Altas temperaturas y falta de previsión, causas de desastres

La organización meteorológica pretende difundir estos datos permanentemente, para impulsar a los países a tomar medidas antes de los fenómenos climáticos.
sábado, 19 de noviembre de 2016 · 00:00
Isabel Mercado, enviada especial  / Marrakech

Si este año pasara a la historia como el más caliente desde que se tiene registro -2015 ya había batido todos los récords posibles hasta que se conocieron las mediciones del primer semestre de 2016-, los venideros podrían no ser menos ardientes.

El informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) conocido en la COP 22 de Marrakech, ha sido el más comentado. Y es que en todos los ámbitos de su extensa exposición  es alarmante. Según los registros, 2016 ha aportado al calentamiento del planeta con 1,2 °C por encima de los niveles preindustriales.

A escala global, las temperaturas registradas de enero a septiembre de 2016 fueron superiores en 0,88 °C a la media (14 °C) del periodo comprendido entre 1961 y 1990, que la OMM utiliza como valor de referencia. Las temperaturas alcanzaron su nivel máximo en los primeros meses del año debido al intenso episodio de El Niño de 2015-2016. 

Según los datos preliminares correspondientes a octubre, las temperaturas se encuentran en un nivel lo suficientemente elevado en 2016 como para que constituya el año más cálido jamás registrado, (16 de los 17 años más cálidos de que se tiene constancia corresponden al presente siglo).

Los indicadores del cambio climático a largo plazo también baten récords. Las concentraciones de los principales gases de efecto invernadero en la atmósfera continúan aumentando y alcanzan niveles sin precedentes. Los hielos marinos del Ártico permanecieron en niveles muy bajos, sobre todo durante los primeros meses de 2016; también se incrementó el calor oceánico debido al episodio de El Niño, lo que contribuyó a la decoloración de los arrecifes de coral y al aumento del nivel del mar por encima de lo normal.

Hasta la fecha, el fenómeno más mortífero de 2016 ha sido el huracán Matthew, que provocó la emergencia humanitaria más grave de Haití desde el terremoto de 2010. A lo largo del año, los fenómenos meteorológicos extremos han causado pérdidas socioeconómicas considerables en todas las regiones del mundo.

"Debido al cambio climático, ha aumentado la incidencia y los efectos de los fenómenos extremos. Las inundaciones y las olas de calor que solo sucedían una vez en una generación son cada vez más frecuentes. El aumento del nivel del mar ha incrementado la exposición a las tormentas de tempestad relacionadas con los ciclones tropicales”, señaló Petteri Taalas, secretario general de la OMM. "En la OMM nos esmeramos por mejorar la vigilancia de las emisiones de gases de efecto invernadero para ayudar a que los países las reduzcan. Si se dispone de mejores predicciones climáticas en escalas temporales de semanas a décadas, los sectores fundamentales como la agricultura, la gestión de los recursos hídricos, la salud y la energía podrán adoptar medidas de planificación y adaptación de cara al futuro. 

Los sistemas de alertas tempranas y predicciones meteorológicas que tengan en cuenta los impactos salvarán vidas tanto ahora como en los próximos años. Es sumamente necesario fortalecer la capacidad para prestar servicios climáticos y de alertas tempranas en caso de desastre, especialmente en los países en desarrollo. Esa es una forma poderosa de adaptarse al cambio climático”, afirmó Taalas.
 
En 2015, desastres  causan 19 millones  de nuevos desplazamientos 


Los cambios anuales y a largo plazo en el sistema climático pueden intensificar la presión social, humanitaria y medioambiental. Según la Organización Internacional para las Migraciones, se prevé un aumento de la migración de la población como resultado de la mayor frecuencia y la posible mayor intensidad de los desastres relacionados con el tiempo, asimismo se incrementarán los conflictos por recursos cada vez más escasos, como el agua.

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en 2015 se produjeron 19,2 millones de nuevos desplazamientos debido a desastres relacionados con peligros meteorológicos, hidrológicos, climáticos y geofísicos en 113 países, lo que representa más del doble de los desplazados por conflictos y violencia. El sur y el este de Asia predominaron en cuanto a las cifras absolutas más altas, aunque ninguna región del mundo quedó indemne.
 
Aún no se dispone de datos equivalentes para 2016.

Los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, que se vieron influenciados por el  intenso episodio de El Niño en el periodo de 2015/2016, perjudicaron considerablemente la agricultura y la seguridad alimentaria. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, más de 60 millones de personas en todo el mundo, sobre todo en países en desarrollo, se vieron afectadas por estos fenómenos.

La OMM publicó la declaración provisional de 2016 para presentarla en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que tiene lugar en Marrakech.

Sobre las temperaturas, en la gran mayoría de las zonas terrestres, las temperaturas superaron la media del periodo de 1961-1990. La única gran extensión terrestre con temperaturas por debajo de la media fue una parte de la región subtropical de América del Sur (el norte y el centro de Argentina, algunas zonas de Paraguay y las tierras bajas de Bolivia).

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

62
1
Cargando más noticias
Cargar mas noticias