El cronista del #MeToo que derribó a poderosos en EEUU

A los 16 años, Ronan Farrow ingresó a Yale, y a los 21 ya trabajaba en el Departamento de Estado; Mia Farrow dijo que su padre “posiblemente” es Frank Sinatra.
viernes, 05 de octubre de 2018 · 00:04

AFP / Nueva York

Abogado, diplomático, escritor, periodista: Ronan Farrow, niño prodigio, es un torbellino cuyas investigaciones sobre el acoso sexual derribaron a hombres poderosos en Estados Unidos y le valieron un Pulitzer.

Farrow, de 30 años, único hijo biológico de Mia Farrow y Woody Allen –o “posiblemente” de Frank Sinatra– es el autor de explosivos artículos en la revista The New Yorker que tumbaron al poderoso productor de cine Harvey Weinstein, denunciado por unas 80 mujeres por acoso, agresión sexual o violación, inculpado y a la espera de su juicio.

Estas denuncias le valieron este año el premio Pulitzer al servicio público, compartido con dos periodistas del New York Times.

Denunciar abusos

Su pelea en defensa del movimiento #MeToo, nacido de estos escándalos no acabó ahí: uno de sus artículos en el cual cuatro mujeres relatan haber sido golpeadas y abusadas por el fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, provocaron su caída.

Y otros obligaron a renunciar a Leslie Moonves, el presidente de CBS y durante décadas uno de los hombres más poderosos de la pantalla chica en Estados Unidos.

El mes pasado, Farrow y la periodista Jane Mayer centraron su atención en Brett Kavanaugh, el candidato del presidente Donald Trump a juez de la Corte Suprema, y revelaron una segunda denuncia en su contra por comportamiento sexual indebido en los años 80.

La lucha por acabar con la protección de hombres poderosos que abusan de mujeres tiene en su caso un lazo personal: desde hace años su hermana Dylan asegura haber sido agredida sexualmente por el padre de ambos, Woody Allen, cuando tenía siete años.

Mia Farrow denunció públicamente el presunto abuso de Dylan en medio de una disputa legal con Allen tras su separación cuando descubrió que el cineasta tenía una relación secreta con una de sus hijas adoptadas, Soon-Yi Previn, 34 años menor que Woody Allen.

La justicia no halló elementos para juzgar al famoso director de cine por abuso de un menor, pero Mia Farrow, Ronan y casi todos sus hermanos –14 en total incluyendo a Soon-Yi– cortaron relaciones con él. Woody Allen “es mi padre casado con mi hermana. Eso me convierte en su hijo y en su cuñado. Esto es una gran transgresión moral”, dijo una vez Ronan Farrow.

Allen niega fervientemente las acusaciones. En 2013, Mia Farrow afirmó que el padre de su hijo Ronan era “posiblemente” Frank Sinatra.

La declaración corrió como reguero de pólvora en los tabloides, aunque luego la actriz la minimizó al tuitear: “Miren, todos somos ‘posiblemente’ hijos de Frank Sinatra”. “Debo todo lo que soy a Mia Farrow. Es una madre devota que atravesó el infierno por su familia al tiempo que creó un hogar amoroso”, escribió Farrow en respuesta a una reciente entrevista brindada por Soon-Yi.

“El viejo más joven”

“El viejo más joven en la sala”: así llamó hace cinco años a Farrow el New York Times.

Nacido el 17 de diciembre de 1987 en Nueva York y conocido al principio por su primer nombre, Satchel, este hombre con rostro de querubín, melena rubia despeinada y grandes ojos celestes leía a Kafka en la escuela primaria. A los 11 años ya asistía al Bard College, donde obtuvo su primer título universitario a los 15, una licenciatura en filosofía.

A los 16 ingresó a Yale, y a los 21 ya trabajaba en el Departamento de Estado, viajando muy seguido a Pakistán y Afganistán con el legendario diplomático Richard Holbrooke.

Luego fue asesor especial de la secretaria de Estado Hillary Clinton para asuntos de la juventud mundial. Desde los 17 años, su activismo salió a relucir como portavoz de Unicef, sobre todo en la defensa de niños y mujeres afectados por el conflicto en Darfur.

Tras sus años como asesor diplomático, ganó la prestigiosa beca Rhodes de la Universidad de Oxford, y a su regreso a Estados Unidos, entró al periodismo como columnista de prestigiosos diarios, y fue conductor de un programa televisivo en MSNBC. Pero, además de inteligente, muchas personas lo hallan guapísimo.

La revista People lo eligió como uno de los hombres más sexis del mundo en 2013, y el mismo año Vanity Fair lo colocó en su lista de los mejores vestidos.

Este año, con Trump empeñado en reducir los gastos en diplomacia, el incansable Farrow publicó un libro sobre el declive de la política exterior de Estados Unidos, War on peace: The end of diplomacy and the decline of American influence para el cual entrevistó a todos los secretarios de Estado del país aún con vida. La obra estuvo en la lista de los más vendidos del New York Times.

El #MeToo polariza

  • Sacudón Derribó a decenas de hombres poderosos y amenaza la confirmación de un juez a la Corte Suprema: en un año, el #MeToo sacudió a Estados Unidos, pero su impacto a largo plazo permanece incierto.
  • Juez Un año después de las primeras acusaciones de abusos sexuales contra Harvey Weinstein, la batalla por la confirmación como juez de la Corte Suprema de Brett Kavanaugh mostró que el #MeToo no se desinfla.
  • Denuncias Las mujeres se han animado a ventilar su rabia por acosos y agresiones que mantuvieron en silencio durante años, humilladas y sin creer que serían escuchadas.
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