Las cheerleaders se niegan a bailar como ancianas

En Japón, estas animadoras han encontrado en el baile su elixir de juventud.
domingo, 18 de septiembre de 2016 · 00:00
AFP / Tokio

 En cuanto las cheerleaders entran en el gimnasio, luciendo sus minivestidos fucsias con cenefas doradas y botas altas de color blanco, el público las ovaciona con entusiasmo. 

Estas animadoras, de entre 60 y 80 años, han encontrado en el baile su elixir de juventud. Fumie Takino, de 84 años, da la señal para empezar y las "chicas”, cuya media de edad ronda los 70 años, se colocan rápidamente, sacan su mejor sonrisa y se preparan para brincar con la primera nota de Dreamgirls, la banda sonora de la película del mismo nombre. 

Para formar parte del grupo Japan Pom-Pom de la señora Takino, los criterios son estrictos. "Hay que tener como mínimo 55 años y estar segura de poder ofrecer su más bella actitud”, precisa.
 
"¿Qué interés tendría ver abuelas de 70 años bailando como ancianas?”, se pregunta. 

Convertirse en animadora le cambió la vida, asegura, recordando que cuando era joven era muy tímida. "Mi pareja no funcionaba muy bien. Pensaba que tenía que aguantar la situación hasta que mis hijos se casaran”, añade. 

Rehuyendo de una vida monótona de ama de casa, que podría acabar quizás como su padre, enfermo en la cama, Takino decidió dejarlo todo e irse. Para llevar a cabo este cambio radical contó con el apoyo de su hijo y de su hija. 

"No quería pasar los últimos años de mi vida quejándome y arrepintiéndome de cosas que no hice”, explica.  

Al terminar la formación  volvió a su país. En Japón, la vejez es una preocupación nacional. Un 27% de la población tiene ya más de 65 años y el fenómeno irá cada vez a más porque los japoneses tienen la mayor esperanza de vida en el mundo (86,8 años para las mujeres, 80,5 años para los hombres). 

Pasaron varios años hasta que Takino descubrió la existencia de un equipo de cheerleaders de la tercera edad en Estados Unidos. Entonces decidió crear su propio grupo. 

Es cierto que con 70 años somos menos válidos que con 50 y las capacidades van degradándose con los años, pero no es una razón para no hacer nada más y compadecerse de sí mismo, insiste la octogenaria. 

Cada semana, más de 20 japonesas con una edad respetable bailan y se contornean y, gracias a un video, corrigen sus movimientos como si fueran profesionales.

 

Abuela  "pom-pom”
  • Adeptas Shinko Kusajima, de 67 años, se apuntó en marzo, primero como observadora, con la intención de superar la prueba de admisión y convertirse en abuela "pom-pom”.  "Aquí siempre hay amigas para pasar un buen momento”, cuenta. Takiko Tanaka, de 72 años, también tiene ganas de formar parte del grupo: "Siempre he querido hacer esto, parece tan divertido”, se regocija.

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