Respuesta

Una réplica a Una visita a Jaime Saenz, de H. C. F. Mansilla

domingo, 09 de junio de 2019 · 00:00

Alfonso Barrero Villanueva Arquitecto

El artículo de prensa publicado el pasado domingo 12 de mayo 2019 nos deja ese sabor amargo que  destila todo veneno, que, en el caso del autor, es como su sangre que lo alimenta circulando por todo su ser, presentándose como alguien despreciable al expresarse vilmente, denigrando no sólo al autor con sandeces y mentiras, sino también ¡a todo lo que represente a Saenz…! Y al ámbito más íntimo y más amado por Jaime…

Quiere destruirlo con ese mal olor al que se refiere… y eso es precisamente lo que él transmite en su artículo tujsa (hediondo en aymara). Mancillando todo lo que toca: a la tía Esther, ella ya viejita, pero incansable “para él Jaimito”. Su gran amor por Jaime nos enternece, bella mujer tenía su casa, y a Jaime, siempre limpia, bella, y digna, por lo mismo, ¡rebosante de amor! A pesar de tantas dificultades económicas y  sin ella, es más que probable ¡la no existencia de la obra de Jaime Saenz!

Bolivia toda le debe eterno agradecimiento a la tía, nuestra tía Esther. La recordamos con idéntico amor y cariño con el que recordamos a Jaime Saenz, amigo entrañable y maestro sin par, en momentos difíciles, fue, en el más alto sentido de amor y cariño, protector como solo un padre puede serlo para su hijo… No me dio alcohol ni drogas, pero si me dio luz, conocimientos a mi espíritu y a mi alma y con los años puedo decir también sabiduría… ¡a tener paciencia!

“El conocimiento poético es interno, de ahí que la poesía de los poetas tiene la fuerza mágica interna que ofrece un camino a la vida y permite influir sobre ella: Si no hay riesgo, Si no hay peligro, Si no hay dolor y locura, No hay nada”. 

Jaime  Saenz

Ante tanta falacia y con un ego que lo enceguece…, nada lo conmueve, ni siquiera el daño que causa salpicando a diestra y siniestra todo ese celo por Saenz sin el menor asco. Sólo debo dejar bien en claro  que: ¡Jamás existió tal bandera! y otras sandeces que afirma ¿haber visto? Obviamente con el tiempo transcurrido su mente le hizo hacer dibujo libre a su gusto… Le bastaron sólo ¡¡¡dos horas!!!, ¿para saber vida y milagros de un gran señor del Espíritu…?

Jaime Saenz sabía que no faltaría quien quiera destruir su obra y para ellos, para sus detractores,  escribió Jurjizada, seudónimo de Jaime en los Talleres Krupp, que entre otras cosas no existía tal taller, Jaime  denominó así a su sala de trabajo y de estar, donde recibía a sus amigos.

Por todo aquello, afirmo con fuerza y con la verdad en la mano que él dejo de beber completamente desde antes que yo llegue a su casa a fines de 1974, luego de la muerte de Guillermo Bedregal García-Valencia…, quien murió a mi lado.

Sí lo hizo cuando la obra La Noche salía de la imprenta (diciembre, 1984), tenía todo el derecho del mundo de hacerlo con toda su obra concluida.  Eso les consta a sus amigos más cercanos como el doctor en Filosofía y declarado sabio en Alemania, don Arturo Orias y Albacea de toda la obra Jaime Saenz, bella persona, de un carisma y conocimientos extraordinarios, además de ser pianista y poseedor de un humor excepcional, trabajamos juntos en la corrección y preparación de varias de las obras de Jaime Saenz.

Con este sucedido y  otros que puedan presentarse a futuro es prioritario difundir este trabajo especialmente a la juventud, para que conozcan el otro lado de la moneda acerca de lo que se dice y no se dice de Jaime Saenz… y que no se repitan juicios ligeros u ocurrencias fantasiosas que no van de la mano con la verdadera realidad que le tocó vivir a Jaime los últimos 12 años de su vida, de la que yo soy parte en muchas situaciones que se fueron dando desde ese entonces al presente como el testimonio más puro y fuerte que nos lleva a exponernos públicamente como lo venimos haciendo por décadas.

 Por ello pido a todo lector donde sea que se encuentre lea en la web este link (https://jaimesaenzvidayobra.blogspot.com), en el cual también se exponen Inéditos entornos de  Jaime Saenz, de Juan Carlos Vásquez (México).

Estudió doctrinas teosóficas, leyó a místicos como Milarepa (1052-1135 uno de los más famosos yoguis y poetas del Tíbet). Pero fue George Ivanovich Gurdieff, conocido con el seudónimo de Jurjizada, quien marcó en definitiva sus creencias metafísicas, al punto de asumir el seudónimo de Jurjizada en los talleres Krupp hasta el día de su muerte.

 Los poemas: Autorretrato y Las Tinieblas reflejan estas percepciones.

Fue el año 1975 cuando construimos a iniciativa de Jaime Saenz dos petaquitas de cuero, desde ir a comprar el cuero a la calle Sagárnaga y salir con Jaime (era todo un acontecimiento) hasta  visitar a las chifleras de la calle Linares y leer la suerte en plomo; recorrimos la ciudad.

Jaime pirograbó en ellas nuestras iniciales a los extremos y una fecha: 1  junio 1975, y, al centro, el “eneagrama” que fue develado al mundo por Gurdieff al inicio del siglo XX. Con el propósito de guardar en ellas lo que considerábamos más valioso: imágenes, y recuerdos, una fue para Jaime Saenz y la otra para Alfonso Barrero Villanueva.

Previamente, para ser bien comprendido, debo expresarles algo de nuestros sentimientos acerca de libros que al leerlos nos aclaran algo que está en nosotros mismos, eso sentimos al leer a Gurdieff. Es una enseñanza muy hermosa, no es religión, cada uno podrá practicarla sin que esto se oponga a cualquier creencia religiosa, al contrario, le darán vuelo y una comprensión mayor de las cosas.

No le hablan de infierno ni de cielos, únicamente le dicen que despierte y se encuentre a sí mismo, le dicen que si bien nació de sus padres su esencia proviene de las estrellas, del cosmos donde palpita Dios.

Esto lo digo desmitificando algunos textos que hablan de un Saenz oscuro, misas negras… y demás ocurrencias… Presintiendo aquello y que podría sucederle a él…, escribió el relato Jurjizada.

Hoy es un día de desagravio al poeta, su familia y a todos aquellos que lo respetan y admiran. Lo recordamos con las palabras de la Hechizada, seudónimo que Jaime le puso a mi madre Nelly Villanueva de Barrero en lo que el denominaba Talleres Krupp, pronunciadas el día que presentábamos la obra de Saenz Vidas y Muertes en la Facultad de Humanidades el 28 de noviembre de 1986 y recogidas dos años después en el artículo de prensa de Julio Ríos calderón en la entrevista realizada a Nelly el año 1988.

“A dos años de su partida, Jaime Saenz está en nuestro espíritu con igual o más fuerza que cuando lo teníamos físicamente en este mundo. El día que se alejó sentimos que su ausencia no podría ser definitiva, porque a partir de entonces apreciamos mejor que nunca los frutos del árbol que ha plantado, percibimos en su ausencia el calor espiritual que nos inculcó y ahora nos sumergimos en el recuerdo; esa inmensa alforja llena de emociones y que desde el fondo nos reserva el siempre fresco milagro del retroceso espiritual sobre el tiempo y las distancias”.

Nelly Villanueva de Barrero.

 Vidas y muertes (noviembre 1986), y La piedra imán (diciembre 1989) las publicamos como Editorial Huayna Potosí, cuando Jaime era prácticamente desconocido por propios y extraños. Esta editorial fue creada por Nelly Villanueva y sus hijos Corina y Alfonso Barrero Villanueva.

Una década después, con la exposición A propósito del Espíritu, en la Galería de Arte Salar, dábamos inicio a una serie de exposiciones logrando concretar paso a paso partes fundamentales de la obra de  Jaime Saenz y Guillermo Bedregal García Valencia, poetas y literatos entre los más importantes de la segunda mitad del siglo XX.

Ellos son una de las cuatro columnas vertebrales junto  a Emilio Villanueva Peñaranda, el arquitecto y urbanista más importante del siglo XX en Bolivia; Alejandro Barrero Delgado, ingeniero químico creador de la Química Básica Boliviana (1918-2014); Daniel Núñez del Prado, connotado médico, político y héroe (1840-1891), autor de documentos de extraordinario valor histórico.

 Todos ellos integrados en un proyecto cultural de integración y de desarrollo económico Volcanes y Mineros, Héroes y Poetas, nacido a partir de un sueño, de una ilusión… y fueron los poetas quienes lo provocaron…

Este momento y sus circunstancias lo hacen el más indicado y propicio para difundir un trabajo realizado por más de tres décadas sin dudar un solo instante, cual si de un mandato se tratara…, ¡el que yo mismo me  impuse hacer! 

Como el testimonio más poderoso de fe, de optimismo y esperanza, que me hizo sobrevivir ante la adversidad gracias a mi encuentro con los poetas Bedregal y Saenz, cuando ascendía a la cumbre del volcán Licancabur y colaba la carátula de La Piedra Imán, en diciembre 1989, el mismo día que salía de la imprenta en la ciudad de La Paz, y mi vida volvió a girar otros 180 grados… Con la fuerza propia de la naturaleza… ¡Como si de  volcán a punto de estallar se tratara! Cabalmente de eso se trata la obra/proyecto Volcanes y mineros, héroes y poetas.

Todo empezó públicamente con la exposición en la galería de Arte Salar, el  9 octubre 1998, que fue el fruto de aquel encuentro nueve años después. 

Desde entonces vengo exponiéndome públicamente en lo que creo, firmemente a través de múltiples exposiciones, incluso fuera de Bolivia.

“El peligro se llama Poeta, precisamente es por eso que el mundo necesita de ellos, de los Poetas”.

 Jaime Saenz

 

En ese intento de remontar el curso del destino… he venido trazando y tejiendo en mi corazón mi propio mapa interno como norte a seguir: Volcanes y Mineros, Héroes y Poetas – Cultura en el Espacio – Valorizando la Historia.

Es decir, la vida misma, con sus subidas y bajadas. A momentos tocando la cresta de la ola que dura menos de lo que dura una chispa, y con la misma velocidad llevándonos con no poco vértigo al otro lado de la moneda, la que dura muchísimo más, entrando de lleno al plano de lo realmente desconocido, aprovechando casi instintivamente las fricciones que salen a nuestro encuentro… ¡Forjando nuestras vidas!

Es ese sentir como si uno tuviera una idea tan fuerte que parecería que se convierte hasta en algo parecido a un mandato que cumplir. Un peso cada vez más pesado que nunca se acaba y todo se convierte en un punto referente de fe, renovando la nuestra al darla a su vez a los demás, esa es la cuestión: el vivir con una filosofía de esperanza y de optimismo, sólo así seremos más efectivos y eficientes para nuestra sociedad.

“No importa la derrota, si de ella se extrae el conocimiento del Espíritu que nunca muere”.

 Nelly Villanueva

 

Estos propósitos básicos nacen y se sustentan en historias de personajes bolivianos muy destacados y otros como los que más dentro de la cultura y las ciencias bolivianas del siglo XIX-XX, aportando al conocimiento universal, incluso siendo desconocidos en Bolivia, los cuales están ligados entre sí por acontecimientos y éstos, a su vez, con dramas históricos con especial atención en la pasada Guerra del Pacífico, con el único fin de ayudar a cerrar todas las heridas infringidas a lo largo de nuestra historia. 

Finalmente promovemos lograr la construcción del monumento a la verdadera Paz del Pacífico en Cobija.

Hoy lo único que deseo es lograr su divulgación y conocimiento en Bolivia, y fuera de ella, recibiendo apoyo, así sólo sean palabras de aliento para realizar la ansiada exposición cerrando un ciclo y a su vez abriendo otro…

 

 

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