Obviamente, las autoridades puertorriqueñas lo desmintieron, y le corrigieron enseñándole que esa asistencia nunca alcanzó ni la mitad de la señalada por el iracundo mensaje.

 Las reflexiones de Uslar Pietri son desconocidas, obviamente, por los sátrapas de varios gobiernos actuales de nuestra región. Las pruebas son el servilismo “revolucionario” de los regímenes de Cuba, Venezuela, Nicaragua, entre otros, causantes de la miseria de sus pueblos. Ese servilismo también ignora que la revolución rusa fracasó hace muchas décadas; y que la revolución castrista también fracasó; como la revolución chavista o madurista ya fracasaron; así como fracasa la revolución sandinista... ¿Debemos añadir más abortos a esta nefasta lista de “revoluciones del socialismo del siglo XXI”, para vergüenza y deshonra de la política latinoamericana? 

 El régimen madurista, ocupado en su narcotráfico, ignaro de la historia de Venezuela, tampoco recordó el 15 de febrero de 1819 cuando el Congreso de Angostura proclamó la libertad de los países suramericanos hace 200 años. Esa proclama fue realizada por su General en Jefe, Simón Bolívar, cuyo nombre ahora es enmugrado por chavistas y maduristas que lo usan como adjetivo de su “revolución” vasalla y desquiciada.  El Discurso de Angostura apareció publicado en el Correo del Orinoco, del 20 de febrero al 13 de marzo de 1819. ¡200 años de olvido!

 Los pueblos latinoamericanos están conscientes de los regímenes que avasallan, representados hoy por Estados Unidos de Norteamérica, Rusia y China que viven en su sueño o ficción de avasallar a otros pueblos, sujetarlos y someterlos a la obediencia inicua de sus órdenes. Los mismos pueblos reconocen que también deliran y viven su ficción los regímenes que aterrorizan y empobrecen a sus países, y buscan ser súbditos y someterse, impotentes y corruptos, al poder de aquellos regímenes. América Latina, que vigila su soberanía, repudia todo intento de vasallaje.