¿Adiós a los mitos de la primera vez?

lunes, 15 de agosto de 2016 · 06:38
El Mundo / Ana Sierra
La primera vez se entra en lo desconocido. Te podrán contar cómo les fue, pero tu primera vez será diferente, será tuya. Tu primera vez es única. Todo lo que nos cuentan, los miedos, creencias, experiencias e interpretaciones se juntan y conseguimos un batido de estupendos mitos sobre primeras veces.

Por supuesto, algunas situaciones podrán ocurrir. Sin embargo, eso no significa que nos vaya a ocurrir a todos lo mismo. Lánzate a tu primera vez con buena información, pero con espíritu aventurero, pues nunca se sabe lo que puede ocurrir, y esa es la magia de las primeras veces.

Hay muchas primeras veces
Exacto. Cuando nos referimos a la primera vez, si hablamos de sexualidad, todos pensamos que hacemos referencia a la denominada pérdida de virginidad o penetración vaginal, pene en vagina, asociado irremediablemente a la heterosexualidad. Pero, ¿qué ocurre con las otras primeras veces?

Desde la primera persona que te gustó, tu primera fantasía erótica, la primera vez que tocaste tus genitales buscando placer o el primer beso, pasando por la primera vez que hablaste de sexo, la primera cita o desengaño, tu primer amor, tu primera pasión, tu primera película porno...
No todas las primeras veces serán vividas por todos. Cada cual experimentará sus primeras veces.

Pero, por muy diferentes que sean estas, la mayoría compartirán miedos e ideas erróneas, que pueden dificultar el objetivo del disfrute.

Virginidad, divino tesoro
No te sorprenderás si te cuento que, en nuestra cultura, la virginidad, ser virgen, mantener el virgo o demostrar la pureza, se asocia a las mujeres. Nos miran el himen para conocernos, como el que mira la dentadura de un caballo para elegir al mejor.

Aún se sigue valorando la virginidad realizando pruebas, con trampa incluida en muchos casos, para saber que la niña se casa virgen. Da igual que la niña sepa latín en esto del sexo: su vagina que esté intacta.

Muchos delitos se siguen cometiendo por las leyes del honor, asociados a la virginidad de las mujeres. Asesinadas por deshonrar familias, aun siendo violadas, o utilizando sus vaginas como arma en conflictos armados.

En la actualidad ya deberíamos ser dueñas de nuestras vaginas. Pues era antiguamente, cuando se debía tener la autorización del Rey de Inglaterra para mantener relaciones sexuales genitales y ya no. De ahí el término F.U.C.K, que significa Fornication Under Consent of the King, y se podía leer en la puerta para que todos lo vieran.

El conocido como derecho de pernada o Jus primae noctis, práctica histórica de abuso sexual sobre la servidumbre, se practicó en la Edad Media. Aunque no existan documentos legales del derecho en sí, era un hecho social. Y aún hoy, se mantiene esa idea en muchos delitos sexuales sobre las mujeres. Quien tiene el poder, se cree con ciertos derechos sobre la sexualidad de los demás.

Pero no siempre llegar virgen al matrimonio es lo deseado. De hecho, en nuestra cultura, la virginidad vaginal se pierde cada vez con menor edad, aunque la edad media siga siendo en torno a los 18 años, y no precisamente asociada al matrimonio.

De hecho, en la isla Guam del Pacífico, que una mujer se case virgen está muy mal visto e, incluso, parece estar prohibido. Por esto, la existencia de la profesión de "desvirgador" es fundamental en esta cultura.

Por desgracia, muchos hombres estarán pensando, "ojalá me hubiera podido dedicar yo a eso". Y muchas mujeres pensarán, "lo que pagaría yo porque me lo reconstruyeran" pues, aunque parezca una locura, las reconstrucciones del himen son una realidad bastante solicitada hoy en día. Y la virginidad se vende y compra por internet. Así de importante es nuestro virgo.

El himen, ese gran desconocido
Es un repliegue membranoso que reduce el orificio externo de la vaginamientras se mantiene íntegro. Se puede ver su integridad observando la vulva sin más. O no, pues existen diversos tipos de hímenes, como el flexible que, sin generar roturas en el mismo, se adaptaría a lo que se introdujese en la vagina, pudiendo parecer así que la mujer sigue intacta en relación a la penetración.

Muchas personas se imaginan el himen como una membrana que cubre el orificio vaginal casi al completo y, aunque existan hímenes microperforados, la mayoría de las mujeres lo tienen en forma de media luna. De ser imperforados, no permitirían la salida de la sangre menstrual, solucionándose con una cirugía menor al nacer o los primeros años de vida.

También existen septados, tabicados o divididos por una banda de tejido extra, generando dos aberturas de la vagina. Algunas mujeres pueden tener problemas en la penetración o el uso de tampones o la copa menstrual, teniendo solución médica igualmente. Los rígidos, no suelen romperse, generando dolor en las relaciones o impidiendo por completo la penetración de cualquier tipo. Ante esta situación, también habría que acudir al ginecólogo.

10 mitos sobre la primera vez
1.Me va a doler o voy a hacer daño:no tiene por qué ser así. Si te relajas, te comunicas con la otra persona y lo realizas desde el deseo y sin presión, puede ir rodado. Estar excitados y lubricados es importante. Si lo necesitas, utiliza lubricantes artificiales.

2.Voy a sangrar:puede ser. Aunque muchas mujeres no sangran o ni lo notan. Las pequeñas roturas del himen suelen producir hemorragias cortas, pero llamativas. Además, ya conoces los hímenes flexibles. Pero si te duele mucho, acude al ginecólogo.

3.Va a ser muy bonito:es muy probable, aunque puede no serlo tanto. Los nervios, las inseguridades y ser novatos no suele generar las mejores experiencias sexuales, pero se va mejorando. No es muy habitual llegar al orgasmo o mantener la erección todo el rato.

4.Se me va a notar:ni el cuerpo te va a cambiar ni vas a andar diferente, salvo que sea algo especialmente violento. No lo permitas.

5.El himen indica si soy virgen:habitualmente sí, aunque el himen se puede romper haciendo deporte, por ejemplo, y existen hímenes flexibles.

6.Me van a etiquetar: "Si no lo hago soy una mojigata o un pringado y, si lo hago, soy una cualquiera o muy macho". Pasa de todos y haz lo que deseas. Existe mucha presión social, tanto para iniciarse muy joven como para esperar al matrimonio, según el entorno. Tu virginidad no te etiqueta.

7.Hay que hacerlo enamorados:no es necesario, es una práctica más. Sí es aconsejable tener confianza y buena comunicación con la persona, por ejemplo.

8.Me voy a enamorar:no confundas el amor con una práctica sexual, son dos aspectos diferentes.

9.No voy a poder parar:hay mujeres que temen que les guste tanto que luego no puedan parar. Deja tus temores atrás. Si ocurriera sería por una cuestión más psicológica que sexual.

10.No puedo quedarme embarazada la primera vez:por supuesto que puedes. Existen las mismas probabilidades que en las siguientes veces. Además, la mujer en las edades de inicio suele ser muy fértil. Utilizad siempre preservativo y aprended bien ambos a ponerlo


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