"Los esteroides me convirtieron en un hombre"

Buscando verse más musculosa, una mujer transformó sus pechos en pectorales y fue testigo de cómo el vello corporal aparecía por su espalda, torso y labio superior. Hoy teme no encontrar pareja.
martes, 05 de noviembre de 2013 · 12:16
"Los esteroides me convirtieron en un hombre”, así de conciso explica Candice Armstrong (28) lo que el uso de sustancias ilícitas para acrecentar sus músculos hizo en ella.

Quien en su minuto fuera una camarera rubia, hoy se muestra al mundo como un verdadero hombre que sufre los cambios de su cuerpo, incluyendo la aparición de acné, y de vello corporal, tanto en su espalda, pecho y labio superior, y la ausencia de período menstrual, solo por nombrar algunos.

Su caso ha dado la vuelta al mundo luego de conocerse a través del documental inglés "Jodie Marsh On... Steroids”, donde una modelo (Marsh) se encarga de entrevistar a personas que usan o han utilizado esteroides anabólicos para moldear sus cuerpos, explicando los efectos secundarios que esto provocó en ellos.

Si bien lograron su objetivo de ver crecer sus músculos, en varios casos se vieron afectados con daño hepático. Además, y según el  National Institutes of Health de Estados Unidos, los esteroides también pueden provocar la aparición de quistes, el encogimiento de los testículos, infartos y una conducta agresiva. Eso en cuánto a los hombres. Pero, ¿qué pasa con las mujeres?

Además del problema del vello, Daily Mail publicó que Candice también comentó que su clítoris ha crecido hasta transformarse en un "pequeño pene” y que sus pechos pararon a  convertirse en pectorales. "No son muy agradables pero no me molesta, nunca fueron mi mayor atributo”, dijo optimista.

Según señaló, nunca fue su plan convertirse en lo que es hoy, y si bien era consciente de que su cuerpo cambiaría con los esteroides, aseguró que nunca imaginó que prácticamente pasaría a transformarse en un hombre -con caderas más rectas, espalda más ancha y la voz más grave-, y que cuando se dio cuenta, ya era demasiado tarde.

La mujer, que vive en Londres, dijo que no quiere dejar de tomarlos porque teme que su apariencia física empeore. "Perdería todos los músculos pero no las características masculinas, como el vello facial y la voz ronca (…) necesitaría el mismo procedimiento de un hombre que se convierte en mujer”, comentó.

Y aunque ha aprovechado su nuevo aspecto para hacer actos de ‘drag queen’ -algo que dice que era su sueño y le encanta-, explicó al The People el lado más triste de su realidad, y es el temor a que nunca conozca a una pareja de nuevo.

"Solía llamar mucho la atención de los hombres. Ahora muy pocas personas me encuentran atractiva. Pero no podría decir que extraño el sexo. No siento impulso sexual y me siento más insegura que nunca”, dijo, agregando que es normal que hoy le pidan que se retire de los baños de mujeres.

Emol

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