2019 se cerrará como uno de los años más cálidos de la historia

Hasta junio siete millones de personas fueron desplazadas por causas relacionadas con tormentas, inundaciones y sequías; la cifra puede llegar a 22 millones.
miércoles, 04 de diciembre de 2019 · 00:04

AFP / Madrid

La presente década (2010-2019) está llamada a ser la más cálida jamás registrada, advirtió  la ONU en un informe anual, en el que constata cómo las consecuencias del cambio climático siguen acelerándose.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) indicó que las temperaturas globales superaron en los primeros 10 meses del año 1,1 grados centígrados (1,1  °C), el promedio de la era preindustrial (1850-1900).

En su informe presentado con motivo de la Conferencia sobre el Clima de la ONU (COP25), previó además que 2019 será el “segundo o tercer año más cálido” desde 1850, cuando empezaron a realizarse registros sistemáticos. “2016, que debutó con un episodio de El Niño de intensidad excepcionalmente fuerte, sigue siendo el año más caluroso”, según el estudio.

Cada una de las últimas cuatro décadas ha sido más calurosa que la anterior.

Además, las emisiones provocadas por el hombre debido por ejemplo a los combustibles fósiles, la construcción de infraestructuras, el aumento de los cultivos y el transporte sumarán probablemente un nuevo récord de concentración de dióxido de carbono, lo que aumentará el calentamiento, según la OMM.

Los océanos, que absorben parte de los gases de efecto invernadero, siguen registrando temperaturas récords y una mayor acidificación, lo que amenaza los ecosistemas marinos de los que dependen miles de millones de personas para alimentarse o trabajar.

En octubre, el nivel del mar también alcanzó un récord, alimentado sobre todo por los 329 mil millones de toneladas de hielo fundido de Groenlandia en un año.

Foto:AFP

Desplazados

Millones de personas ya están además sufriendo las consecuencias del cambio climático, lo que evidencia que este no es sólo una amenaza para las generaciones futuras.

En el primer semestre de 2019, hubo más de 10 millones de  personas desplazadas en el interior de sus países, según el Observatorio de Situaciones de Desplazamiento Interno.

De este total, siete millones lo hicieron por causas relacionadas con fenómenos meteorológicos extremos como tormentas, inundaciones y sequías, una cifra que podría totalizar 22 millones para el conjunto del año.

“Una vez más, en 2019, los riesgos ligados al tiempo y al clima golpearon duro”, dijo el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, en su presentación. “Las olas de calor y las inundaciones que antes sucedían una vez por siglo se están convirtiendo en eventos regulares”, advirtió el ejecutivo de la organización.

En 2019 se registraron sequías en América Central y Australia, olas de calor en Europa y Japón, así como supertormentas en el sureste de África y devastadores incendios forestales  en Brasil y California.

Taalas subrayó además que “la pluviometría más irregular”, sumada al crecimiento demográfico, supondrá “desafíos considerables en materia de seguridad alimentaria para los países más vulnerables”.

En 2018, la tendencia decreciente del hambre en el mundo se revirtió, con más de 820 millones de personas afectadas.

Al ritmo actual, la temperatura podría aumentar hasta 4  °C o 5  °C a finales de siglo. 

El informe sostiene que  incluso si los Estados respetan sus compromisos actuales de reducción de emisiones, el alza podría superar 3  °C, mientras que el Acuerdo de París prevé limitar el calentamiento por debajo de 2  °C e idealmente a 1,5  °C.

En la COP25 de Madrid, abierta el lunes con el objetivo de dar un impulso a la lucha contra el calentamiento, los Estados “no tienen excusa para bloquear los avances ni rezagarse cuando la ciencia muestra que es urgente actuar”, reaccionó Kat Kramer, de la ONG Christian Aid.

Boliviano dice que la crisis del agua es el gran desafío regional

 La crisis del agua que sufren muchos países de América Latina, especialmente  sudamericanos, es uno de los principales desafíos que afronta la región para los próximos años en la lucha contra el cambio climático.

El problema de la gobernabilidad del agua en Latinoamérica fue uno de los temas tratados ayer en la segunda jornada de la cumbre mundial del clima, la COP25, que se celebra en Madrid hasta el 13 de diciembre.

Foto:AFP

“No hay escasez de agua en el mundo, sino de infraestructuras e ideas”, dijo el boliviano Carlos Fernández-Jáuregui, coordinador adjunto del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El especialista en hidrología explicó que una de las consecuencias del cambio climático es el deshielo en la cordillera de los Andes, que afecta directamente a países como Bolivia, Chile, Perú o Argentina. Por eso, “hay que garantizar el agua para las comunidades rurales y también para las capitales” de esos países y “ese es el reto para los próximos años, suministrarles agua de buena calidad”, dijo.

Para alcanzar ese objetivo Fernández-Jáuregui subrayó que debe darse una gestión a nivel “internacional”, leyes que sean “más modernas” y formación en recursos humanos. “El agua en la región sufre una crisis de gobernabilidad y sólo los países que sepan gestionarla estarán en primer nivel”, reiteró. El especialista de la Unesco fue uno de los ponentes del evento No Planet B Latino Summit. (EFE)

 

 

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