Sánchez Bustamante y la Revista de Bolivia

La revista intentó dar forma a las nuevas creaciones poéticas, sobre la base del movimiento modernista, “buscando inspiración en la conciencia contemporánea”.
domingo, 19 de septiembre de 2021 · 05:00

Durante finales del siglo XIX, ante la aproximación del movimiento modernista, nació una propuesta por imponer estas ideas e introducirlas en la literatura boliviana. Fue Daniel Sánchez Bustamante quien tenía la intención de importar nuevas formas de escritura al país y su Revista de Bolivia fue base para formalizar una nueva tendencia para la creación de una fórmula que uniera el modernismo dentro de la poesía boliviana.

Para la última década del siglo XIX, varios intelectuales del país proponían nuevas dinámicas en la esfera del conocimiento, como la creación de cenáculos literarios, revistas literarias o sociedades geográficas. Así, varios poetas dejaron  de seguir el liquidado movimiento romántico.

Daniel Sánchez Bustamante (1870-1933), había elevado su sabiduría desde su juventud, ya que, en el año 1889, a sus 19 años fundo, junto con Carlos Bravo, la Sociedad Geográfica de La Paz con el objetivo de iniciar estudios geográficos en el país y consolidar un conocimiento base de regiones aun no exploradas. Posteriormente, invitó a hombres de ciencia como Agustín Aspiazu, Nicolás Armentia, Manuel Vicente Ballivián entre otros, para adherirse a la nueva institución, por lo que su nombre pasaría a la palestra de los noveles intelectuales.

El año 1898 es crucial para el movimiento literario, que empieza sus primeros pasos en el movimiento modernista, promovido por Rosendo Villalobos y Ricardo Mujia y practicado por el joven Franz Tamayo en su libro Odas, logrando una independencia del decadente movimiento romántico, que para ese tiempo era una literatura inactual. En cambio, el modernismo era frecuentemente interrogado, en artículos periodísticos y ensayos, definiendo claves y guías para su potenciación.

Ese mismo año, Sánchez Bustamante, con toda proyección de necesidad de expandir el movimiento modernista, síntesis del parnasianismo y simbolismocrea la Revista de Bolivia, siendo su fundador y principal director. La revista, publicada en Sucre, tuvo como principales redactores a Francisco Iraizós, Ricardo Mujía y Julio Zamora. Su publicación  semanal tenía 16 páginas a dos columnas. El contenido abordaba temas variados como crítica, poesía, historia, sociología, cuestiones jurídicas o transcripciones de autores extranjeros.

El primer número, publicado el 1 de enero de 1898, contiene un prospecto, firmado por Francisco Iraizós, en el que da entender el porqué de la revista y la intención de sus fundadores en la difusón de su pensamiento. El sumario, además, contiene poesías de Ricardo Mujía y Rosendo Villalobos, una transcripción sobre las investigaciones matemáticas de Sir John Lubbock, un análisis sobre el Congreso de Sociología de París, novedades, notas bibliográficas entre otros.

Encontramos un escrito de Sánchez Bustamante titulado El pensamiento de Bolivia en 1897, donde anota  la situación del país para buscar su espíritu propio, enfatizando el progreso intelectual con miras a la consolidación del ideal patriótico; sin embargo, refuta a que “el genio boliviano no tiene lugar para el culto a las ideas y para el afinamiento de su sentido estético”. Aquí, se ve la intención primordial del autor, con un claro objetivo que intenta dar forma a las nuevas creaciones poéticas, sobre la  base del movimiento modernista y de “buscar inspiración en la conciencia contemporánea”.

La Revista de Bolivia, según Carlos Medinaceli, tuvo “calor de hogar”, dando cabida a la “siempre huérfana intelectualidad boliviana”; por ese motivo Sánchez Bustamante, reunió a los más grandes talentos intelectuales bolivianos de ese tiempo, como Pedro Kramer, Gabriel René Moreno y Jenaro Sanjinés, que destacaban en la investigación histórica; Lindaura Anzoategui de Campero, Adela Zamudio y Hercilia Fernández de Mujía, destacadas poetisas bolivianas; y  Fr. Nicolás Armentia, Carlos Bravo y Valentín Abecia, en el área de la investigación geográfica. Además, promoviendo valores intelectuales, jóvenes como Eduardo Diez de Medina y José Aguirre Achá.

Con la introducción, poco a poco, del movimiento modernista a nuestro país, hubo mucho escepticismo sobre este nuevo estilo literario. Francisco Iraizós (1857-1930) fue uno de los redactores de la revista que promovió esta inquietud.

Periodista y filólogo, destacado por haber escrito con valentía en contra del gobierno de Narciso Campero, ganándose una fama que, con los años, tendría mucha importancia con sus escritos sobre temas internacionales. Franz Tamayo consideraba a Iraizós “como al mejor escritor boliviano, solo que no escribe”. Es probable, su literatura es muy escasa. Medinaceli afirma que “lo poco que le conocemos revela, empero, lo señorial de su estirpe intelectual. Todo en él es selecto, escogido, alquitarado”.

En el número 26 de la revista, publica el articulo El modernismo en América, que viene con oposición a la nueva literatura que impregnaba el espíritu de los más jóvenes. Calificaba a sus difusores como “decadentes, místicos, parnasianos, estetas y diabólicos”, dando a entender su concepción sobre el modernismo como una “de las más aristocráticas y tentadoras enfermedades”. Negando su ingreso, Iraizós da el sitial de su característica forma de escribir.

La revista publicó  44 números  hasta el 23 de diciembre de 1898. Creemos que su desaparición se debió a las causas políticas que el país vivía en ese momento, por el inicio de la denominada Revolución Federal. Además que la mayor parte de redacción de la revista era paceña, incluyendo al director.

Años después, Fabian Vaca Chávez, escritor beniano, en el prólogo del libro Discurso y opiniones (1905), en el que Sánchez Bustamante se reúne sus artículos publicados en la revista y algunas conferencias, menciona sobre su satisfacción y orgullo de haber leído La Revista de Bolivia, que hicieron sentir en el joven las “gratas impresiones intelectuales” cuando era colegial.

 La influencia de Sánchez Bustamante tuvo eco hasta los años 30 del siglo XX, cuando la juventud buscaba a su maestro y guía patriótico. Junto con su revista, Sánchez Bustamaante dio pasos agigantados para una nueva infraestructura literaria de nuestro país; además, de introducir el realismo y naturalismo, quiso promover y reforzar nuestro intelecto para un mejor porvenir.

 

Oscar Córdova Sánchez  / Estudiante universitario y gestor cultural

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos