Entrevista

Apuntes agnósticos, de Eduardo Scott Moreno

Un viaje a lo largo de las mitologías y cómo este apasionante periplo ha devenido en los tres monoteísmos: el hebreo, el cristiano y el islámico.
domingo, 25 de abril de 2021 · 05:00

Luis González Quintanilla
Periodista

 El escritor ha sido galardonado por dos premios nacionales de novela, por La doncella del Barón Cementerio, 2005 y He de morir de cosas así. También tiene publicados varios libros de cuentos, el último de ellos, hace pocos meses, Cinco cuentos colombianos (Editorial Quipus). 

En sus novelas Scott ya adelanta su amplia ilustración. La segunda edición, revisada y aumentada, de su ensayo: Apuntes agnósticos. Fe, dogma y razón, nos confirma su erudición, su afición a la investigación histórica y nos lleva a reconocer su provocativa reflexión intelectual. Cuatro años le tomó elaborar este ensayo. Sin embargo de la temática que aborda, el libro no es de lectura complicada.  Ella se torna fluida para el lector común. 

Háblenos de Apuntes agnósticos y del análisis comparativo que has hecho de las mitologías…

Se inicia en un análisis del Génesis, que desde un principio nos muestra una importante contradicción: la existencia de dos mitos creacionales, uno monoteísta y el otro politeísta, el de la tribu de Efraín, y el de la tribu de Judá, ambos hijos del patriarca Jacob. Sin embargo, cuando se leen las diversas mitologías y cosmogonías de los pueblos egipcio y mesopotámico, se encuentra una constante que es la creación de la nada, el caos y el posterior ordenamiento del mundo, porque el mito es el instrumento ideológico del ser humano para articular el mundo.

El tema de tu obra ha sido tratado desde distintos ángulos por estudiosos de la construcción religiosa y de su historia. Tu trabajo, no obstante, tiene alcances novedosos.  

  En efecto, el libro no trata de si Dios existe o no, sino de la forma en que fueron pensados y escritos los cinco primeros libros de la Biblia, llamados Torá para los judíos y Pentateuco para los cristianos. Es un aporte a la investigación de cómo las alegorías bíblicas se han establecido en la institucionalidad religiosa; cómo se ha regulado la ética y las leyes positivas de Occidente, pero también cómo han producido guerras, destrucción y muerte.

Así pues –sostiene Scott– la fe, convertida en dogma, se transforma en intolerancia y violencia.  Hasta ahora, entrado el siglo XXI, se busca imponerla en la educación religiosa a los niños, incluso en países de Occidente de superestructuras laicas. Al contrario, lo que debe hacerse es enseñarles a pensar de manera crítica y objetiva, a ejercitar la razón, a tratar de entender la naturaleza. Si luego de eso la persona decide creer, será como producto de una decisión libre y legítima. 

¿Puedes resumirnos el valor del conocimiento histórico?

Solo la comprensión de los fenómenos sociales pasados por medio de la información histórica y la comparación pueden darnos certezas, y la capacidad de actuar activamente en el proceso de mejorar las cosas.

El ensayo de Scott nos lleva por una travesía fluida a través de las mitologías, principalmente las mediterráneas: la sumeria, la egipcia, la griega, y también las mitologías semitas. Es una invitación a pensar, y a disfrutar de la lectura y de la investigación de una manera lúdica. Para cualquier lector curioso es un excelente instrumento para conocer las tres grandes religiones, judía, cristiana e islámica –las religiones del desierto–, cuya fe aún impera. 

Pero también, especialmente las dos últimas, son responsables  de haber dado fin con la producción cultural de lo más brillante del mundo politeísta, pese a los aportes míticos importantes que recibieron en el proceso de su construcción.  A pesar de ello, en pleno siglo XXI, el Estado Islámico arrasó una enormidad de bienes culturales de diversas etapas de la historia en los territorios que ocupó en Siria e Irak;  o cómo,  en  el Medioevo, lo hiciera con singular entusiasmo el cristianismo. 

Hay algunos comentarios sobre tu libro que lo han calificado como antirreligioso. ¿qué les quieres contestar?

Absolutamente, no. Reconozco el carácter moderador y de solidaridad que las religiones han desempeñado en el mundo. Pero también hay que reconocer las atrocidades que los monoteísmos han cometido en la historia de la humanidad. 

¿Cómo puede contribuir el libro al desarrollo de un clima donde impere la razón por encima del dogma?

El hombre ha imaginado desde siempre las mitologías y las religiones como forma de validar e interpretar al mundo y también de legalizarlo cuando se articula en una normativa punitiva que regula el pensamiento. Sustituye a la realidad cuando adopta como verdades reveladas hechos que ofenden al sentido común y a la decencia humana. 

Lo que se debe hacer –subraya el escritor–  es incentivar la lectura crítica, y científica; el pensamiento racional; la enseñanza de las religiones como parte de la historia del mundo, y hacer dar cuenta que los fanatismos dogmáticos son algo profundamente estúpido, incluidos los fanatismos laicos, como el comunismo.

Por este motivo Apuntes agnósticos. Fe, dogma y razón está posicionado al lado del pensamiento racional. De sus grandes aportes: ha creado la ley producto del pensamiento y de la búsqueda de la justicia; la ciencia que surge de la curiosidad empírica y del análisis de los fenómenos naturales; la investigación intelectual y la filosofía; la tolerancia y el respeto por el otro. Todo eso ha surgido como producto del uso de la razón, y no de la fe y menos aún del dogma.   

Por ejemplo –remarca Scott Moreno– y volviendo a nuestros penosos días, con tanta información científica que existe,  hay grupos fanáticos e ignorantes que promueven la oposición a la vacuna contra la Covid-19, con argumentos religiosos absurdos, y hay gente que cree en eso por la simple pereza de no razonar un poco, por no observar la realidad, por no leer de manera crítica, pues la lectura es una forma de investigación. 

No hace tanto, varias enfermeras fueron asesinadas en Afganistán por vacunar a niños contra la poliomielitis, porque, según los talibanes, eso va contra el Corán. O, recordemos las Cruzadas para recuperar el Santo Sepulcro, una barbarie que marcó nefastamente las relaciones entre Occidente y el Medio Oriente desde el año 1100.

La importante obra de Eduardo Scott Moreno se puede resumir como un viaje a lo largo de las mitologías y de cómo éstas se han nutrido entre sí; cómo los dioses han cambiado de nombre según las circunstancias; cómo representan al mundo; y cómo este apasionante periplo ha devenido en los tres monoteísmos: el hebreo, el cristiano y el islámico. Todo el conjunto arropado por una prosa maestra y con cabales salpicaduras de humor e ironía.

 

 

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