Cómo Freud introdujo la cocaína en ramas de la medicina europea

El neurólogo la denominó una droga mágica, y la recetó a sus pacientes para toda una gama de dolencias, incluida la adicción a la morfina, irónicamente.
lunes, 11 de febrero de 2019 · 00:04

BBC / Estados Unidos

 En 1815, un joven alemán se convirtió en la primera persona en extraer la esencia del opio, y la llamó morphium, en honor al dios griego de los sueños, Morfeo. Se llamaba Friedrich Sertürner y con sus experimentos halló la clave para crear todos los medicamentos modernos.

La que después se llamó morfina se empezó a utilizar ampliamente, especialmente para eliminar el dolor, pero también como sustituto del alcohol, hasta que los médicos se dieron cuenta de que era incluso más adictiva que las sustancias que se suponía que debía reemplazar.

El éxito de Sertürner alentó a otros: para 1820 los químicos habían aislado otras sustancias de importancia médica como la quinina, la estricnina y la cafeína.

Las plantas de todo el mundo pronto fueron examinadas en busca de alcaloides que pudieran rivalizar con los opiáceos.

Una planta de América del Sur contenía una sustancia con propiedades extraordinarias para eliminar el dolor. El alcaloide extraído de la coca era ya un estimulante muy conocido en Sudamérica.

Sigmund Freud era entonces un neurólogo en Viena. Esto fue mucho antes de que él desarrollara el psicoanálisis. Y se interesó mucho por la cocaína.

La denominó una droga mágica, y se la recetó a sus pacientes para toda una gama de dolencias, incluida la adicción a la morfina, irónicamente.

Además,  envió muestras de cocaína a varios de sus colegas, incluido un médico oculista llamado Karl Koller, quien también hizo experimentos.

 

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