Perfil

Siri Hustvedt, la mirada ética y feminista de las letras

La novelista, ensayista y poeta de 64 años fue distinguida por su larga y variada carrera, con la que contribuyó al diálogo interdisciplinario entre las ciencias y las humanidades.
domingo, 26 de mayo de 2019 · 00:00

Agencias Madrid

La novelista, ensayista, poetisa y estudiosa feminista estadounidense Siri Hustvedt ha sido galardonada esta semana con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019.

La mirada ética y feminista de Hustvedt atraviesa de forma transversal toda la obra de esta estadounidense de origen noruego, que ha conseguido por mérito propio no estar a la sombra de su marido, Paul Auster, merecedor del mismo galardón en 2006.

Su obra “incide en algunos de los aspectos que dibujan un presente convulso y desconcertante, desde una perspectiva de raíz feminista. Y lo hace desde la ficción y el ensayo, como una intelectual preocupada por las cuestiones fundamentales de la ética contemporánea”, según el fallo del jurado.

Novelista, ensayista y poeta, Siri Hustvedt (Minnesota, 1955) es una experta en neurociencia y psicoanálisis que se ha convertido en una de las figuras más ambiciosas del panorama actual de las letras, según ha recordado el jurado del galardón que ha recibido el miércoles.

Hustvedt vivió con su familia en la ciudad noruega de Bergen el curso académico 1967/68, y luego pasó un verano de intensa lectura en Islandia. Cuenta en su ensayo autobiográfico Extracts From the Story of a Wounded Self que fue ahí cuando decidió ser escritora, y que desde entonces seguiría leyendo abundantemente y escribiendo poesía y relatos cortos.

Su perfil es  polifacético: es licenciada en Historia, doctora en Literatura Inglesa por la Universidad neoyorquina de Columbia, y además experta en neurociencia y psicoanálisis. 

Siri Hustvedt arrancó a inicios de los años 80 su prolífica trayectoria, que comenzó con el poemario Reading to You, y siguió con ensayos y artículos en revistas científicas. En este sentido, el jurado destacó su obra Living, Thinking, Looking (Vivir, pensar, mirar), una recopilación de 32 conferencias y artículos fechados entre 2005 y 2011, donde “desarrolla algunos de sus temas preferidos, relacionados con la literatura, la filosofía, la psicología, el psicoanálisis y las neurociencias”. 

El diálogo interdisciplinar entre las humanidades y las ciencias está presente en su producción, traducida a más de 30 lenguas, aunque apuesta, sobre todo, por la imaginación: “el poder de la imaginación permite ir hacia espacios del pasado y del futuro y convertir a las personas en alguien diferente a lo que son”, contó a EFE en una entrevista.

La poesía es fundamental para esta autora, cuya primera publicación fue un poema en The Paris Review, un género que le llevó a conocer al célebre Paul Auster, también galardonado con el Premio Príncipe de Asturias, en una lectura de poemas en 1981 y con el que se casó al año siguiente.

Fue hace más de 30 años, cuando todavía ninguno de los dos era conocido para el gran público, y mientras él se centró en novelas de ficción, ella siempre manifestó un interés mucho más evidente en psicoanálisis y en neurociencia, materias de las que habla en ensayos y conferencias.

Este interés se ha plasmado repetidamente en todas sus novelas y poesías, y las referencias a la ciencia “no son gratuitas, son realmente parte del tema”, según ha asegurado Hustvedt, quien pretende que sus pensamientos sean aptos para el público general y no tan solo para los lectores habituales de esta rama.

Un interés que le viene desde pequeña ya que sufría migrañas: “es evidente que tengo un sistema nervioso y neurológico hipersensible, y eso ha sido crucial en mi arte, hasta el punto de que no cambiaría por nada esas migrañas, esos ataques, porque forman parte de mi vida, y he aprendido a vivir con ello”, ha confesado en alguna ocasión.

Esta novelista y activista ha relacionado en su obra la ciencia con las artes y humanidades, siempre desde un punto de vista feminista que la ha llevado a reivindicar la injusticia de que se “devalúe” el trabajo de las mujeres artistas y científicas mientras se subraya el que hacen los hombres, “simplemente porque son hombres”.

Una de sus principales obras fue precisamente La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres (Seix Barral), un ensayo que la convirtió en una de las voces más críticas contra Donald Trump, cuya llegada a la Casa Blanca produjo, en su opinión, una reacción frente a esa misoginia tan abierta y ese odio a las mujeres que demostró en su campaña, que ha conseguido unir a una parte importante de la población.

El mundo del arte siempre ha interesado a la escritora, que antes de dedicarse al mundo literario se proponía decantar su carrera hacia las artes visuales. “Todavía dibujo”, reveló Hustvedt, que define el arte como “recordar algo que nunca sucedió”.

Tanto le apasiona el arte que en 2007, de la mano de Francisco de Goya, conquistó el Museo del Prado en una clase magistral sobre el pintor español.

Pero es la literatura su necesidad, una suerte de catarsis personal, que traslada a muchos de los personajes de sus novelas.

La escritora es igualmente autora de varias novelas, entre ellas la saga familiar What I Loved (Todo cuanto amé). Además de todo esto, Hustvedt se ha interesado por la pintura, e impartió charlas sobre la materia en el madrileño Museo del Prado (premio Princesa de Asturias de Humanidades este año) y en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

   El de las Letras es el quinto de los ocho premios internacionales Princesa de Asturias, considerados como los Nobel del mundo hispánico. En la categoría competían en esta ocasión 28 candidaturas procedentes de 17 países. El año pasado la galardonada fue la francesa Fred Vargas, conocida por su larga serie de novelas negras.

 

 

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