Una tendencia de exportación: El yoga cervecero

Nació en Alemania hace dos años y ya se exporta a otras ciudades.
domingo, 30 de abril de 2017 · 16:26

Clarín

Saludo al sol. Respirar. Estirar. Ommm. Y en el medio, un trago de cerveza. Sí, el yoga también marida bien con la cerveza. Al menos así lo creen los nuevos amantes del yoga cervecero, una tendencia que nació en Alemania hace dos años y que empieza a ganar a adeptos en diferentes partes del mundo.

El BierYoga vio la luz en 2015 fruto de la unión de las dos pasiones (el yoga y la cerveza) de las instructoras Emily y Jhula, quienes explican que "ambas son terapias centenarias para el cuerpo, la mente y el alma. La alegría de tomar cerveza y el mindfulness del yoga se complementan y hacen para una experiencia energizante”, afirman.

El yoga cervecero "es divertido, pero no es broma”, aclaran. "Tomamos las filosofías del yoga y las combinamos con el placer de tomar cerveza para alcanzar el nivel más alto de conciencia”.

La idea ya se exportó desde Berlín a ciudades como Melbourne, Sidney, Auckland (las tres en Australia) o Singapur. Y acaba de aterrizar en Tailandia con el Bangkok Brew Yoga.

"Al principio no esperaba que el concepto de Brew Yoga (como se bautizó allí al yoga cervecero) funcionara realmente en Tailandia, pero todo el mundo lo entiende. Lo ven como una nueva comunidad que combina la fiesta con la salud", dijo Nipaporn Audrach, modelo y organizadora de la clase especial que se impartió en un bar cercano a Sukhumvit, una concurrida avenida del centro de la capital tailandesa. Fue la segunda experiencia de este tipo en Bangkok (el debut había sido en marzo).

Los participantes -todas mujeres, salvo dos hombres- trataban de equilibrar su postura mientras agarraban la botella con una o ambas manos. El objetivo era no derramar la cerveza mientras hacían las posturas.

En uno de los ejercicios dos alumnos tenían que chocar las plantas de los pies mientras sostenían la cerveza por encima de sus cabezas. En otras posturas bebían ambos al mismo tiempo.

Nipaporn sostiene que el evento permite a los participantes hacer nuevos amigos y divertirse, además de aprender a ejercitar los músculos del cuerpo. "La cerveza ayuda a reducir las barreras entre personas. Las posturas del yoga no son demasiado desafiantes físicamente. Son estiramientos básicos diseñados para que los compañeros coordinen bien entre ellos", explicó.

Pero para la coordinación también es importante controlar el consumo de alcohol. Una botella porrón por persona es el permitido por sesión. "Todo el mundo estaba perfectamente bien al final de la clase, aunque quizá un poco mareados", bromeó la organizadora.

En junio se realizará una nueva edición del Brew Yoga en Tailandia, donde esperan que se convierta en una actividad regular.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

107
51

Otras Noticias

Cargando más noticias
Cargar mas noticias