Fuego en Bolivia: 140 incendios, 8 regiones afectadas y 5 muertos

Desde enero hasta septiembre, en el país se quemaron 2,3 millones de hectáreas, 230 mil de ellas son bosques. Hay 91 municipios afectados por el fuego.
domingo, 18 de octubre de 2020 · 00:24

Leny Chuquimia  /  La Paz

 Ocho departamentos afectados, 140 incendios grandes y cinco muertes, además del alto costo para el ecosistema,   son parte de los daños causados por el  fuego  en el país en los últimos tres meses. 

Desde enero hasta septiembre, hay un acumulado de 2,3 millones de hectáreas quemadas, de las cuales 230 mil son bosque, según datos de la Asociación Boliviana para la Investigación y Conservación de Ecosistemas  Andino Amazónicos (Aceaa).

 “Hay fuego en Cochababa, Potosí, La Paz, Tarija, Oruro, Santa Cruz, Chuquisaca y Cochabamba. En lugar  de disminuir  han aumentado los departamentos afectados, a la fecha son 1.700.000 hectáreas quemadas”, manifestó el ministro de Defensa  Fernando López.

  La cifra brindada por la autoridad  es parte del último reporte oficial del comando de incidencias publicado el 12 de octubre. El documento da cuenta de 8.371 focos de calor, de los que el 54% están en Santa Cruz. 

Sin embargo, los datos aún son bajos  en comparación con los  emitidos por la Aceaa-Conservación Amazónica.

Datos  Aceaa,  foco de calor no es necesariamente un incendio.

Cinco muertes en Cochabamba

Según el reporte de Defensa Civil, el 12 agosto un incendio forestal cobró la vida de cinco personas: tres adultos y dos adolescentes. Eran parte de los comunarios que, ante la falta de atención,  intentaban apagar el fuego que ardió por cuatro días  consecutivos. Las víctimas fueron identificadas como Édgar Hinojosa G. (de 42 años ),  Luciana Rodríguez C. (41),  Viviana Camacho P. (22),  Osmar Vidal C. (15) y  Rolando Gonzales R. (13).

El hecho se suscitó  en una zona de pinos y eucaliptos  de  las localidades de Pairumani y Cayarani en Tiraque, Cochabamba. El fuego empezó en un basural y debido al cambio brusco de los vientos  se extendió  a lo largo de toda el área boscosa alcanzando a un municipio aledaño a través de un área boscosa de difícil acceso. 

Este fue el primer incendio de magnitud  que cobró la vida de varias personas en este año. Pero también fue uno de los   eventos adversos que tuvo más problemas para ser atendido. 

 Los bomberos no pudieron llegar debido a los bloqueos que realizaban entonces grupos afines al MAS en rechazo al cambio de la fecha de las elecciones, y por  la molestia que generaba la presencia de la Policía en esa comunidad.

  Aunque desde el primer día la alcaldía de Tiraque advirtió  a la Gobernación de Cochabamba  indicó que el fuego no podía ser controlado sólo por tierra y se necesitaba ayuda aérea, esta no llegó hasta días después. Y es que  la petición al Gobierno   “debía seguir un curso regular”.   

Entre las víctimas se encontraba una pareja de esposos que dejaron en la orfandad a siete niños. Los cuerpos fueron velados a las faldas del cerro, donde las llamas aún ardían.

  140 incendios desde agosto

    Desde agosto de este año,  Aceaa-Conservación Amazónica registró 140  incendios grandes -mayores de siete kilómetros- que  queman mucha biomasa y generan humo identificable en imágenes satelitales. Estos eventos fueron identificados  por medio de la combinación de  herramientas tecnológicas  que pueden medir focos de calor y las  emisiones de humo.

Marcos Terán, director ejecutivo de  Aceaa,   explicó que es necesario aclarar que un foco de calor no necesariamente significa un incendio. “Un foco de calor es una anomalía térmica detectada por los satélites y puede deberse a un incendio, quema pequeña, superficies calientes como techos de calamina, acumulación de vehículos, etc.”, dijo.

Por este motivo, para realizar un monitoreo del fuego, este año la institución utilizó una nueva estrategia que es capaz de dar mejores resultados en la prevención y  control del fuego.

“Las instituciones que hacen frente al fuego utilizan el  satélite VIIRS  de observación climática o de todo lo que irradia la superficie terrestre. Este da de cientos a miles de alertas  diarias y muchas veces se utiliza ese dato para hablar del fuego y se tiende a interpretar erróneamente que todos son incendios. Muchos pueden ser falsos positivos por techos grandes, canchas o superficies  que por la radiación emiten señales similares a las del fuego”, manifestó Alina Ariñez, especialista en teledetección en sistemas de información geográfica. 

 

Añadió que esas alertas también podrían tratarse de fuegos controlados que duran un par de horas y se apagan. Explicó que la diferencia está en que los incendios aglomeran 250, 500, 1.000  o hasta más  focos de calor. 

“Para medir esto usamos una aplicación de nuestros pares en Perú que   usa otro satélite en complementación al VIIRS. Lo que hace es filtrar las miles de alertas para observar sólo los incendios grandes”, señaló.

 Este  complemento  identifica la saturación de  humo. Cuando esta es muy alta es evidente que se están quemando bosques o pastizales. Para identificar el fuego la experta sobrepone las imágenes de los focos de calor con las emisiones de humo  para obtener como resultado los sitios donde está activo un incendio mayor.  

  Aunque no hay un estudio similar sobre la gestión 2019, se sabe que  los fuegos tienden a repetirse en áreas antes afectadas.

Bolivia  en llamas

  • Primer semestre Registros de la FAN advierten que  del 1 de enero al 4 de agosto de 2020 el fuego entre Brasil, Bolivia y Paraguay alcanzaba una superficie de alrededor de 768 mil hectáreas. De ellas, el 19% (147 mil ha) estaba en territorio boliviano, el 11% (86 mil ha) en Paraguay y el 70% (534 mil ha) en Brasil.
  • Focos  Aún estamos atravesando una temporada de incendios  pero hasta ahora la cantidad de focos de calor es menor a la cantidad de los  acumulados en el año 2019. Sin embargo, los datos acumulados hasta el 10 de octubre de 2020, que llegan a 53.049 superan a  todo el mes de octubre de 2019 que fueron 46.189.
  • Incendios  En agosto la Aceaa  identificó 56 incendios y 39.478 focos de calor; en septiembre fueron 50 incendios y 67.367 focos de calor; para el 10 de octubre fueron 34 incendios y 53.049 focos.
  • Área En  2020, desde enero  hasta septiembre se tiene un acumulado de 2,3 millones de hectáreas quemadas. De ellas  230 mil hectáreas son bosque y 2.070.000 hectáreas son pastizales y vegetación arbustiva
  •  2019 Según el informe de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), Bolivia cerró la gestión 2019 con el reporte de 6,4 millones de hectáreas quemadas entre bosques y pastizales. Uno de las peores desastres de los últimos 20 años. Los departamentos más afectados fueron Santa Cruz, Beni, La Paz y Cochabamba.
  • Daños  Según Marcos Terán, director  de Aceaa,   todo tipo de incendio tiene un  impacto negativo, pero cuando se queman pastizales estos probablemente se recuperarán en alrededor de dos años.  Otras áreas, como bosques, tardan hasta décadas.
  •  Bosques  “Pero cuando se incendian bosques el tiempo de recuperación con seguridad es mayor de los 30 años. Los incendios en estos espacios  no sólo causan pérdida de especies vegetales y animales, sino que eliminan las funciones y servicios que brindan a las poblaciones humanas, significando un impacto mayor en la economía y una afectación muy grande al patrimonio natural nacional”, manifestó Terán.

López: Cárcel de tres años  es insuficiente

Desde su puesto de comando,  el 9 de octubre, los Bomberos Forestales Quebracho hicieron una denuncia pública sobre incendios intencionados en la reserva de Copaibo, en el  municipio de Concepción. La acusación fue confirmada por el ministro de Defensa  Fernando López, quien afirmó que  tres años de cárcel por estos hechos son insuficientes.     

Registro comparativo  de focos de calor de 2019 y 2020 realizado por Aceaa.

 “Una comisión de bomberos vio muy claramente, al lado del camino, unas llantas que habían sido prendidas. Estamos hablando de un incendio que está a dos kilómetros de este puesto. Con esto confirmamos que los incendios en Copaibo son provocados, pese al trabajo que realizamos los bomberos hace ya más de 24 días en la zona se persiste en quemar el área”, manifestó el comandante de Bomberos Quebracho Diego Suárez.

   López  confirmó la denuncia y añadió que casi  el 100% de los  incendios son provocados. Sostuvo que urge -de acá en adelante-  mucho trabajo jurídico.

“Necesitamos que la ABT (Autoridad de Bosques y Tierras) y una fiscalía estén  en acción permanente porque esto es imperdonable. Tres años de cárcel como sanción por estos hechos me parece poquísimo. Debiera ser de 10 para arriba”, sostuvo el titular de Defensa.

Tras la denuncia, un grupo de comunarios pidieron a los bomberos   levantar su campamento y abandonar el área. Los voluntarios trabajaron en el sitio durante  25 días apagando incendios que se prendían y extendían una y otra vez. El fuego en esta área causó preocupación   porque   dejó de ser rastrero para avanzar por las copas de los árboles.

Octubre,  un alza en los focos de calor

Según datos proporcionados por la Aceaa-Conservación, en los primeros 10 días de octubre, Bolivia acumuló 53.049 focos de calor. Esta cantidad es mayor  a los  46.189 focos registrados en todo  octubre de 2019.

“Es importante aclarar que el uso del fuego siempre se da en época seca y por lo general en el área rural se lo  utiliza  para hacer la limpieza del territorio productivo antes de la época de lluvias. En octubre estamos  empezando a cerrar esa temporada, por lo que es normal  que en este mes haya un alza”, señaló Carlos de Ugarte, coordinador de Gestión Territorial de Aceaa. 

Explicó que  la diferencia entre los registros de 2019 y 2020 está en que, debido a la magnitud del desastre del año  pasado,  para  octubre el fuego había arrasado con una gran superficie, incluidas las tierras productivas. En  2020 no se tiene ese panorama.

“Es por eso que vemos que van subiendo los números de octubre en cuanto a focos de calor. Entre estos también están los  fuegos o quemas controladas”, manifestó.


Colectivos  protestaron por quema en zonas forestales.
 Fotos Carlos Sánchez/ Página Siete

Indicó que aunque no hay una evaluación precisa, se sabe que año tras año, los lugares donde hubo focos de calor son susceptibles   a presentarlos de nuevo, porque son lugares donde hay actividad humana productiva.

En cuanto  a las áreas protegidas, las reservas  bolivianas  son habitadas por asentamientos humanos que desarrollan una agricultura  a muy pequeña escala. Si bien desde siempre se tuvo registros de fuego al interior de ellas, ahora hay una suma de factores  climáticos y el mal uso de  quemas (aunque también puede haber fuegos naturales) que causan que los incendios se expandan.

“La experiencia denota que a lo largo de los años hay un incremento de estos eventos dentro del área protegida. Pero habrá que hacer un análisis de los últimos 10 años  para ver cuánto se ha estado afectando. Pero seguro que si hay una relación en cuanto a la superficie afectada, esta debe ser menor dentro del área protegida que fuera de ella ”, indicó   De Ugarte.

 Marcos Terán, director del Aceaa,  señaló que este es un tema que debe ser atendido por los servicios que brindan los bosques, por ejemplo la captación de agua de las tierras bajas.

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