Harnaam Kaur, de 23 años, padece un trastorno endocrino

Mujer barbuda en Inglaterra decide mostrarse como es

La joven profesa la religión sij, un credo en el que está prohibido cortarse el pelo del cuerpo. “Es la forma en la que Dios me hizo y así estoy contenta”, dijo.
miércoles, 19 de febrero de 2014 · 20:31
Agencias / Madrid y Londres
"Me siento más femenina con mi barba”, confiesa  la joven británica Harnaam Kaur (23 años) que sufre el síndrome del ovario poliquístico, un trastorno endocrino que en mayor o menor grado se calcula que afecta a entre un 5% y un 10% de las mujeres, y que a Kaur le provoca un crecimiento masivo de vello en la cara y el pecho.

En el caso de Harnaam Kaur, comenzó a crecerle el pelo con apenas 11 años y rápidamente se extendió por el pecho y los brazos, convirtiéndose de inmediato en víctima de crueles burlas en el colegio y la calle.
Incluso recibió insultos y amenazas a través de internet.

Sin embargo, esta joven decidió dejar de depilarse tras abrazar la religión sij, un credo en el que está prohibido cortarse el pelo del cuerpo.
"Jamás volvería a quitarme el vello facial, es la forma en la que Dios me hizo y estoy contenta con cómo soy”, declaró.   

Durante su adolescencia estaba tan avergonzada de su barba que se depilaba con cera dos veces por semana, probando también la decoloración y el afeitado, señala el diario español El Mundo desde Londres.   
Sin embargo,  con el tiempo la barba fue haciéndose más fuerte y extendiéndose cada vez más, hasta el punto de que se negó a salir de casa e incluso pensó seriamente en el suicidio.
"No quería salir de casa, no podía vivir con las miradas de los extraños, así que me encerré en mi habitación y no quería vivir más”, explica Harnaam .  

Pero a los 16 años todo cambió para ella, cuando decidió bautizarse como una sij, por lo que ya no podría volver a depilarse.
Aquel paso resultó muy difícil, sobre todo para su familia que pensaba que Kaur no sería capaz de llevar una vida normal y que no encontraría trabajo.
Pero finalmente lo aceptaron y su hermano es ahora su mayor defensor.

Harnaam sí consiguió un trabajo en una escuela de primaria, un puesto que contribuyó  a aumentar su confianza .
"Ahora puedo reírme”, dice satisfecha de su larga barba.  
"¿Por qué llevas barba?”
Las reacciones más divertidas que recibe esta joven son las de los niños de su escuela.
Algunos le preguntan  por qué lleva barba, a lo que ella les contesta diciendo que es un disfraz de Halloween.
Y muchos incluso le preguntan que dónde pueden comprarla.
Otra de las bromas que le gusta realizar es la de poner una voz grave para hacerse pasar por un hombre. "Es muy divertido ver la reacción que tiene la gente”.

A pesar de que en la mayoría de ocasiones es confundida con un hombre, Kaur se siente más femenina que nunca.
Y de hecho ahora es cuando disfruta al elegir la ropa que ponerse. "Al fin soy capaz de salir y comprar en la sección de mujeres sin sentir que no debería estar allí. Llevo faldas, vestidos y joyas y me gusta llevar las uñas pintadas como cualquier otra mujer”.

La joven comentó recientemente en una entrevista que espera que su experiencia sirva como ejemplo y de ayuda a otras mujeres para que sean capaces de encontrar la confianza en ellas mismas.

"Evidentemente desde esa perspectiva, el ejemplo de esta mujer es loable: aceptarse como uno o una es. No obstante, el problema pasa por los modelos occidentales de belleza que, lógicamente, no contemplan como patrón estético que una mujer luzca  una barba”, explicó al canal de televisión británico ITV.
Sea como fuere, la comunidad sij en el Reino Unido  está muy orgullosa de la decisión de Harnaam Kaur. Basil Abnur, uno de los líderes religiosos de Manchester, insiste en ponderar su valor puesto a prueba cada vez que la mujer sale a la calle.


"Ella es así, y así la quiere Dios. Por lo tanto, adelante, con su valor y ejemplo de vida”, sostiene el responsable comunitario.
"Jamás volvería a quitarme el vello facial, Dios me hizo así y estoy contenta de cómo soy”, señala a pesar de haber tomado una decisión tan controvertida que es motivo de comentario.

Mujeres que no quieren  afeitarse
Precedente El hirsutismo fue aprovechado por algunas mujeres para dedicarse al mundo del espectáculo. Una de las más famosas fue Mary Commings, natural de Bradford, Inglaterra, que fue conocida como la Mujer barbuda, a fines del siglo XIX, en plena era victoriana.
 Atracción La segunda mujer barbuda fue una senegalesa que en su momento (1905) estudiaron los científicos franceses. A pesar de ello  se le reconocen siete amantes, según el historiador de Albert Dufresne. "Qué importancia tiene el vello facial cuando te puedes perder entre sus caderas”, escribió.

 

 


   

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