Patrimonio

El entrometido Geoparque en Torotoro

¿Es coherente y racional duplicar esfuerzos y recursos para un mismo fin, sin que sea una intromisión y duplicidad innecesarias en objetivos sobrepuestos?
domingo, 15 de marzo de 2020 · 00:00

Rodolfo Becerra de la Roca
Creador del Parque Nacional Torotoro

Pasando circunstancialmente por la Villa Imperial, leímos en El Potosí del pasado 29 de enero casualmente el artículo “Habrá ley para el Geoparque Andino”, en el que algún interés no identificado se afana en lograr pronunciamientos para dicho objeto.

La presidente de la Comisión de Constitución de la Asamblea Departamental, María Eugenia Basagoitia, informó que en una sesión precedente  obtuvo el respaldo para que el tratamiento de este proyecto de ley sea en el municipio de Torotoro.

Dijo que “se busca promover y fomentar el patrimonio histórico, cultural, paleontológico, espeleológico, arqueológico y geológico del Geoparque Andino; y que la norma prevé coordinar entre el gobierno departamental y municipal para la asignación de recursos económicos destinados a proteger este atractivo”.

Está visto que el tema del medio ambiente está en la boca de todos, en el entendido de  que las áreas protegidas son la base más importante y el más eficaz medio para la conservación y protección del medio ambiente que, lamentablemente, es lo que no se ha cumplido durante el gobierno anterior en el  que su depredación fue más bien alentada. 

El famoso Geoparque Andino, según informaciones,  ya ha sido declarado patrimonio sin ninguna competencia  por el Municipio de Torotoro y, por otro lado, está en trámite en la Comisión Economía Plural, Producción e Industria de la Cámara de Senadores otra ley con el mismo objeto.

También  en la Gobernación de Potosí se gesta otra norma para establecer el mentado Geoparque, sin que en ninguna de esas instancias sea gestor o participante activo el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP), lo que viola la estructura jurídica de las competencias institucionales, que indudablemente resiente la estructura jurídica del país.

 ¿No es un laberinto, mas propiamente un intríngulis esta manera de accionar sobre cuestiones tan importantes como es el tratamiento de la conservación y protección del patrimonio natural de una nación? Es por  todos conocido que el Parque Nacional Torotoro está declarado mediante una ley expresa, desde el año 1989 y su objeto  es precisamente la conservación y protección de los  relieves naturales, de los  sitios arqueológios, paleontológios y espeleológicos, flora y fauna  de los valles interandinos de la zona de Torotoro, provincia Charcas del Departamento de Potosí; es decir, idénticos a los que pretende el proyectado Geoparque Andino.

 Entonces,  ¿es coherente y racional duplicar esfuerzos y recursos económicos para un mismo fin, sin que sea una intromisión  y duplicidad innecesariasen objetivos sobrepuestos?

Lo correcto y más beneficioso es postular al Parque  Nacional  Torotoro, apreciado y admirado por todos los que lo visitan, nacionales y extranjeros principalmente, a la categoría de Monumento Natural  de la Humanidad ante la Unesco, ¡como han sido otros lugares bellos del mundo! 

Para este fin tuvimos la iniciativa de preparar y entregar un dossier empastado a la entonces Prefectura de Potosí y a la Alcaldía Municipal de Torotoro, entre los años 2009 y 2010, que no tuvieron  a bien interesarse para iniciar  las gestiones necesarias, porque  ese es el título que debe perseguirse para el Parque Nacional Torotoro, más acorde con su realidad y calidad geográficas y las aspiraciones para la conservación del medio ambiente.

Igualmente, ¿no sería mejor la asignación de los recursos de la Gobernación y municipales que propenden los impulsores del Geoparque, al fortalecimiento de la administración del Parque Nacional Torotoro, que languidece de ellos por la poca atención que da el gobierno a las áreas protegidas?  Juzgue el público lector sobre los despropósitos que se alientan en la administración pública.

Parece que el propósito de la Gobernación de Potosí sería coordinar entre el gobierno departamental y municipal para la asignación de recursos económicos destinados a proteger este atractivo que es , precisamente, el intríngulis a que nos hemos referido líneas arriba, ya que la protección de los “atractivos” del Parque Nacional Torotoro  está a cargo de una institución especializada del gobierno que cuenta con asignación escasa de recursos para su cometido y es a esta repartición competente  a la que hay que asignar más recursos económicos y no a otra entidad como el  pretendido Geoparque. 

 ¿Por qué se alienta su declaratoria paralela para que sea un nido de conflictos en materia de administración, atribuciones, competencias, límites territoriales y otras cuestiones que derivarían en pleitos de no  acabar?

La creación del Parque Nacional Torotoro ha alcanzado benéficos resultados en todo sentidoen Torotoro, promoviendo directa e indirectamente el desarrollo de toda la Segunda Sección de la provincia Charcas, que sería largo enumerar, de los que podemos anotar los principales: 

Se han establecido muchos puestos de trabajo, personal administrativo del parque, guardaparques, guías de turismo que pasan de 100; se han construido escuelas, colegios e instituto técnico,  hospital y postas sanitarias; se ha dotado de electricidad al pueblo y comunidades; agua potable y alcantarillado; mejoramiento del camino de ingreso al pueblo y caminos comunales; extensión agropecuaria; desarrollo urbano, del turismo y hotelería; desarrollo del comercio y de transporte; si bien obras de aliento municipal y de emprendimiento privado.

Todo esto ha sido resultado de la importancia que  la localidad de Torotoro alcanzó gracias al prestigio e influencia que imprimió el Parque Nacional  a ese municipio,  que se benefició con asignaciones del gobierno y de la cooperación internacional.