Carlo Acutis, el primer «ciberapóstol », será beatificado

Se le atribuye el milagro de haber sanado a un niño con cáncer de páncreas el cual fue reconocido por el papa Francisco que lo declaró “Venerable Siervo de Dios”.
lunes, 5 de octubre de 2020 · 00:04

Infobae  / Asís

Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991, en Londres, ciudad en la que -temporalmente y por cuestiones laborales- residían sus padres  Antonia Salzano y Andrea Acutis, ambos originarios de Milán. A los seis meses y tras su bautismo -que ocurrió el 18 de mayo de ese año- se instalaron en Italia, donde este hijo único vivió hasta sus últimos días.

Con apenas tres años y medio, Carlo  pedía a su madre ir a la iglesia “para saludar a Jesús” y recogía flores en los parques de Milán para llevárselas a la Virgen. Desde su niñez y en todos los sitios que visitó durante su vida, entró a cada una de las iglesias que pudo para rezar y así sentirse más cerca de Dios.

Su familia era católica pero no practicante. Su madre contó que sólo había ido tres veces a la iglesia: para su comunión, su confirmación y su boda. No obstante, una niñera polaca llamada Beata -devota de Juan Pablo II- le hizo descubrir la fe.

Con apenas siete años, Carlo  pidió a sus padres que le permitieran tomar la primera comunión y así lo hizo. Luego, aseguró que la eucaristía era su “autopista hacia el Cielo”.

El joven pertenecía a una familia de muy buen nivel económico y, desde su infancia, se preocupó permanentemente por ayudar a las personas más desfavorecidas. Volvía de la escuela, jugaba con sus amigos y pasaba tiempo con su familia -como cualquier chico de su edad- pero luego salía a repartir comida entre las personas que vivían en la calle. A diario, asistía a misa y rezaba el rosario. Fue voluntario en varios comedores sociales y guardaba parte de la comida de su plato para dársela a quienes realmente la necesitaban.

Se hizo conocido como “el ciberapóstol de la eucaristía”, ya que se dedicó al catecismo de manera presencial, pero también de modo virtual, llegando así al corazón de muchos niños y jóvenes, a la vez que desarrollaba su pasión por el mundo de la informática. 

De ese modo, buscaba llevar la palabra de Dios a través de la tecnología, un hecho que luego de su beatificación podría convertir a este joven evangelizador del siglo XXI en “Patrono de Internet” y al que sus seguidores lo denominan el primer “influencer de Dios”.

A principios de octubre de 2006, comenzó a sentirse muy mal y fue hospitalizado de urgencia. Apenas entró al centro médico, miró a su madre y le dijo: “De aquí, no salgo más”. No estaba equivocado: fue diagnosticado de leucemia mieloide aguda, en su grado más agresivo.


Unos días después del fallecimiento, Antonia se despertó con una voz. Corrió al cuarto de su hijo esperando alguna señal. Entonces, encendió la computadora y encontró un video que Carlo había grabado en Asís, tres meses antes de que le diagnosticaran leucemia. “Cuando pese 70 kilos, estoy destinado a morir”, decía frente a la cámara, mientras miraba al cielo. Y su anticipo se cumplió, ya que ese era su peso cuando su vida se apagó para siempre.

El 12 de octubre de 2013, justo el día en que se cumplía el séptimo aniversario de su muerte, se produjo el milagro por el que ahora será beatificado. Un niño brasileño que padecía de páncreas anular, una enfermedad irreversible y mortal, asistió junto a su abuelo a una misa en la capilla de Nuestra Señora Aparecida, ubicada en Campo Grande de Mato Grosso del Sur.

Su estado de gravedad era tal que no podía dejar de vomitar y se limpiaba permanentemente con una toalla. Apenas podía mantenerse en pie.

Durante la ceremonia, se exhibió una reliquia de Carlo -un pequeño trozo de tela de su ropa- y el pequeño  preguntó a su abuelo qué debía hacer. El hombre le respondió que pidiera “dejar de vomitar” y su nieto repitió esas palabras. Desde entonces, nunca más volvió a hacerlo y los médicos aseguran que se curó por completo. Sus estudios clínicos muestran que se sanó totalmente y su páncreas se convirtió en un órgano normal, a pesar de que el cuadro severo que padecía lo llevaría a una muerte pronta.

Ese mismo año en que ocurrió la sanación del niño, se inició el proceso de canonización en la Arquidiócesis de Milán. El 5 de julio de 2018, el papa Francisco declaró a Carlo Acutis como Venerable Siervo de Dios. El 21 de febrero de 2020, el Sumo Pontífice aprobó el milagro que se le atribuye por el chico de Brasil y por el cual será beatificado.

 

En declaraciones a la prensa italiana, su madre dijo que estuvo presente en el momento en que abrieron su tumba para el reconocimiento canónico. Dijo que su marido no quería mirar, pero que ella volvió a ver a su hijo que medía 1,82 metros, que apenas tenía la piel más oscura y aún conservaba su cabello negro rizado. Mantenía el peso de 70 kilos que Carlo anunciaba en el video y que ella encontró aquella noche en su computadora.

El corazón del joven será exhibido como reliquia en la Basílica Papal de San Francisco de Asís. Las imágenes del cuerpo de Carlo impactaron en las redes sociales, ya que se encuentra íntegro y se asegura que se mantiene incorrupto, a pesar de los casi 14 años que pasaron después de su deceso.

El próximo sábado 10 de octubre se llevará a cabo la ceremonia de beatificación en Asís, que estaba prevista para los primeros meses del año, pero que tuvo que ser aplazada por la pandemia. 

Su tumba permanecerá abierta y sus restos estarán visibles hasta el 17 de octubre, con el objetivo de evitar aglomeraciones durante el día de su beatificación.

La ceremonia se podrá seguir por streaming gracias a internet, la tecnología de la comunicación que el “ciberapóstol de la Eucaristía” utilizaba para llevar la palabra de Dios al mundo entero.

 

 

 

 


   

Cargando más noticias
Cargar mas noticias