Música

Michelle

Cuando McCartney y Lennon empezaron a parodiar la esencia de la cultura Left Bank, plantaron la semilla de la emblemática canción.
domingo, 15 de marzo de 2020 · 00:00

Pablo Mendieta Paz Músico

Se cuenta que en el día de Año Nuevo del 63-64, Paul McCartney compuso su célebre canción Michelle, influenciado por el movimiento cultural muy en boga por aquel entonces en Liverpool llamado Left Bank (Rive gauche). 

Como se sabe, la expresión Rive gauche (en español Margen izquierda) designa la parte sur de la ciudad de París, cuya ubicación se encuentra en ese costado con respecto al curso del Sena. En esa Margen izquierda se alzan distritos de formidable belleza y se hallan, entre otros lugares emblemáticos de la capital francesa, El Barrio Latino, La Sorbona, Saint-Germain-des-Prés, La Torre Eiffel,  el Museo Rodin, Las Catacumbas.

Como se afirma en cualquier texto turístico, la ciudad está literalmente dividida en dos: una perfecta “línea invisible” que separa a París por el curso del Sena,  pero unida por vistosos puentes y extensos túneles de Metro. Esa línea invisible alberga, a lo largo de la ciudad, a los soberbios distritos de La Margen izquierda, así como a lugares de belleza cegadora en la Margen derecha. Pero aquí existe algo que marca la diferencia y que representa de algún modo el “ser parisino”, la idiosincrasia del capitalino.

Si más arriba se nombran áreas representativas de la Margen izquierda, la Margen derecha naturalmente que también las tiene: ahí están  las viviendas y los cafés más caros y elegantes de la ciudad, donde se ve a gente que ostenta indumentaria de puro glamour, es decir de estilo y sofisticación que inspiran el encanto sensual que fascina a todo visitante. 

Significativos de esta Margen derecha son, entre tantos, les Champs-Élyseés, la Rue de Rivoli, La Gare du Nord, La Plaza Vendôme, El Arco del Triunfo. En fin, la orilla aristocrática y elegante de la capital. Dijo alguien, en bella y atractiva analogía, que la Margen derecha “es el París de Catherine Deneuve, preciosamente embellecido y elegante”.  

Sea como fuere, París es París, y París lo es todo. ¿Pero qué ocurrió siempre en la Margen izquierda de la ciudad? Allí se reunían los círculos progres. No era nada del otro mundo ver a Jean Paul Sartre y a Simone de Beauvoir tomar café en el Deux Magots o en el Café Flore. Cerca de allí se alojaban Faulkner y Arthur Miller, y Ernest Hemingway hacía de las suyas los últimos años de su vida, mientras Cortázar concebía buena parte de su obra y Picasso sacaba punta a sus pinceles. En fin, se podría hablar de cientos personajes más que pisaron las levitantes calles de París, pero postergaríamos el tema central de este texto.

Fascinados Paul McCartney y John Lennon por la cultura Left Bank, o Rive Gauche, o Margen izquierda, que llegaba a Liverpool, sobre todo por la bohemia francesa que inspiraba la música de la diva Juliette Gréco, ambos músicos ingleses, no obstante, –y en actitud muy propia de ellos–, se entregaron a la tarea de  imitar en tono jocoso, e incluso de parodia, la esencia que sugería esa cultura. 

Pero en Paul el asunto fue tomando otro cariz, un cariz más serio. Fue entonces que le pidió al amigo Jan Vaughan (este tocó en The Quarrymen junto a Lennon) y a su esposa Jan, ambos francófilos, a que lo ayudaran a traducir unas frases del inglés al francés de una canción que estaba componiendo. Fue así como nació Michelle ma belle, y “these are words that go together well” se convirtió en “sont les mots qui vont très bien ensemble”.

Si al final de cuentas –como ya se hizo alusión– Lennon no le llevó el apunte al asunto, algo de él quedó en esta canción. Una vez que la escuchó terminada, quedó pensativo por largos minutos. Alzó la vista, y mirando a Paul le propuso, en feliz exteriorización de su faceta creativa, que para enriquecer el clima de la pieza incluyera el enlace textual “I love you”, frase que la noche anterior había quedado grabada en él al oír a Nina Simone en la versión tan emotiva y conmovedora de la canción de Jay Hawkins, I Put a Spell on You. Sugerencia aprobada.

 En 1965, la célebre canción Michelle fue estrenada en el álbum Rubber Soul. No está de más añadir que el tejido armónico de esta pieza es de impecable elaboración, tan pulcro y exquisito como la melodía, así como fascinante. En suma, es la historia que entraña la creación de Michelle.