Habla la acusada de filtrar información del Vaticano

lunes, 25 de enero de 2016 · 08:38

El Mundo /

Lunes 18 de enero de 2016. En un bloque de pisos con paredes desconchadas y tendederos al aire se esconden los secretos más inconfesables del Vaticano. En la última parada de una línea del suburbano romano, entre pensiones de mala muerte y concesionarios de segunda mano. Allí reside la "traidora del Papa", la acusada junto al monseñor español Lucio Ángel Vallejo Balda de filtrar documentos reservados que hicieron aflorar las oscuras finanzas de la Santa Sede. Sus inversiones más turbias, sus despilfarros más aberrantes. La lujuria, la avaricia, los pecados de la Curia aireados desde tiempos de Dante.

"Los traidores son aquellos que tienen 150 cuentas del Vaticano en paraísos fiscales", se defiende en conversación con Crónica Francesca Immacolata Chaouqui, una suerte de matahari con una trayectoria nada inmaculada, capaz de seducir a un cura para mover ficha en el Juego de tronos vaticano, según varios medios italianos.

Ella ha sido la primera mujer en asesorar al Papa Francisco. También podría ser la primera en ingresar en la prisión vaticana si se prueba que instigó la segunda mayor fuga de información de la Historia de la Santa Sede. Durante nueve meses, esta hija de un vendedor ambulante de origen marroquí ha compartido alfombras con las "víboras" que conspiran contra Francisco, con los pecadores que han roto su voto de castidad o con aquellos que han cobrado cientos miles de euros por agilizar las canonizaciones, según reconoce Chaouqui. Ésta conoce al milímetro cada inversión del Vaticanoen empresas como la petrolera Exxon o la química Dow Chemical.

O los 200.000 euros recaudados para niños enfermos que fueron a parar a la reforma del ático del cardenal Bertone, ex secretario de Estado del Vaticano. Dinero que tuvo que devolver cuando estalló la polémica. Pero todo esto es "peccata minuta". "Sólo ha salido el 5% de lo que sé", amenaza. Agárrense, la Chaouqui está enfadada y recibe a Crónica en su domicilio. Una semana después de que el número tres del Vaticano, Angelo Becciu, la haya acusado de "traicionar al Papa".

La treintañera, embarazada de cuatro meses, reside junto a su marido en el barrio de Laurentina, a escasos kilómetros del complejo donde Benito Mussolini quiso organizar la fallida Exposición Universal de Roma. Sorprende que una de las personas que mejor ha zizagueado por los círculos de poder de Italia viva en un barrio periférico y no en un edificio en el Prati, la zona más exclusiva de la ciudad eterna. Su obsesión por moverse entre las altas esferas se dibuja hasta en el mensaje de su felpudo: "V.I.P. people", el club al que siempre ha aspirado esa niña a la que abandonó su padre alcohólico. "Me crié en Calabria con mi madre, que era maestra de diseño, y luego vine a estudiar Derecho a Roma", recuerda.

El interior de su casa no concuerda con su decadente exterior. Es un hermoso loft inundado de osos panda de peluche y con frases motivadoras en sus paredes: "Ningún límite excepto el cielo. Miguel de Cervantes", se puede leer en uno de los muros. La ambición ha sido una constante en la vida de esta amante de los juegos de rol de la Playstation. "En mi trabajo es muy importante la estrategia", dice. Tanto es así que supo tocar las teclas necesarias para acabar siendo una de las ocho personas elegidaspor el Papa para reformar las finanzas vaticanas y limpiar las cloacas de la Curia.

¿Pero cómo llegó esta relaciones públicas a trabajar a la sombra de la cúpula de San Pedro?

-En julio de 2013 me llamó por teléfono Peter Wells, encargado de la secretaría de Estado, y me dijo que el Santo Padre quería que yo entrase a formar parte de una comisión reservada para la reforma y la organización de las cuestiones económicasde la Santa Sede, la COSEA. Se trataba de trabajar gratis para el Papa. Yo tenía relaciones con gente dentro del Vaticano, pero nunca pensé que estas relaciones me llevasen a trabajar con el Papa.

-Pero si usted no tenía ni un solo curso en Economía...

-Yo era experta en comunicación y me pidieron que idease un ente que gestionase la comunicación y racionalizase los gastos. El Vatican Media Center es obra mía.

-¿Le recomendó para el puesto monseñor Vallejo Balda?

-Nadie me lo confirmó.

El enlace, una condesa

Chaouqui no quiere aclararlo, pero fue el cura español el que convenció a Francisco de contar con ella para poner orden en las finanzas del Vaticano tras la renuncia de Benedicto XVI en febrero de 2013. Una dimisión que se produjo después de que los documentos robados de su despacho por su mayordomo Paolo Gabriele evidenciasen el nivel de corrupción existente en la Santa Sede. Se llamó el caso Vatileaks y en aquel momento nadie imaginó que habría una segunda parte protagonizada por una controvertida pareja. La formada por el riojano Vallejo Balda y Chaouqui.

Ambos se conocieron a principios de 2013 a través de una condesa en un concierto de música clásica en la embajada española ante la Santa Sede. Chaouqui no tardó en ganarse su confianza y se convirtió en su anfitriona. El religioso español había llegado un año antes a Roma procedente de la diócesis de Astorga (León) con una madre octogenaria a sus espaldas, tras ser nombrado por Benedicto XVI como secretario de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. Una especie de número dos de un virtual ministerio de Economía. "Balda no sabía nada. Me dediqué a explicarle cómo funcionaba el país", dice Chaouqui.

La comisión comenzó sus trabajos en julio de 2013 y finalizó a principios de 2014. Chaouqui conoció de cerca las vergüenzas del Vaticano y ganó interlocución con el Papa.

"Me llamaba ragazzina [chica] y yo le traducía al español los avances de la comisión. Me tenía mucho cariño", cuenta orgullosa.

-¿Y cómo es la vida entre los miembros de la Curia?

-Yo era la primera mujer que trabajaba con el Papa y no es fácil para una mujer sobrevivir en un mundo de hombres. Tampoco para el Papa, que si sobrevive es porque depende del Espíritu Santo y no de los hombres. Francisco debería ser más malvado. Aquello es un nido de víboras. Sus enemigos están dentro del Vaticano. Hasta su llegada, la Curia estaba acostumbrada a hacer lo que quería. Muchas personas han perdido su poder en esta nueva etapa y quieren ver al Papa muerto, quieren su cabeza. Son contrarias a las reformas que propusimos.

-¿Pero no cuenta con apoyos?

-Tiene el de los cardenales internacionales, el de los fieles y el de las personas que quieren cambiar la gestión interna del Vaticano.

El Papa había quedado satisfecho con el trabajo realizado por los miembros de la comisión y decidió crear una súper secretaría de Economía para llevar a la práctica las recomendaciones del grupo liderado por Vallejo Balda. Éste aspiraba a comandar esa cartera e incluso lo llegó a anunciar. Chaouqui también se veía formando parte de aquel ministerio, pero el Papa les dejó con la miel en los labios. Nombró a otras personas. Aun así, la extraña pareja no dejó de hacer de las suyas y montó una lujosa fiesta en una azotea sobre la Plaza de San Pedro de la Prefectura de los Asuntos Económicos durante la ceremonia de canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII en abril de 2015. Aquello enfadó tanto al Papa que frenó la imparable carrera de Balda. "Aquello fue idea de Balda. Yo era una invitada más", dice Francesca Chaouqui.

A la frustración de Vallejo Balda por no promocionar en el Palacio Papal se unió el hecho de que Francisco no terminaba de poner en marcha las reformas. Razón que le llevó, según Chaouqui, a desencadenar el Vatileaks II, la mayor filtración de documentos reservados del Vaticano desde que el mayordomo de Benedicto XVI abriese la veda.

"Balda enloqueció porque veía que el Papa no hacía nada y decidió pasarle información a dos periodistas para ver si, provocando un escándalo, obligaba a Francisco a reaccionar. Quería mostrar que la comisión había hecho su trabajo, pero que los que habían cometido delitos seguían libres", explica.

Aquellos documentos que recibieron los periodistas Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi (también procesados) les sirvieron para escribir dos best sellers en los que revelaron, entre otros temas, las propiedades de la Iglesia (calculadas en 4.000 millones de euros) o cómo el cardenal Pell gastó medio millón de euros en seis meses. El mismo al que el Papa había elegido para "enderezar" las cuentas.

La Gendarmería vaticana abrió una investigación y el 1 de noviembre arrestaba a Balda y a Chaouqui. Uno por extraer la información confidencial y la otra por instigar el robo. El religioso quedó bajo arresto domiciliario y Chaouqui en libertad con cargos porque colaboró con los investigadores. La Santa Sede les pide ocho años de cárcel y ahora se encuentra analizando el cruce de mensajes entre los implicados en la trama. La matahari ya asume quetendrá a su hijo en la cárcel del Vaticano. "No tienen pruebas contra mí, pero sé que tendré a mi niño en la cárcel del Vaticano. Le llamaré Pietro en honor a San Pedro, que fue asesinado allí. Me condenarán sin pruebas como a Juana de Arco. Esto se trata de un juicio político. No entiendo por qué van contra mí, y no contra aquellos que tienen 150 cuentas en paraísos fiscales".

-¿Son cardenales?

-No lo puedo decir porque hice un juramento ante Dios. Sólo digo que conozco muchos secretos...

-¿Saldrán a la luz?

-Acabo de firmar un libro con una editorial italiana...

Sobre la última encuesta de Página Siete

Si usted es de los que necesita estar bien informado, puede acceder a la encuesta electoral completa de Página Siete, suscribiéndose a la aplicación PaginaSietePro que puede descargar de App Store o Google Play

 


   

Comentarios

Cargando más noticias
Cargar mas noticias