Jolie apuesta por un mundo en el que haya “más mujeres malvadas”

La también productora, directora y guionista es enviada especial de la ONU para los Refugiados.
miércoles, 07 de agosto de 2019 · 00:00

Agencias / Londres

La actriz estadounidense y enviada especial de la ONU para los Refugiados, Angelina Jolie, reivindica el papel de las mujeres que en todo el mundo “se niegan a seguir reglas y códigos”, sufren discriminación y alzan su voz para denunciar que están “cansadas de la injusticia y el abuso”.

En un artículo en la revista británica Elle que se dio a conocer ayer, Jolie, que estrenará en octubre su próxima película Maleficient 2: mistress of Evil, asegura que la sociedad necesita “más mujeres malvadas” que se nieguen a “seguir reglas y códigos que no creen que sean mejores para ellas o sus familias”. “Desde esta perspectiva, las mujeres malvadas son solo mujeres cansadas de la injusticia y el abuso, mujeres que no renuncian a su voz y sus derechos, incluso a riesgo de muerte, encarcelamiento o rechazo por parte de sus familias y comunidades. Si eso es maldad, entonces el mundo necesita más mujeres malvadas”,  según resumió la agencia EFE.

La también directora y productora, de 44 años y madre de seis hijos  (Maddox, de 17 años, Pax, de 15, Zahara, de 14, Shiloh, de 12 y los gemelos Vivienne y Knox, de 10 años), señala que el consejo que siempre les da a sus hijas es que se dediquen a “desarrollar sus mentes”. “Siempre puedes ponerte un vestido bonito, pero no importa lo que uses en el exterior si tu mente no es fuerte. No hay nada más atractivo, incluso podría decirse que encantador, que una mujer con una voluntad independiente y sus propias opiniones”, defiende.

Jolie, que con este manifiesto plasma sus convicciones feministas y sociales, asegura que algunas de las injusticias que las mujeres viven hoy en día tienen una cierta similitud a las del pasado. En ese sentido, la actriz hace referencia a algunos pasajes del Antiguo Testamento, a la cacería de brujas en Europa y a los juicios de las brujas de Salem en Estados Unidos. 

“La acusación de brujería se ha utilizado para controlar y silenciar a las mujeres en casi todas las sociedades en cada siglo”, dice la actriz, que compara el destino de Juana de Arco, acusada de brujería entre otras cosas por bailar alrededor de un árbol y quemada en la hoguera, con la situación que viven muchas mujeres en la actualidad, de acuerdo con El País.

“Es tan ridículo que casi parece gracioso, hasta que consideras que una mujer que baila o canta en público es vista como ilegal o indecente en muchos países hoy en día. Las niñas iraníes que publican videos de sí mismas bailando desafían lo que la ley y el dogma religioso del país todavía consideran un comportamiento inaceptable para las mujeres, seis siglos después”, escribe la actriz. 

“Si hubiera vivido en épocas anteriores, podrían haberme quemado en la hoguera muchas veces simplemente por ser yo misma”, sentencia.

La actriz, productora, directora y guionista va más allá y traslada hasta los tiempos modernos cómo la mujer sigue estando relegada a un segundo plano, pese a los avances que poco a poco se han ido consiguiendo. “Es sorprendente la frecuencia con que las mujeres que se postulan para cargos políticos en países democráticos son descritas como brujas. Reúna a un grupo de mujeres fuertes, y en poco tiempo alguien las calificará de ‘aquelarre’, el término técnico para una reunión de brujas que se reúnen por la noche para relacionarse con el diablo”, asegura.

 Y añade: “Las mujeres que defienden los derechos humanos en muchos países todavía son etiquetadas como ‘desviadas’, ‘malas madres’, ‘difíciles’ o ‘flojas”.

Desde hace años, la reconocida actriz trabaja con Naciones Unidas como embajadora de Acnur para el programa de los refugiados, un puesto que ha aprovechado para denunciar las duras condiciones de los desplazados por las guerras, con especial foco en las mujeres. Además, en 2018 se alió también con la OTAN para intentar atajar la violencia sexual en zonas de conflicto y denunciar la violación como arma de guerra. En su alegato, Jolie hace referencia a esta labor como embajadora de la ONU, y revela que fue precisamente en uno de sus viajes cuando descubrió el nivel de violencia que llegan a asumir millones de mujeres en sus países. “Tenía unos 20 años y me encontré con refugiados en Sierra Leona durante las etapas finales de una brutal guerra civil. Entonces descubrí el trabajo y el propósito de mi vida”.

Jolie aparece en la portada del número de septiembre de Elle que se pondrá a la venta el próximo jueves.

Más de
15
5

Otras Noticias

Cargando más noticias
Cargar mas noticias